7 ago. 2010

Evangelio: domingo XIX del tiempo ordinario

Estad preparados

Lc 12, 32-48

35
«Tened la cintura ceñida y las lámparas encendidas,
36
y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda,
para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran.
37
Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos:
yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y,
yendo de uno a otro, les servirá.
38
Que venga en la segunda vigilia o en la tercera,
si los encuentra así, ¡dichosos de ellos!
39
Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese
a qué hora iba a venir el ladrón,
no dejaría que le robasen su casa.
40
También vosotros estad preparados,
porque en el momento que no penséis,
vendrá el Hijo del hombre.»