21 sept. 2020

El video del Papa Francisco - septiembre 2020

 


“Tenemos que convencernos de que desacelerar un determinado ritmo de producción y de consumo puede dar lugar a otro modo de progreso y desarrollo” . El Papa Francisco nos transmite lo imposible que es mantener el actual nivel de consumo de los países más desarrollados a costa de explotar los recursos naturales del resto del planeta. Tenemos que abandonar el hábito del descarte y acabar con los desequilibrios comerciales que tantas malas consecuencias tienen en la ecología.

“Estamos exprimiendo los bienes del planeta. Exprimiéndolos, como si fuera una naranja.

Países y empresas del Norte, se han enriquecido explotando dones naturales del Sur, generando una “deuda ecológica”. ¿Quién va a pagar esa deuda?.
Además, la “deuda ecológica” se agranda cuando multinacionales hacen fuera de sus países lo que no se les permite hacer en los suyos. Es indignante.

Hoy, no mañana, hoy, tenemos que cuidar la creación con responsabilidad.

Recemos para que los bienes del planeta no sean saqueados, sino que se compartan de manera justa y respetuosa.
No al saqueo, sí al compartir”.


El Video del Papa difunde cada mes las intenciones de oración del Santo Padre por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.

Si quieres ver más vídeos y otros contenidos sobre las intenciones de oración del Papa los encontrarás en http://www.elvideodelpapa.org

"PLAZA REVERENDO TUCHO SINEIRO"

  


En honor a Tucho, el día 13 de septiembre de 2020, el Concello de Vilanova de Arousa, a tenido a bien, nombrar la plaza de la Iglesia Parroquial, con una placa a nombre de "PLAZA  Reverendo Tucho Sineiro" reconocimiento hacia la persona y labor de todos estos veintiséis años en los que ejerció como párroco, educador religioso y sobre todo, gran amigo entrañable de todos.


    Desde este Blog, damos las gracias en nombre de toda la parroquia al Sr. Alcalde D. Gonzalo Durán, y a toda la corporación, por haber tenido esta deferencia hacia nuestro párroco. Inauguró la placa el hermano de D. Antonio Sineiro.

     ¡Muchísimas gracias a todos!   


  
 

5 ago. 2020

¡Hasta siempre, Tucho!



Por que siempre te llevaremos en el corazón,



Nunca te olvidaremos, porque a las GRANDES PERSONAS COMO TU,
no se pueden olvidar y darte las gracias por todo el bien que has hecho en esta parroquia, 
 a tanta y tanta gente que has ayudado y confortado en los momentos difíciles,
 con esa manera tan tuya y conmovedora con la que hablabas y sabías llegar al fondo de nuestros corazones.

Gracias en nombre de todos a los que les has alegrado con tus palabras,
 con tu humor tan personal, regalando sonrisas a los que te rodeaban,
gracias por tu amor y tu cariño que has esparcido por donde ibas pisando,
con la alegría cristiana de los hombres de Dios.

Se, que en este momento eres feliz, has llegado a donde querías llegar,
estar junto a nuestro Señor y tus seres más queridos.

Y todas estas palabras y todas las que te podamos decir, 
son insignificantes al lado de la magnitud de tu presencia...

Un abrazo especial para su hermano y familiares y todos sus mejores amigos.

¡HASTA SIEMPRE, TUCHO... YA NOS VEREMOS...! 




                    "...Os digo, que en adelante no beberé de este 
producto de la vid  hasta el día que lo beba con vosotros 
nuevo en el reino de mi Padre."         Mateo, 26



Lema de su ordenación sacerdotal:

"Impendar et superimpendar pro animabus vestris"

"Gastarei e gastareime polas vosas almas"




  

2 ago. 2020

Evangelio día 2: Domingo XVIII del T.O. Ciclo A

Evangelio por Odres Nuevos

Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.»
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»
Les dijo: «Traédmelos.»
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
Palabra del Señor





Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Mt (14,13-21)

CREAR FRATERNIDAD

Un proverbio oriental dice que «cuando el dedo del profeta señala la luna, el estúpido se queda mirando el dedo». Algo semejante se podría decir de nosotros cuando nos quedamos exclusivamente en el carácter portentoso de los milagros de Jesús, sin llegar hasta el mensaje que encierran.
Porque Jesús no fue un milagrero dedicado a realizar prodigios propagandísticos. Sus milagros son más bien signos que abren brecha en este mundo de pecado y apuntan ya hacia una realidad nueva, meta final del ser humano.
Concretamente, el milagro de la multiplicación de los panes nos invita a descubrir que el proyecto de Jesús es alimentar a los hombres y reunirlos en una fraternidad real en la que sepan compartir «su pan y su pescado» como hermanos.
Para el cristiano, la fraternidad no es una exigencia junto a otras. Es la única manera de construir entre los hombres el reino del Padre. Esta fraternidad puede ser mal entendida. Con demasiada frecuencia la confundimos con «un egoísmo vividor que sabe comportarse muy decentemente» (Karl Rahner).
Pensamos que amamos al prójimo simplemente porque no le hacemos nada especialmente malo, aunque luego vivamos con un horizonte mezquino y egoísta, despreocupados de todos, movidos únicamente por nuestros propios intereses.
La Iglesia, en cuanto «sacramento de fraternidad», está llamada a impulsar, en cada momento de la historia, nuevas formas de fraternidad estrecha entre los hombres. Los creyentes hemos de aprender a vivir con un estilo más fraterno, escuchando las nuevas necesidades del hombre actual.
La lucha a favor del desarme, la protección del medio ambiente, la solidaridad con los pueblos hambrientos, el compartir con los parados las consecuencias de la crisis económica, la ayuda a los drogadictos, la preocupación por los ancianos solos y olvidados… son otras tantas exigencias para quien se siente hermano y quiere «multiplicar», para todos, el pan que necesitamos los hombres para vivir.
El relato evangélico nos recuerda que no podemos comer tranquilos nuestro pan y nuestro pescado mientras junto a nosotros hay hombres y mujeres amenazados de tantas «hambres». Los que vivimos tranquilos y satisfechos hemos de oír las palabras de Jesús: «Dadles vosotros de comer».

¡Ánimo Tucho! -Necesitamos tu presencia...

El laberinto de las expectativas

Uno de los caminos más enrevesados que nos toca recorrer alguna vez es el de las expectativas. Por una parte, está lo que uno mismo espera de otros. A menudo te descubres ilusionado, anhelante, deseoso. Esperas que otros actúen de una manera determinada, tal vez un gesto, una llamada, una palabra, una mirada... Interpretas eso que ha de ocurrir. En tu imaginación es señal de afecto, de aprecio, de valoración. Y por eso mismo, si no llega, empiezas a agobiarte pensando que para esos otros tú no vales, no importas... No se te ocurre pensar que los tiempos a veces son diferentes, o que esos otros tal vez no expresen las cosas de la manera que tu imaginación exige. Y así, empieza una espiral compleja. Cuanto más defraudan tus expectativas, más se multiplican estas. Y más se resquebraja el suelo sobre el que caminas.
En el extremo opuesto, está lo que piensas que otros esperan de ti. También eso es laberíntico. Te importa cumplir: hacer las cosas bien, acertar, responder lo que se supone que tienes que responder, tener la palabra precisa, no defraudar nunca... Pero, ¿quién puede acertar siempre?
La gran trampa de este tipo de expectativas es el silencio. Porque es ahí donde se van gestando. En el no hablar de las cosas. No decirle al otro cómo te sientes. No compartir tu inseguridad, cuando la hay, o tu necesidad de afecto. Y entonces te va devorando. Las palabras no dichas, los conflictos no expresados, las necesidades no compartidas –por miedo a resultar demasiado vulnerable– se van convirtiendo en un muro que te aísla. Y con ese muro se van construyendo las paredes del laberinto.
Hasta que llega alguien con quien puedes compartir esa parte más frágil. Hasta que llega alguien a quien puedes decirle: te necesito. O con quien puedes reírte de tus límites, sabiendo que así te quiere. Y entonces, en ese alguien, la amistad se vuelve puerta de salida.

26 jul. 2020

A los que llamó los justificó

"Sabemos, además, que todo contribuye al bien de los que aman a Dios, de los que él ha llamado según sus designios. Porque a los que conoció de antemano los destino también desde el principio a reproducir la imagen de su Hijo, llamado a ser el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que desde el principio destinó, también los llamó; a los que llamó los puso en camino de salvación; y a quienes puso en camino de salvación les comunicó su gloria". (Romanos 8,28-30).


En el ser humano hay una existencia escondida; el designio divino de su deificación en Cristo. Cinco verbos recalcan el admirable proyecto del Altísimo: conocer, predestinar, llamar, justificar y glorificar. 
El primero expresa una relación de tipo existencial: ¿qué vínculo media entre el Creador y la criatura? Se trata de un “conocimiento” fundado en una predilección de amor.
El segundo le asigna a Dios la primacía en la iniciativa de esta elección y apunta al objetivo final, correlativo con el origen por su aprobación. Este "destino" manifestado a priori no reduce la libertad humana, ya que conserva totalmente la facultad de adherirse o no al proyecto divino.
El tercer verbo implica la vocación que se manifiesta en el corazón del hombre. Dios se dirige directamente al interior del ser humano. La libertad de la persona, desde dentro, agita el proceso de deificación en colaboración con la gracia divina.
El cuarto verbo formula con un término jurídico el concepto de recibir cuanto es debido pero con creces, más allá del derecho. Un Dios que es amor ejerce un dominio único sobre la creación: la vida. Referido al hombre, esto se traduce en benevolencia profunda: misericordia.
Se entra así en el sentido pleno del quinto verbo: glorificar. Más que un deber del hombre, reconocer y proclamar la gloria de Dios forma parte de su llamada. La alabanza de su gloria es que el hombre viva para siempre como imagen de la santidad que adquirió desde el principio.

CATEQUIZIS 19 LOS AMIGOS DE JESÚS



¿Quiénes son los mejores amigos de Jesús? ¿Y los de nuestro 'catequizta'? ¡Descúbrelo en el capítulo de hoy de #Catequizis!

25 jul. 2020

Evangelio día 26: Domingo XVII del T.O.

José Nicolás Madrid

Evangelio según san Mateo 13, 44-52


En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.
El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
¿Habéis entendido todo esto?».
Ellos le responden:
«Sí».
Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».



https://www.dominicos.org/

Del comentario de Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P. :

En lenguaje coloquial solemos decir: esta mujer es un tesoro; o le decimos al matrimonio: tenéis un hijo que es un tesoro. Son expresiones con las que intentamos mostrar nuestro aprecio y estima por una persona. A veces dicen los Padres de su hijo pequeño: este es nuestro tesoro.
Con estas expresiones manifestamos que: La estima, el amor que sentimos por esa persona merece todo nuestro esfuerzo, nuestra entrega, porque nos llena de felicidad.
Desde la sabiduría del espíritu hoy se nos invita a descubrir cuál es el tesoro de nuestras vidas; cual es la perla preciosa por la cual estaríamos dispuestos a venderlo todo.
Así hacemos referencia al valor por el cual merece la pena vivir.
Siguiendo con un lenguaje coloquial, en nuestra vida, llamamos sabio a la persona que tiene muchos conocimientos intelectuales, científicos, culturales…
En la Biblia el sabio es el que sabe escuchar a Dios y a los demás en su vida; el que por experiencia de la vida, se sabe humilde, sabe que él no es más que los demás.
Es sabio el que sabe vivir la vida con acierto. El que sabe enjuiciar lo bueno frente a lo malo en cada circunstancia.
Desde la sabiduría del espíritu la Buena Noticia de parte de Dios  (Evangelio) invita a encontrar el reino de Dios que es encontrar el tesoro que te hará feliz, el tesoro y la perla por la cual merece la pena vender todo lo demás.

Día 25 de julio: DÍA del APÓSTOL SANTIAGO


https://www.cope.es/

Tras el pentecostés Santiago el Mayor es enviado a predicar a Hispania, actuales territorios de España y Portugal, a la que llega desde Jerusalén de forma poco contrastada: algunos indican que lo hace atravesando las Columnas de Hércules, bordeando las costas portuguesas y llegando finalmente a Galicia; otros establecen el origen de su periplo en Tarragona y su posterior travesía a lo largo del valle del Ebro y la Cordillera Cantábrica para terminar llegando a lo que hoy es La Coruña, mientras que por último, una tercera versión dice que su llegada es en realidad a Cartagena, y que desde ahí partiría rumbo al norte.
Tras un largo periplo por la Península Ibérica, Santiago regresó a Jerusalén y en el año 44 fue decapitado con una espada. No obstante, sus discípulos recogieron su cadáver y lo embarcaron con dirección a la Hispania Romana. Siempre según la tradición, la nave desembarcó en la costa marítima gallega, donde fue trasladado al lugar donde se halla la catedral compostelana en la actualidad.
Su leyenda, de la que surge la peregrinación del Camino de Santiago, cuenta que tras el descubrimiento del sepulcro donde descansaban sus restos, alrededor del añ​o 813, numerosos cristianos del norte de la península comenzaron a peregrinar a lo que hoy es Santiago de Compostela para mostrar su devoción. Esta costumbre luego se convirtió en tradición, expandiéndose el fenómeno del Camino de Santiago a toda Europa y en todo el mundo, por lo que la ciudad santa se convirtió en uno de los centros de peregrinación más importantes de la cristiandad.
En el año 1222 el Papa Calixto II decidió implantar el Año Santo Compostelano, celebrándose cada año en el que el 25 de julio cayera en domingo. En cada Xacobeo se otorgan indulgencias a todos aquellos peregrinos que en Santiago de Compostela cumplan los requisitos de visitar la catedral, recibir los sacramentos y rezar una oración.

El Apóstol Santiago, Patrón de España

Pese a que desde el siglo IX los reyes de la reconquista reconocían a Santiago Apóstol como su patrón, no fue hasta el siglo XVII cuando el patronato de España le fue concedido al santo. Fue por obra del Papa Urbano VIII, bajo el reinado de Felipe IV, que el apóstol Santiago el Mayor fue reconocido oficialmente como único patrón de España (que desde 1627 compartía con Santa Teresa de Jesús). Esta decisión se hizo conjuntamente con el reconocimiento por parte de la Iglesia de que sus restos estaban enterrados en Compostela y estableciendo además que la festividad de Santiago Apóstol se celebrara cada 25 de julio. «Dios hizo a Santiago, Patrón de España, que no existía entonces, para que cuando llegue el día pudiera interceder por ella y volverla otra vez a la vida con su doctrina y con su espada», afirmó en una ocasión Francisco de Quevedo.
Desde 1646, por obra de Felipe IV, está institucionalizado el Voto de Santiago, que siguiendo la tradición de los reyes cristianos del norte de la Península en los tiempos de la Reconquista, daba una ofrenda por parte de los reyes, príncipes y del arzobispo de Compostela a la Iglesia de Santiago cada 25 de julio. Esta ofrenda sigue teniendo lugar a día de hoy, aunque de forma simbólica, en la celebración de la misa en el Día del Apóstol.
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Día 26 Julio: Día de los abuelos


Día de los AbuelosAsí como tenemos fechas alegóricas para celebrar el Día de la Madre y el Día del Padre, cada 26 de julio se rinde homenaje a los abuelos, ya que según el calendario católico, está es la fecha en que se celebra la onomástica de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesucristo.

Celebraciones en todo el mundo

Como podrán ver, el Día de los Abuelos es una fecha de origen cristiano y en muchos países pasa algo desapercibido. Es más, como dato curioso podemos decir que no todas las regiones del mundo celebran esta festividad en esa fecha. Por ejemplo; en Polonia se rinde homenaje a las abuelas cada 21 de enero y a los abuelos al día siguiente. En Francia el Día de los Abuelos es el primer domingo de marzo, en cambio en México es el 28 de agosto.
No obstante, la cultura digital está comenzando a estandarizar el 26 de julio como la fecha oficial del Día de los Abuelos. Todo gracias a los famosos Doodle de Google y al hashtag #DíadelosAbuelos que se vuelve tendencia en Twitter todos los años en ese día.

¿Cómo celebrar el Día de los Abuelos?

La respuesta a esta pregunta es bastante sencilla, simplemente dedícale todo un día de compañía a tus abuelos, realizando actividades que tú sabes que a ellos les gusten. Puede ser una tarde de pesca, viendo películas clásicas, escuchando sus viejos discos o simplemente pasando una tarde rodeados de sus seres queridos.
Y por supuesto, no te olvides de publicar las imágenes en tus redes sociales para demostrar lo orgulloso/a que te sientes de tus abuelos o en caso de que ya no se encuentren en este mundo, aprovecha esta fecha para recordarlos y emular las cosas buenas que te enseñaron.

18 jul. 2020

Fray Alessandro

EVANGELIO día 19: Domingo XVI del T.O. - Ciclo A

Evangelio por Odres Nuevos

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,24-43):

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?” Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho.” Los criados le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?” Pero él les respondió: “No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.”»
Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré los secretos desde la fundación del mundo.»
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»
Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será el fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará sus ángeles y arrancarán de su reino a todos los corruptos y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su padre. El que tenga oídos, que oiga.»
Palabra del Señor



Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Mt (13,24-43)

LA VIDA ES MÁS DE LO QUE SE VE

Por lo general, tendemos a buscar a Dios en lo espectacular y prodigioso, no en lo pequeño e insignificante. Por eso les resultaba difícil a los galileos creer a Jesús cuando les decía que Dios estaba ya actuando en el mundo. ¿Dónde se podía sentir su poder? ¿Dónde estaban las «señales extraordinarias» de las que hablaban los escritores apocalípticos?
Jesús tuvo que enseñarles a captar la presencia salvadora de Dios de otra manera. Les descubrió su gran convicción: la vida es más que lo que se ve. Mientras vamos viviendo de manera distraída sin captar nada especial, algo misterioso está sucediendo en el interior de la vida.
Con esa fe vivía Jesús: no podemos experimentar nada extraordinario, pero Dios está trabajando el mundo. Su fuerza es irresistible. Se necesita tiempo para ver el resultado final. Se necesita, sobre todo, fe y paciencia para mirar la vida hasta el fondo e intuir la acción secreta de Dios.
Para colorear
Tal vez la parábola que más les sorprendió fue la de la semilla de mostaza. Es la más pequeña de todas, como la cabeza de un alfiler, pero con el tiempo se convierte en un hermoso arbusto. Por abril, todos pueden ver bandadas de jilgueros cobijándose en sus ramas. Así es el «reino de Dios».
El desconcierto tuvo que ser general. No hablaban así los profetas. Ezequiel lo comparaba con un «cedro magnífico», plantado en una «montaña elevada y excelsa», que echaría un ramaje frondoso y serviría de cobijo a todos los pájaros y aves del cielo. Para Jesús, la verdadera metáfora de Dios no es el «cedro», que hace pensar en algo grandioso y poderoso, sino la «mostaza», que sugiere lo pequeño e insignificante.
Para seguir a Jesús no hay que soñar en cosas grandes. Es un error que sus seguidores busquen una Iglesia poderosa y fuerte que se imponga sobre los demás. El ideal no es el cedro encumbrado sobre una montaña alta, sino el arbusto de mostaza que crece junto a los caminos y acoge por abril a los jilgueros.
Dios no está en el éxito, el poder o la superioridad. Para descubrir su presencia salvadora, hemos de estar atentos a lo pequeño, lo ordinario y cotidiano. La vida no es solo lo que se ve. Es mucho más. Así pensaba Jesús.
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17 jul. 2020

Aprendemos a santiguarnos



Nos cuidamos...

CATEQUIZIS - Los 7 Sacramentos - 2ª y 3ª parte





HAUSER: The Lonely Shepherd - 'Alone, Together'

Cuidemos los cristianos, modales, por favor.

https://pastoralsj.org/
       

Uno enciende la tele y los echa de menos. Puede que movido por el optimismo decida entonces sintonizar la radio. Tampoco. En ese caso está el recurso de acudir a la prensa o de salir a la calle, pero no hay manera de encontrarlos. Los buenos modales simplemente se han esfumado. Y quizás podríamos afirmar incluso que se los ha desterrado. Porque no sucede tan solo que cada día nos comportemos con peores formas, sino que incluso las personas que aún tratan de mantener un cierto código de cortesía son denominadas despectivamente como cursis o repipis, cuando no atacadas por relacionarse con gestos y palabras 'clasistas'.


         Lo sorprendente es que nos pasa también en ocasiones dentro de la Iglesia, en nuestros grupos y parroquias. Y es verdaderamente incomprensible, porque al contemplar a Jesús en los Evangelios uno no puede dejar de apreciar que el Señor era un hombre suave en el trato, correcto en sus palabras, cuidadoso con sus gestos. No se trata de añorar anacronismos y empezar a tratarnos todos como si nuestra vida transcurriera entre las paredes de un enorme Downton, pero quizás sí que podamos hacer nuestra aquella oración del Padre Arrupe en la que le pedía al Señor su modo de tratar a los demás, su delicadeza, la amabilidad con que atraía a las multitudes. Puede que una tarea de los cristianos en nuestra sociedad, ahora que la cosa va cada vez más de minorías, de ser levadura que fermenta la masa, sea la recuperación de la buena educación en el trato con los demás, tan poco como saludar al entrar en un lugar, ceder el paso o el asiento, dar los buenos días o no olvidarnos de dar las gracias. Porque el cuidado en la atención a las personas que nos rodean, aunque sean desconocidas, no tiene que ver con el estatus social, modas o esnobismos, sino que es la expresión externa del cariño y el respeto profundo que los cristianos estamos llamados a tener ante todos, en la medida en que rezar el padrenuestro nos hermana, y que nuestro modelo de conducta es Jesús.



          Quizás el punto sea pasar menos horas empapándonos de las formas que nos ofrece TeleQuince, y dedicar un ratillo cada día a dejar en la oración que nos calen las formas de Jesús en su Evangelio. Cuidemos entonces los buenos modales. Cuidemos los cristianos modales, por favor.

12 jul. 2020

Evangelio día 12: Domingo XV del Tiempo Ordinario- Ciclo A


Evangelio por Odres Nuevos

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,1-23):

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas: 
«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»
Palabra del Señor


Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Mt (13,1-23)

LA FUERZA OCULTA DEL EVANGELIO

La parábola del sembrador es una invitación a la esperanza. La siembra del evangelio, muchas veces inútil por diversas contrariedades y oposiciones, tiene una fuerza incontenible. A pesar de todos los obstáculos y dificultades, y aun con resultados muy diversos, la siembra termina en cosecha fecunda que hace olvidar otros fracasos.
No hemos de perder la confianza a causa de la aparente impotencia del reino de Dios. Siempre parece que «la causa de Dios» está en decadencia y que el evangelio es algo insignificante y sin futuro. Y sin embargo no es así. El evangelio no es una moral ni una política, ni siquiera una religión con mayor o menor porvenir. El evangelio es la fuerza salvadora de Dios «sembrada» por Jesús en el corazón del mundo y de la vida de los hombres.
Empujados por el sensacionalismo de los actuales medios de comunicación, parece que solo tenemos ojos para ver el mal. Y ya no sabemos adivinar esa fuerza de vida que se halla oculta bajo las apariencias más desalentadoras.
Si pudiéramos observar el interior de las vidas, nos sorprendería encontrar tanta bondad, entrega, sacrificio, generosidad y amor verdadero. Hay violencia y sangre en el mundo, pero crece en muchos el anhelo de una verdadera paz. Se impone el consumismo egoísta en nuestra sociedad, pero son bastantes los que descubren el gozo de una vida sencilla y compartida. La indiferencia parece haber apagado la religión, pero en no pocas personas se despierta la nostalgia de Dios y la necesidad de la plegaria.
La energía transformadora del evangelio está ahí trabajando a la humanidad. La sed de justicia y de amor seguirá creciendo. La siembra de Jesús no terminará en fracaso. Lo que se nos pide es acoger la semilla. ¿No descubrimos en nosotros mismos esa fuerza que no proviene de nosotros y que nos invita sin cesar a crecer, a ser más humanos, a transformar nuestra vida, a tejer relaciones nuevas entre las personas, a vivir con más transparencia, a abrirnos con más verdad a Dios?