20 ene. 2018

Cuestión de fe...

¡Qué manera más didáctica de explicarlo!

En el vientre de mamá hablan dos bebés. Uno pregunta al otro:

¿Tú crees en la vida después del parto?

El otro respondió "Claro que sí. Tiene que haber algo más después del parto. Tal vez estamos aquí para prepararnos para lo que vendrá más tarde".

"Tonterías dice el primero "No hay vida después del parto ¿Qué clase de vida sería esa?

El segundo dice:"No lo sé, pero habrá más luz que la que hay aquí. Tal vez podremos caminar con nuestras propias piernas y comer con nuestras bocas. Tal vez tendremos otros sentidos, que no podemos entender ahora."

El primero contestó: "Eso es absurdo. Caminar es imposible. Y  ¿comer con la boca? ¡Ridículo! El cordón umbilical nos nutre y nos da todo lo demás que necesitamos. El cordón umbilical es demasiado corto. La vida después del parto es imposible."

El segundo insistió: "Bueno, yo pienso que hay algo y tal vez sea diferente de lo que hay aquí. Tal vez ya no necesitemos de ese tubo físico."

El primero contestó: "Tonterías, además de haber realmente vida después del parto, ¿porqué nadie jamás regresó de allá? El parto es el fin de la vida y en el post-parto no hay nada más allá de lo oscuro, silencio y olvido. Él no nos llevará a ningún lugar".

"Bueno, yo no lo sé" Dice el segundo. "Pero con seguridad vamos a encontrarnos con mamá y ella nos cuidará".

El primero respondió: "Mamá, tú realmente crees en Mamá?. Eso es ridículo. Si Mamá existe, entonces ¿Dónde está ella ahora?

El segundo dice: "Ella está alrededor nuestro. Estamos cercados por ella. De ella nosotros somos. Es en ella que vivimos. Sin ella este mundo no sería posible y no podríamos existir".

Dice el primero: "Bueno yo no puedo verla, entonces es lógico pensar que ella no existe"

El segundo le responde a eso: "A veces cuando tu estás en silencio, si te concentras y realmente escuchas, tu podrás percibir su presencia y escuchar su voz amorosa desde allá arriba".

(Así es como un escritor húngaro explicó la existencia de Dios)

PARA UNA RENOVACIÓN PASTORAL (2)

CAMINO A RECORRER POR UN DISCÍPULO MISIONERO DEL  RESUCITADO

            Una de las primeras catequesis que Jesucristo realizó después de su resurrección, fue a lo largo de un camino con dos de sus discípulos que decepcionados y faltos de fe, dejaban a la comunidad de los apóstoles y demás discípulos para volver a su pueblo de Emaús.
            La breve película “LOS DISCIPULOS DE EMAUS”, nos servirá para trazar los dos caminos (itinerarios) que deberá seguir un CATEQUISTA DE CRISTO RESUCITADO.
Observando el relato bíblico de san Lucas, recogido espléndidamente, en esa película, podemos descubrir dos “ITINERARIOS”.

1º.- UN CAMINO QUE MIRA AL MISMO CATEQUISTA
     Hay un primer camino o itinerario que deberá recorrer todo agente pastoral o catequista para capacitarse como misionero del Reino de Dios, a imitación del “Catequista de Emaús”, que nos explicita con meridiana claridad:
1.1- La poca fe que tienen los dos discípulos y que es necesario recuperar y potenciar.
1.2- Que los discípulos conozcan, reflexionen y vivan la Palabra de Dios.
























1.3- Que saliendo de la comunidad vuelvan a ella renovados y dispuestos a dar testimonio de FE, de ESPERANZA y CARIDAD en Cristo Resucitado.

1.4- Sin olvidar que luego el mismo Cristo les enviará el Espíritu Santo para confirmarlos como misioneros testigos del resucitado.

2º.- CAMINO PARA LA ACCIÓN CATEQUÉTICA.
            El otro camino que nos enseña el Catequista de Emaús, es lo que tiene que hacer un Agente de Pastoral de la Iglesia de Cristo Resucitado. Según nos narra San Lucas en el pasaje de Emaús, para hacer una catequesis después de la resurrección de Cristo deberá seguir estos pasos:

2. 1-  EXPERIENCIA DE VIDA Y DE FE
El Catequista de Emaús salió al encuentro de los dos discípulos a catequizar,    
en sus experiencias de vida y de fe. El catequista de la comunidad de hoy, también deberá partir siempre de las experiencias de vida y de fe de los catequizandos.

2.2-  ENCUENTRO CON CRISTO EN LA PALABRA DE DIOS
Luego a partir de la lectura y meditación de la Palabra de Dios de cada domingo u otras, el catequista deberá provocar el encuentro con Jesucristo el Salvador. (KERIGMA)

 2.3- CELEBRACIÓN Y COMPROMISOS DE FE Y VIDA CRISTIANA

El Catequista de Emaús, después de explicarles y meditar la Sagrada Escritura, CELEBRA con ellos una cena para compartir el Pan. Ahí en la cena, descubrieron a Cristo resucitado, y todos sus misterios vuelven a la Comunidad renovados y dispuestos a dar testimonio. (MISTAGOGIA)

2.4- FORMULAS DOCTRINALES

 Las oraciones de la comunidad y las formulas doctrinales, serán siempre el complemento doctrinal y oracional del tema catequético, que deberán memorizar los catequizando.


Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,14-20):

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios.
Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago.
Jesús les dijo: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.
Palabra del Señor
Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Mc 1,14-20




OTRO MUNDO ES POSIBLE

No sabemos con certeza cómo reaccionaron los discípulos del Bautista cuando Herodes Antipas lo encarceló en la fortaleza de Maqueronte. Conocemos la reacción de Jesús. No se quedó en el desierto. Tampoco se refugió entre sus familiares de Nazaret. Comenzó a recorrer las aldeas de Galilea predicando un mensaje original y sorprendente.
El evangelista Marcos lo resume diciendo que «marchó a Galilea proclamando la buena noticia de Dios». Jesús no repite la predicación del Bautista ni habla de su bautismo en el Jordán. Anuncia a Dios como algo nuevo y bueno. Este es su mensaje.

«Se ha cumplido el plazo»

El tiempo de espera que se vive en Israel ha acabado. Ha terminado también el tiempo del Bautista. Con Jesús comienza una era nueva. Dios no quiere dejarnos solos ante nuestros problemas, sufrimientos y desafíos. Quiere construir junto con nosotros un mundo más humano.

«Está llegando el reino de Dios»

Con una audacia desconocida, Jesús sorprende a todos anunciando algo que ningún profeta se había atrevido a declarar: «Ya está aquí Dios, con la fuerza creadora de su justicia, tratando de reinar entre nosotros». Jesús experimenta a Dios como una Presencia buena y amistosa que está buscando abrirse camino entre nosotros para humanizar nuestra vida.
Por eso toda la vida de Jesús es una llamada a la esperanza. Hay alternativa. No es verdad que la historia tenga que discurrir por los caminos de injusticia que le trazan los poderosos de la tierra. Es posible un mundo más justo y fraterno. Podemos modificar la trayectoria de la historia.

«Convertíos»

Ya no es posible vivir como si nada estuviera sucediendo. Dios pide a sus hijos colaboración. Por eso grita Jesús: «Cambiad de manera de pensar y de actuar». Somos las personas las que primero hemos de cambiar. Dios no impone nada por la fuerza, pero está siempre atrayendo nuestras conciencias hacia una vida más humana.

«Creed en esta buena noticia»

Tomadla en serio. Despertad de la indiferencia. Movilizad vuestras energías. Creed que es posible humanizar el mundo. Creed en la fuerza liberadora del Evangelio. Creed que es posible la transformación. Introducid en el mundo la confianza.
¿Qué hemos hecho de este mensaje apasionante de Jesús? ¿Cómo lo hemos podido olvidar? ¿Con qué lo hemos sustituido? ¿En qué nos estamos entreteniendo si lo primero es «buscar el reino de Dios y su justicia»? ¿Cómo podemos vivir tranquilos observando que el proyecto creador de Dios de una tierra llena de paz y de justicia está siendo aniquilado por los hombres?
Evangelio del Domingo del Blog "Odres Nuevos" de Fernando Mosteiro

18 ene. 2018


Publicado el 18 ene. 2018

El Papa Francisco habla con la juventud de Chile invitándoles a la reflexión y a realizarse una pregunta poderosa que les dará la respuesta a muchas de las preguntas que se hacen: ¿Qué haría Cristo en mi lugar? Anima a los jóvenes a mirar siempre hacia adelante "con los pies en la tierra, con los pies en la tierra de la patria, si ustedes no aman a su patria, no creo que lleguen a amar a Jesús", ha explicado el Papa.

"La verdadera madurez es llevar adelante los sueños,las ilusiones juntos discutiendo entre ustedes, pero mirando hacia adelante".

Ponte en los zapatos del otro...


Con el fin de ver algo como lo ve otra persona y con el fin de explorar la cualidad de la empatía, en este video algunos estudiantes de escuela intermedia hacen un ejercicio que les ayuda a definir valores básicos. Los estudiantes escogen un zapato y se imaginan la vida de ese zapato. Cuando escriben acerca del zapato —en sentido figurado, los niños “caminan” con esos zapatos— reflexionan sobre cómo la experiencia les ayudó a ser más comprensivos y más compasivos con los demás. 
Este recurso forma parte de la colección Maestros que transforman del Centro Dalái lama para la Ética y los Valores Transformadores en la Universidad de MIT

La capacidad para sentir empatía es elemento fundamental  del crecimiento emocional y social de los jóvenes. Aunque los adolescentes tienen fama de ser egocéntricos, también van adquiriendo crecientes conocimientos acerca del mundo en el que conviven. Al aprender sobre la empatía empiezan a conectarse con las personas que conforman su familia, su salón de clases, su comunidad y más allá también. La empatía les permite a los jóvenes responder con bondad y consideración, y les permite gozar de la historia de la humanidad desde una perspectiva más amplia. La empatía es además un recurso contra la intimidación, el acoso, los prejuicios y la injusticia, y también se puede usar para derribar estereotipos de género. La empatía les ayuda a los jóvenes a hacer amigos y mantenerlos, así como también a entender a aquellos que tienen puntos de vista, antecedentes y culturas distintos.

Use este videos, junto con otros videos que forman parte de la colección de Maestros que transforman: Perspectiva general, Cómo cultivar el perdón, Cómo cultivar la gratitud, Cómo cultivar la autoaceptación. La colección se diseñó para dotar a maestros de los recursos y los métodos que necesitan para fomentar las destrezas de adaptación y de liderazgo ético en personas jóvenes. A medida que usa y adapta los métodos que se ilustran en el video acorde con las necesidades de sus estudiantes, quizás quiera unirse con otros maestros, para que entre todos cubran toda una gama de temas y materias. 

El amor se aprende

“El amor no hay que aprenderlo como se aprende, por ejemplo, a tocar el piano o a manejar un ordenador. Si me permite la expresión, hay que comprenderlo siempre en las distintas cosas. Como es lógico, también se aprende de personas ejemplares. Primero de los padres, que son ejemplo y guía para uno mismo y en los que se ve correctamente realizada la persona. Más tarde se aprende en los encuentros que la vida le facilita a uno. Se aprende de una amistad, de una labor que le una a los demás, de un cometido. Lo importante es no buscarse a sí mismo por encima de todo, sino experimentar el camino del darse y, en consecuencia, del correcto recibir.

 “La mayoría de la gente considera que el problema del amor consiste en primer lugar en ser amado, y no tanto en el impulso de amar. Esta actitud corrompe la esencia del amor. Cuando sólo se quiere tener amor, es justo cuando no se recibe, y uno se vuelve egoísta, podrido, hecho que, lógicamente, también percibe el otro. Aprender a superarse y a entregarse uno mismo, aprender a regalarse, incluso sin recibir nada a cambio, forma parte del camino del aprendizaje del amor. El darse sobre todo al antipático y a aquel que simplemente me necesita, al doliente.”
Joseph Ratzinger. “Dios y el mundo”.

16 ene. 2018

El miedo a una guerra nuclear



Unos niños de Hawái muestran cómo la fe puede enfrentarlo, por ahora; mientras el Papa llama a empeñarnos en un desarme nuclear










En el vuelo de Roma a Santiago de Chile, el Papa Francisco –tras repartir una foto tomada poco después de la explosión atómica en Nagasaki en 1945, en la que un niño hace fila con su hermanito muerto, que espera ser cremado (a la foto el Papa agregó la frase “…el fruto de la guerra”, y su firma)—dijo a los periodistas que tiene miedo de una conflagración nuclear.
“Sí, de verdad tengo miedo. Estamos en el límite. Basta un accidente para desencadenar la guerra. A este paso, la situación corre el riesgo de precipitar. Por lo tanto, hay que destruir las armas, empeñarnos en el desarme nuclear”, dijo el Papa a pregunta realizada por uno de los periodistas que los acompañan en su sexto viaje a América Latina en los casi cinco años de su pontificado.
Miedo que vivieron el pasado sábado 13 de enero los habitantes de Hawái cuando –según los funcionarios estatales de ese Estado de la Unión Americana—un “error humano” motivó el anuncio de un ataque de misiles contra la isla enviado a través de teléfonos móviles.
La sombra del conflicto que mantiene Estados Unidos con Corea del Norte hizo más que creíble el ataque nuclear, tantas veces anunciado por el régimen comunista de Corea del Norte, y tantas veces vuelto a encender por las respuestas del presidente Donald Trump al presidente Kim Jong-un.
Y la alarma de Hawái se desató, justamente, por lo que dijo el Papa de camino a Chile: por un accidente que pudo desatar la guerra.

Pero la fe está por encima de todo

Christopher Derige Malano, administrador pastoral en el Newman Center en Honolulu, Hawái, ha escrito un pequeño pero incisivo artículo sobre lo que pasó ese día –sábado por la mañana, tras el desayuno– con los niños que se estaban preparando para la Confirmación y que ingresaban en el centro pastoral para un retiro.
“Cuando comenzamos el retiro, el estruendo de la alerta de emergencia de los teléfonos celulares captó nuestra atención: ¡había una amenaza de misiles! Mientras cada uno de nosotros miraba la pantalla de los teléfonos, hubo un momento notable de confusión. ¿Qué significa esto? ¿Qué hacemos? ¿Esto es real? ¿Como sabemos? ¿Hay alguna manera de verificar?”, recuerda Malano.
Inmediatamente recurrieron a las fuentes de comunicación: radio, televisión, internet y redes sociales. No había ninguna indicación de cuán real era la amenaza aparte de la notificación telefónica. Llamaron a la seguridad del campus y luego al 911; tampoco tuvieron respuestas definitivas. Sin una idea clara de lo que estaba sucediendo, la prioridad fue el cuidado y la seguridad de los niños de la comunidad.
“Sin ningún lugar adonde ir –los edificios de la universidad están cerrados el fin de semana– y sin tiempo que perder, recurrimos a lo único de lo que estábamos seguros: nuestra fe”, escribe Malano en su reflexión.
Durante los primeros minutos después de recibir la alerta, quedaron paralizados por la incertidumbre y la ansiedad. Comenzaron a orar en el mismo salón donde se estaba desarrollando el retiro, “pero luego migramos en silencio casi a paso procesional hacia el tabernáculo donde reside el Santísimo Sacramento. Allí nos quedamos, respiramos profundamente, nos centramos y entregamos todo a Dios. Oramos, nos abrazamos y esperamos juntos”, dice Malano.
Después de angustiosos minutos de incertidumbre, descubrieron que la alerta era falsa y los padres fueron lentamente a buscar a sus hijos al Centro.
“Los 38 minutos de esta mañana, aunque atemorizantes, también fueron un recordatorio de la gracia que existe en momentos como estos. ¿Cómo podemos experimentar la gracia en nuestras propias vidas? Solo tenemos que mirar a nuestros hijos por esos modelos de fe”, termino diciendo en su artículo Christopher Derige Malano.

Pero el miedo subsiste

Ciertamente la fe de estos muchachos y de sus profesores resulta aleccionadora. Pero el miedo de que otro error humano pueda desatar una conflagración nuclear existe.
El pasado 31 de diciembre, en un desafiante mensaje de Año Nuevo, Kim Jong-Un, aseguró que tiene un “botón nuclear” al alcance de la mano. “El botón nuclear siempre está en mi mesa. No es chantaje, sino la realidad”, declaró Kim, reiterando así que Corea del Norte es un país con potencial nuclear, y con misiles que pueden alcanzar, fácilmente, Hawái o la costa oeste de Estados Unidos.
Y la semana pasada, previo a la alarma de ataque en Hawái, el régimen de Corea del Norte volvió a desafiar a las potencias mundiales y a la ONU al sostener que, pese a las duras sanciones que se le vienen aplicando, continuará desarrollando “sin ningún cambio” su política armamentística en el futuro, como una potencia nuclear “invencible” y “responsable”.
Y la respuesta de Trump avivó el miedo del “error humano”. En efecto, en tuiter el presidente de Estados Unidos sentenció: “El líder norcoreano Kim Jong-un acaba de decir que el ‘botón nuclear está sobre su mesa todo el tiempo’. Puede alguien de su régimen agotado y hambriento decirle que yo también tengo un botón nuclear y que es mucho más grande y poderoso que el suyo”.
Para temblar.

15 ene. 2018

San Mauro Abad

Triduo a San Mauro: días 12, 13 y 14 de enero.

Solemnidad: día 15 de enero.


Horario de Misas:
  • A las 8:00, 9:00, 10:00, 11:00 hs,  Eucaristías o Misas al santo Abad por sus devotos.
  • A las 12:15 hs Misa Solemne cantada por la comunidad y la coral.
  • A las 17:00, 18:00 y 19:00 hs,  Eucaristías o Misas  al santo Abad por sus devotos.
También se celebra delante de la capilla de San Mauro,   la tradicional fiesta gastronómica "FESTA DOS CALLOS"-


El joven discípulo de San Benito

Luego que San Benito saliera de la soledad de la cueva donde habitó por tres años y del intento de envenenamiento por parte de los monjes de Vicovaro, agrupó en torno a sí a un número cada vez más elevado de hombres que en busca de la perfección y la unión con Dios le siguieron en los ideales monásticos. En Subiaco se fundan doce monasterios bajo la dirección del santo.

Mauro nace en Roma hacia el año 511, de familia noble, hijo del senador Equicio aunque también lo han reclamado como hijo los nobles Fondi, Gallipoli y Lavello entre otros. Siendo aún muy joven fue presentado por su padre a San Benito a fin de que él se encargara de la educación del adolescente. Fue presentado junto con él, el futuro San Plácido, hijo del Patricio Tertulio. San Gregorio dice que “el joven Mauro, dotado de buenas costumbres, empezó a ayudar al maestro. Plácido en cambio, era todavía un niño” (San Gregorio, Libro II de los Diálogos cap. III). Mauro se convirtió luego, a pesar de su corta edad, en un monje cercano a San Benito y aparece en varios episodios milagrosos de la vida del Santo Patriarca según la narración gregoriana.
Ambos jóvenes representan la tradición monástica de los “oblatos”, es decir, personas que se ofrecen o son ofrecidas a Dios en un monasterio, practica muy común en la Edad Media. En aquellos días la firmeza de la palabra dada y el ofrecimiento implicaba una donación total, aunque la hicieran sus padres. Independiente de este tipo tan radical de “oblaciones” se encontraron después las escuelas monacales, cunas de santos seculares en el medioevo.

El libro Vida y milagros de San Mauro, escrito en Francia por el abad Odón de Glanfeuil, bajo el seudónimo de Fausto de Montecasino, menciona que San Mauro fue enviado en el 543 por San Benito a las Galias, a fin de establecer allí la vida monástica y trasmitir la Santa Regla.


Milagro de San Mauro

Cierto día Plácido fue enviado a recoger agua al lago cercano del monasterio y al tratar de llenar el cántaro, cayó al agua y la corriente lo arrasó. En ese preciso momento Mauro se encontraba en el monasterio cuando san Benito le ordenó ir al río a sacar al niño que se ahogaba: “Hermano Mauro, corre, porque aquel niño ha caído en el lago y la corriente lo va arrastrando ya lejos”. El joven Mauro, después de recibir la bendición de San Benito, corrió a toda prisa y sin darse cuenta caminó sobre las aguas tomando a Plácido de la cabellera y llevándolo a tierra firme. Mauro, al darse cuenta del milagro, atribuyó el portento a San Benito, pero éste lo refirió más que nada a su obediencia rápida. Plácido acabó la discusión diciendo: “Yo, cuando era sacado del agua, veía sobre mi cabeza la melota  ( coagula antigua) del abad y estaba creído que era él quien me sacaba del agua”. (San Gregorio, Libro II de los Diálogos, cap. VII).

12 ene. 2018

EVANGELIO día 14: Domingo IIº del T.O.

¿Qué buscáis?, ¿Dónde Buscáis?

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,35-42):
En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús.
Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»
Palabra del Señor


¿QUÉ BUSCAMOS?

Las primeras palabras que Jesús pronuncia en el evangelio de Juan nos dejan desconcertados, porque van al fondo y tocan las raíces mismas de nuestra vida A dos discípulos del Bautista que comienzan a seguirlo Jesús les dice: «¿Qué buscáis?».
No es fácil responder a esta pregunta sencilla, directa, fundamental, desde el interior de una cultura «cerrada» como la nuestra, que parece preocuparse solo de los medios, olvidando siempre el fin último de todo. ¿Qué es lo que buscamos exactamente?
Para algunos, la vida es «un gran supermercado» (D. Sölle), y lo único que les interesa es adquirir objetos con los que poder consolar un poco su existencia. Otros lo que buscan es escapar de la enfermedad, la soledad, la tristeza, los conflictos o el miedo. Pero escapar, ¿hacia dónde?, ¿hacia quién?
Otros ya no pueden más. Lo que quieren es que se les deje solos. Olvidar a los demás y ser olvidados por todos. No preocuparse por nadie y que nadie se preocupe de ellos.
La mayoría buscamos sencillamente cubrir nuestras necesidades diarias y seguir luchando por ver cumplidos nuestros pequeños deseos. Pero, aunque todos ellos se cumplieran, ¿quedaría nuestro corazón satisfecho? ¿Se habría apaciguado nuestra sed de consuelo, liberación y felicidad plena?
En el fondo, ¿no andamos los seres humanos buscando algo más que una simple mejora de nuestra situación? ¿No anhelamos algo que, ciertamente, no podemos esperar de ningún proyecto político o social?
Se dice que los hombres y mujeres de hoy han olvidado a Dios. Pero la verdad es que, cuando un ser humano se interroga con un poco de honradez, no le es fácil borrar de su corazón «la nostalgia de infinito».
¿Quién soy yo? ¿Un ser minúsculo, surgido por azar en una parcela ínfima de espacio y de tiempo, arrojado a la vida para desaparecer enseguida en la nada, de donde se me ha sacado sin razón alguna y solo para sufrir? ¿Eso es todo? ¿No hay nada más?
Lo más honrado que puede hacer el ser humano es «buscar». No cerrar ninguna puerta. No desechar ninguna llamada. Buscar a Dios, tal vez con el último resto de sus fuerzas y de su fe. Tal vez desde la mediocridad, la angustia o el desaliento.
Dios no juega al escondite ni se esconde de quien lo busca con sinceridad. Dios está ya en el interior mismo de esa búsqueda. Más aún. Dios se deja encontrar incluso por quienes apenas le buscamos. Así dice el Señor en el libro de Isaías: «Yo me he dejado encontrar por quienes no preguntaban por mí. Me he dejado hallar por quienes no me buscaban. Dije: “Aquí estoy, aquí estoy”» (Isaías 65,1-2).

EL VIDEO DEL PAPA- ENERO 2018

EDUCACIÓN Y RECUERDOS


Dostoievski en “Diario de un escritor”

Los recuerdos más intensos e influyentes –afirma Dostoievski- son casi siempre los que se conservan de la infancia. Más adelante, continúa: «Sin algún vestigio de algo positivo y bello el hombre no puede salir de la infancia y entrar en la vida; sin algún vestigio de algo positivo y bello no se puede poner a una generación en el camino de la vida». Por eso, continúa, «cualquier padre responsable y razonable sabe(...) que, delante de sus hijos, en la vida cotidiana, debe abstenerse de cierta incuria (...) en las relaciones familiares, de cierta falta de disciplina y permisividad; que debe prescindir de hábitos nocivos y perniciosos, y, sobre todo, no desentenderse nunca de la opinión que los hijos puedan formarse de él, de la impresión desagradable, negativa y cómica que con tanta frecuencia despierta en su ánimo nuestra despreocupada conducta en el seno del hogar. ¿Me creeréis si os digo que un padre responsable a veces debe reeducarse por completo en consideración a sus hijos?»

 Y, en otro lugar, dice: «Los padres de hoy no poseen ninguna “gran idea” que puedan transmitir a sus hijos, y “en el fondo de sus corazones” no tienen mucha fe en semejante idea. Y, sin embargo, “sólo una gran fe de esta índole es capaz de hacer nacer algo hermoso en las memorias de los niños, como en realidad puede hacerlo, aun a pesar del más duro ambiente de la niñez, de la pobreza y a pesar, incluso, de esa misma suciedad moral que rodeó sus cunas. Oh, hay casos en que hasta el más caído de los padres, pero que aún logró conservar en su alma tal vez solo una imagen oscura de su anterior gran idea y su fe en ella, ha podido trasplantar la semilla de esta gran idea y este gran sentimiento a las almas impresionables y sedientas de sus pobres hijos, y ha sido después perdonado por ellos de corazón a causa de esta buena acción, a pesar de otras cosas”».

ANHELOS Y PROPÓSITOS

Al comenzar un año nuevo, nuestros corazones y mentes albergan siempre pequeños o grandes anhelos y esperanzadores propósitos. Para este recién nacido 2018, yo propondría unos anhelos y unos propósitos a estos niveles:

      1º A nivel de Acción Pastoral

Siguiendo las propuestas del recientemente realizado Sínodo Diocesano hay una prioritaria propuesta de RENOVACIÓN PASTORAL en las parroquias, que consiste fundamentalmente en iniciar en esas bases de la Iglesia de Jesucristo, un autentico y decidido cambio de la mentalidad de Iglesia de cristiandad a una Iglesia misionera, de una Iglesia clerical (el cura “fac totun” lo hace todo), a una Iglesia sacerdotal en, la que todos sus laicos con el sacerdocio bautismal y los sacerdotes con sus sacerdocios presbiterales juntos y en comunión, lleven a cabo la triple misión de la iglesia, evangelizar y catequizar, vivir, testimoniar y celebrar…
Una vez más, en nuestra comunidad parroquial volveremos a incidir en seguir llevando esa triple misión para afianzarla e instalarla ya definitivamente en nuestra parroquia de San Cipriano de Vilanova de Arousa.


2º A nivel de proyectos parroquiales


2.1- Inventario parroquial
          Hace ya algunos años que uno de mis mayores anhelos era realizar un inventario parroquial, que recogiera no solo lo que actualmente se esta haciendo pastoralmente, sino también los bienes, objetos sagrados, vestiduras sagradas, imágenes… que la parroquia y sus asociaciones parroquiales poseen en este momento, para ofrecer a las futuras generaciones de esta comunidad cristiana  un inventario real, al final de los 25 años, que a punto están de cumplirse como párroco de esta feligresía.
          Intentaremos pues poner en marcha este proyecto parroquial en este 2018.

2.2- Restauración de la Iglesia de la Pastoriza
          Proyectamos concluir en este año la restauración del templo antiguo parroquial  de la Pastoriza. Si es posible y la comisión erigida a tal efecto lo aprueba, quizás sea probable reinaugurar su servicio, el domingo día 9 de septiembre, festividad de la coopatrona la Virgen de la Pastoriza.

2.3- Rectoral vieja

          El lamentable y nada agradable estado de la antigua y bella casa rectoral, también es un grito desgarrador a nuestra sensibilidad humana no solo por lo antigua, sino sobre todo, por el significado religioso que para la comunidad tiene esta casa. Es nuestro anhelo, deseo y renovada esperanza, dar pasos necesarios para su debida restauración.

5 ene. 2018

Evangelio día 7: Domingo Bautismo del Señor

Evangelio según San Marcos 1,7-11. 



Juan predicaba, diciendo: 

"Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias.
Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo". 

En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán.
Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma;
y una voz desde el cielo dijo: 


"Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección." 





NAVIDAD Y 1º DOMINGO DEL T.O.

           Con la fiesta del Bautismo de Jesucristo, domingo 7, concluimos el tiempo especial de Navidad y, al mismo tiempo iniciamos ya el Tiempo Ordinario, en su primer domingo, que será de nuevo interrumpido el 14 de Febrero con el comienzo de la CUARESMA-PASCUA 2018.

          "La fiesta del Bautismo del Señor Jesucristo, en el que maravillosamente proclamado como hijo amado de Dios, las aguas son santificadas, el hombre es  purificado y se alegra toda la tierra"  (Elogio del Martirologio Romano).


                El Tiempo Ordinario en la Liturgia es el tiempo que de un modo ordinario invita a los fieles a vivir y celebrar los misterios de la fe cristiana que solo será interrumpido por la celebración en tiempo especial de los grandes acontecimientos de nuestra historia de Salvación, como son el nacimiento o Natividad del Señor con sus cuatro semanas de preparación del Adviento. La Pasión, Muerte y Resurrección, o Pascua Cristiana (50 días), con sus cuarenta días de preparación previa, llamado tiempo de CUARESMA.


                 A partir de nuestro bautismo con "las aguas santificadas por el Bautismo de Jesucristo, somo purificados y constituidos ya como hijos bienaventurados de Dios Padre, hermanos amados en Cristo-Hijo y animados gozosamente por el Espíritu Santo.

                  Los tiempos litúrgicos nos ayudan a vivir así al celebrarlos a lo largo de cada año litúrgico.