17 may. 2019

Evangelio día 19: Domingo V de Pascua

Lectura del santo evangelio según san Juan (13,31-33a.34-35):

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»
Palabra del Señor




Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Jn (13,31-33a.34-35)

AMISTAD DENTRO DE LA IGLESIA

Es la víspera de su ejecución. Jesús está celebrando la última cena con los suyos. Acaba de lavar los pies a sus discípulos. Judas ha tomado ya su trágica decisión, y después de tomar el último bocado de manos de Jesús, se ha marchado a hacer su trabajo. Jesús dice en voz alta lo que todos están sintiendo: «Hijos míos, ya no estaré con vosotros por mucho tiempo».
Les habla con ternura. Quiere que queden gravados en su corazón sus últimos gestos y palabras. «Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que os conocerán todos que sois mis discípulos será que os amáis unos a otros». Este es el testamento de Jesús.
Jesús habla de un «mandamiento nuevo». ¿Dónde está la novedad? La consigna de amar al prójimo está ya presente en la tradición bíblica. También los filósofos griegos hablan de filantropía y de amor a todo ser humano. La novedad está en la forma de amar propia de Jesús: «amaos como yo os he amado». Así se irá difundiendo a través de sus seguidores su estilo de amar.
Lo primero que los discípulos han experimentado es que Jesús los ha amado como a amigos: «No os llamo siervos… a vosotros os he llamado amigos». En la Iglesia nos hemos de querer sencillamente como amigos y amigas. Y entre amigos se cuida la igualdad, la cercanía y el apoyo mutuo. Nadie está por encima de nadie. Ningún amigo es señor de sus amigos.
Por eso, Jesús corta de raíz las ambiciones de sus discípulos cuando los ve discutiendo por ser los primeros. La búsqueda de protagonismos interesados rompe la amistad y la comunión. Jesús les recuerda su estilo: «no he venido a ser servido sino a servir». Entre amigos nadie se ha de imponer. Todos han de estar dispuestos a servir y colaborar.
Esta amistad vivida por los seguidores de Jesús no genera una comunidad cerrada. Al contrario, el clima cordial y amable que se vive entre ellos los dispone a acoger a quienes necesitan acogida y amistad. Jesús les ha enseñado a comer con pecadores y con gentes excluidas y despreciadas. Les ha reñido por apartar a los niños. En la comunidad de Jesús no estorban los pequeños sino los grandes.
Un día, Jesús llamó a los doce, puso a un niño en medio de ellos, lo estrechó entre sus brazos y les dijo: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí». En la Iglesia querida por Jesús, los más pequeños, frágiles y vulnerables han de estar en el centro de la atención y los cuidados de todos.
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DÍA DAS LETRAS GALEGAS 2019 - ANTÓN FRAGUAS




A Real Academia Galega acordou no pleno celebrado o día 7 de xullo de 2018 na súa sede da rúa Tabernas da Coruña que o protagonista do Día das Letras Galegas de 2019 era Antón Fraguas. Xustifica tal escolla a RAG porque Antón Fraguas era “Membro das Irmandades da Fala e do Seminario de Estudos Galegos (SEG) na mocidade, historiador, etnógrafo, director e presidente do Museo do Pobo Galego, profesor depurado polo franquismo e querido polo alumnado, narrador oral excepcional e intelectual cunha popularidade pouco común… dedicou a vida ao estudo da cultura e do territorio galegos desde distintos eidos, con especial atención e mestría á antropoloxía. Cos seus traballos e conferencias contribuíu ademais a defender o galego como lingua de expresión válida para calquera coñecemento, unha idea cuxa reivindicación segue a ser necesaria”. A continuación, repasamos brevemente, a modo de homenaxe, a vida e a obra do autor protagonista do Día das Letras 2019: Antón Fraguas.

Decálogo de la felicidad del Papa Francisco

Estos son los diez puntos claves que el Papa Francisco recomienda para alcanzar la felicidad:


1.  Viví y dejá vivir 

"Acá los romanos dicen un dicho y podríamos tomarlo como un hilo para tirar de la fórmula esa que dice: "Anda adelante y deja que la gente vaya adelante". Viví y dejá vivir, es el primer paso de la paz y la felicidad".


2.  Darse a los demás 

"Si uno se estanca,corre el riesgo de ser egoísta. Y el agua estancada es la primera que se corrompe".





 3.  Moverse remansadamente
"En Don Segundo Sombra" hay una cosa muy linda, de alguien que relee su vida. El protagonista dice que de joven era un arroyo pedregoso que se llevaba por delante todo; que de adulto era un río que andaba adelante, y que en la vejez se sentía en movimiento, pero lentamente remansado. Yo utilizaría esta imagen del poeta y novelista Ricardo Güiraldes, ese último adjetivo, remansado. La capacidad de moverse con benevolencia y humildad, el remanso de la vida. Los ancianos tienen esa sabiduría, son la memoria de un pueblo. Y pueblo que no cuida a sus ancianos no tiene futuro."
4.  Jugar con los chicos

"El consumismo nos llevó a esa ansiedad de perder la sana cultura del ocio, leer, disfrutar del arte. Ahora confieso poco, pero en Buenos Aires confesaba mucho y cuando venía una mamá joven le preguntaba:  "¿Cuantos hijos tenés? ¿Jugás con tus hijos?" Y era una pregunta que no se esperaba, pero yo le decía que jugar con los niños es clave, es una cultura sana. Es difícil, los padres se van a trabajar temprano y vuelven a veces cuando sus hijos duermen, es difícil, pero hay que hacerlo".

5.  Compartir los domingos
      con la familia

"El otro día, en Campobasso, fui a una
reunión entre el mundo de la
universidad y el mundo obrero, todos
reclamaban el domingo no laborable.
El domingo es para la familia".



6.  Ayudar a los jóvenes
 a conseguir empleo

"Hay que ser creativos con esta franja. Si faltan oportunidades, caen en la droga. Y está muy alto el índice de suicidios entre los jóvenes sin trabajo. El otro día leí, pero no me fío porque no es un dato científico, que había 75 millones de jóvenes de 25 años para abajo desocupados. No alcanza con darles de comer: hay que inventarles cursos de plomero, electricista, costurero. La dignidad te la da el llevar el pan a casa."


7.  Cuidar la naturaleza

"Hay que cuidar la creación, y no lo estamos haciendo.
Es uno de los desafíos más grandes que tenemos".





8.  Olvidarse rápido de lo negativo

"La necesidad de hablar mal del otro, indica una baja autoestima, es decir: yo me siento tan abajo que en vez de subir, bajo al otro.
Olvidarse rápido de lo negativo es sano".




9.  Respetar al que piensa distinto


"Podemos inquietar al otro desde el testimonio, para que ambos progresen en esa comunicación, pero lo peor que puede haber en el proselitismo religioso, que paraliza: "Yo dialogo contigo para convencerte", no. Cada uno dialoga desde su identidad. La Iglesia crece por atracción no por el proselitismo".


10.  Buscar activamente la paz

"Estamos viviendo en una época de mucha guerra. En África parecen guerras tribales, pero son algo más. La guerra destruye. Y el clamor por la paz hay que gritarlo. La paz a veces da la idea de quietud, pero nunca es quietud, siempre es una paz activa".

11 may. 2019

VERSOS DE ARTE MAYOR PARA FÁTIMA



¿Qué tiene, Fátima, el amor que te hace paisaje limpio cuando pasa el viento?
Será que pones cara al movimiento
y la Ría te nombra y te embellece.

Seguro que el otoño te enriquece, por eso saltan en cualquier momento los encantos de tu pensamiento
y la sonrisa que en tus labios crece.
Dile al amor que siga la vereda
feliz que te marcó aquel día,
cuando apenas cantabas a la aurora.
Que deje en tu mirada lo que pueda;
a ser posible ardiente melodía
y alta dosis de calma protectora.

Elpidio Ruiz Herrero 
Vilanova de Arousa

Evangelio día 12: Domingo IV de Pascua

Evangelio por Odres Nuevos

Jesús, el buen pastor, nos lleva al Padre


Lectura del santo evangelio según san Juan (10,27-30):

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»
Palabra del Señor




Evangelio Comentado por: Jose A. Pagola

ESCUCHAR Y SEGUIR A JESÚS

Era invierno, Jesús andaba paseando por el pórtico de Salomón, una de las galerías al aire libre, que rodeaban la gran explanada del Templo. Este pórtico, en concreto, era un lugar muy frecuentado por la gente pues, al parecer, estaba protegido contra el viento por una muralla.
Pronto, un grupo de judíos hacen corro alrededor de Jesús. El diálogo es tenso. Los judíos lo acosan con sus preguntas. Jesús les critica porque no aceptan su mensaje ni su actuación. En concreto, les dice: «Vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas». ¿Qué significa esta metáfora?
Jesús es muy claro: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco; ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna». Jesús no fuerza a nadie. Él solamente llama. La decisión de seguirlo depende de cada uno de nosotros. Solo si le escuchamos y le seguimos, establecemos con Jesús esa relación que lleva a la vida eterna.
Nada hay tan decisivo para ser cristiano como tomar la decisión de vivir como seguidor o seguidora de Jesús. El gran riesgo de los cristianos ha sido siempre pretender serlo, sin seguir a Jesús. De hecho, muchos de los que se han ido alejando de nuestras comunidades son personas a las que nadie ha ayudado a tomar la decisión de vivir siguiendo sus pasos.
Sin embargo, esa es la primera decisión de un cristiano. La decisión que lo cambia todo porque es comenzar a vivir de manera nueva la adhesión a Cristo y la pertenencia a la Iglesia: encontrar, por fin, el camino, la verdad, el sentido y la razón de la fe cristiana.
Para colorear
Y lo primero para tomar esa decisión es escuchar su llamada. Nadie se pone en camino tras los pasos de Jesús siguiendo su propia intuición o sus deseos de vivir un ideal. Comenzamos a seguirlo cuando nos sentimos atraídos y llamados por Cristo. Por eso, la fe no consiste primordialmente en creer algo sobre Jesús sino en creerle a él.
Cuando falta el seguimiento a Jesús, cuidado y reafirmado una y otra vez en el propio corazón y en la comunidad creyente, nuestra fe corre el riesgo de quedar reducida a una aceptación de creencias, una práctica de obligaciones religiosas y una obediencia a la disciplina de la Iglesia.
Es fácil entonces instalarnos en la práctica religiosa, sin dejarnos cuestionar por las llamadas que Jesús nos hace desde el evangelio que escuchamos cada domingo. Jesús está dentro de esa religión, pero no nos arrastra tras sus pasos. Sin darnos cuenta, nos acostumbramos a vivir de manera rutinaria y repetitiva. Nos falta la creatividad, la renovación y la alegría de quienes viven esforzándose por seguir a Jesús.

8 may. 2019

MADRE TIERRA

https://pastoralsj.org/

"Ven no apartes de mi los ojos te llamo a ti, te necesito para que se cumpla en el mundo el plan de mi padre". 


Oración.
Bonita imagen, la armonía del ser humano con la creación. Armonía que es al tiempo respeto, aprovechamiento (que no debería ser abuso), cuidado... de un paraíso que es espacio de nuestra vida. Pedimos a Dios que nos dé una mirada limpia, agradecida y vital. La mirada de quien se siente privilegiado y al tiempo responsable por nuestro mundo. Por sentirnos hijos, no dueños......

Profundizamos...
Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro. A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante, debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común. Carta de la Tierra. 

Mirar como Dios habita en las criaturas, en los elementos dando el ser, en las plantas vegetando, en los animales sensando, en los seres humanos dando entender; y así en mi dándome ser, animando, sensando y haciéndome entender. San Ignacio, EE. EE. 235.

La ecología no trata únicamente de las cuestiones relacionadas con lo verde o las especies en extinción. La ecología supone un paradigma nuevo, es decir, una forma de organizar el conjunto de relaciones de los seres humanos entre sí, con la naturaleza y con su sentido del universo. Ella inaugura una nueva alianza con la creación. Los seres humanos no hemos sido creados para situarnos por encima de la naturaleza como quien domina, sino para estar a su lado como quien convive como hermano y hermana. L. Boff 


Verdad que sería estupendo 

Verdad que sería estupendo 
que las espadas fueran un palo de la baraja. 
Que el escudo una moneda portuguesa 
y un tanque, una jarra grande de cerveza. 

Verdad que sería estupendo
que las bases fueran el lado de un triángulo, 
que las escuadras fueran reglas de diseño

y los gatillos, gatos pequeños.  Cómplices. 

Iglesia de San Antón del Padre Angel


www.mensajerosdelapaz.com Video de presentacion de la Iglesia de San anton, un poryecto de la Fundacion Mensajeros de la Paz para mantener abierta a todos las 24 horas del día, esta iglesia del centro de Madrid. El padre Angel, presidente de Mensajeros de la Paz presenta las caracteristicas de esta iglesia y sus innovaciones instaladas para ofrecer un mejor servicio y acogida ( WI-FI, pantallas de TV, cepillos abiertos, aseos, cafe solidario, maquina de donaciones, etc.)

¿Dónde se encuentra la felicidad?



























No sé si conoces la historia que narra que, allá por los inicios de la humanidad, se congregaron unos cuantos demonios con el propósito de montar una gorda.
Uno de ellos propuso a los otros: −Debemos arrebatar algo importante a los hombres y mujeres, a ver si los desquiciamos; pero ¿qué?
Tras darle muchas vueltas, respondió otro de los diablos: −¡Lo tengo claro! Vamos a quitarles la felicidad. Para ellos es un don más que preciado; pero ¿dónde podemos esconderla para que no la puedan encontrar? Eso es esencial…
Propuso uno de ellos: −¡Ocultémosla en la cumbre del monte más alto del mundo!
A lo que otro replicó: −¡Para nada! Alguien acabará escalando hasta allí y la encontrará. Y, si ello ocurre, ¡ya todos sabrán dónde está!
Otro de los diablos propuso: −¡Escondámosla, entonces, en el fondo de los océanos!
−¡Qué ocurrencia!, le replicaron. Acabarán construyendo lo que llamarán submarinos y otras invenciones para sumergirse hasta las mayores profundidades y entonces darán con ella.
Y planteó otro: −¡Ocultémosla en un planeta lejano a la Tierra!
Los demás, sin embargo, lo desecharon de raíz: −¡No! No son tan tontos; acabarán viajando en naves espaciales y la encontrarán.
Finalmente, un demonio tan viejo como malvado, lanzó una mirada sagaz a todos y les dijo: Creo que ya sé dónde esconder la felicidad para que los hombres jamás la encuentren…
Los demás preguntaron expectantes: −¿Dónde?
El astuto diablo respondió: −La esconderemos dentro de ellos mismos: en el fondo de sus corazones… Estarán tan ansiosos buscándola fuera de sí mismos que nunca la encontrarán. Se perderán en lo accesorio, en lo banal, en lo exterior, en las apariencias… en las cosas materiales. Esas que tantas veces tienen más precio que valor… Su codicia y ambición les hará emplearse a fondo para dar con el mayor de los tesoros en los objetos y posesiones; para llenar, así, vanidades, colmar egos, distraerse de lo esencial. ¿Descubrirá alguno que, en realidad, solo se encuentra la felicidad mirando a lo interior, si se encuentra el sentido profundo de la vida, si, desde un corazón de carne y no de piedra, uno se vuelca en el servicio a los demás? Si queremos alejarles de la felicidad, lo mejor es colocarla tan cerca de ellos mismos que sean incapaces de caer en cuenta de que solamente pueden hallarla en el fondo de su ser…
Todos estuvieron de acuerdo; y desde entonces ha sido así: hombres y mujeres pasan la vida buscando por ahí fuera la felicidad… Pero ya lo advirtió el sabio Pitágoraslos hombres buscan lejos la fuente del bien, cuando la llevan dentro de su corazón.
Tomado de José Iribas, en dametresminutos.wordpress.com.

5 may. 2019

3 may. 2019

El video del Papa - Mayo 2019



Mayo 2019. El Video del Papa: África está llena de contrastes que son parte esencial de su identidad. En el rico continente africano, la Iglesia se esfuerza por, respetando las divisiones étnicas y lingüísticas, trabajar por la unidad dentro de la diversidad.
“Las divisiones étnicas, lingüísticas y tribales de África pueden superarse promoviendo la unidad en la diversidad. Quiero agradecer a las monjas, los sacerdotes, los laicos y misioneros su labor a favor del diálogo y la reconciliación entre los diversos sectores de la sociedad africana. Recemos este mes para que, a través del compromiso de sus miembros, la Iglesia en África sea un fermento de unidad entre todos los pueblos, sea un signo de esperanza para este continente.” El Video del Papa difunde cada mes las intenciones de oración del Santo Padre por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia. Por la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración): http://www.popesprayer.va

Evangelio día 5: Domingo III de Pascua

“¡Es Jesús! Solo Él hace milagros en lo cotidiano”

Lectura del santo evangelio según san Juan (21,1-19):

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.
Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar.»
Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo.»
Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?»
Ellos contestaron: «No.»
Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.»
La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: «Es el Señor.»
Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.
Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger.»
Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.
Jesús les dice: «Vamos, almorzad.»
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.
Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?»
Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»
Jesús le dice: «Apacienta mis corderos.»
Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?»
Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»
Él le dice: «Pastorea mis ovejas.»
Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?»
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.»
Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.
Dicho esto, añadió: «Sígueme.»
Palabra del Señor


Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Jn (21,1-19)

AL AMANECER

En el epílogo del evangelio de Juan se recoge un relato del encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos a orillas del lago Galilea. Cuando se redacta, los cristianos están viviendo momentos difíciles de prueba y persecución: algunos reniegan de su fe. El narrador quiere reavivar la fe de sus lectores.
Se acerca la noche y los discípulos salen a pescar. No están los Doce. El grupo se ha roto al ser crucificado su Maestro. Están de nuevo con las barcas y las redes que habían dejado para seguir a Jesús. Todo ha terminado. De nuevo están solos.
La pesca resulta un fracaso completo. El narrador lo subraya con fuerza: «Salieron, se embarcaron y aquella noche no pescaron nada». Vuelven con las redes vacías. ¿No es esta la experiencia de no pocas comunidades cristianas que ven cómo se debilitan sus fuerzas y su capacidad evangelizadora?
Con frecuencia, nuestros esfuerzos en medio de una sociedad indiferente apenas obtienen resultados. También nosotros constatamos que nuestras redes están vacías. Es fácil la tentación del desaliento y la desesperanza. ¿Cómo sostener y reavivar nuestra fe?
En este contexto de fracaso, el relato dice que «estaba amaneciendo cuando Jesús se presentó en la orilla». Sin embargo, los discípulos no lo reconocen desde la barca. Tal vez es la distancia, tal vez la bruma del amanecer, y, sobre todo, su corazón entristecido lo que les impide verlo. Jesús está hablando con ellos, pero «no sabían que era Jesús».
Para colorear
¿No es este uno de los efectos más perniciosos de la crisis religiosa que estamos sufriendo? Preocupados por sobrevivir, constatando cada vez más nuestra debilidad, no nos resulta fácil reconocer entre nosotros la presencia de Jesús resucitado, que nos habla desde el Evangelio y nos alimenta en la celebración de la cena eucarística.
Es el discípulo más querido por Jesús el primero que lo reconoce: «¡Es el Señor!». No están solos. Todo puede empezar de nuevo. Todo puede ser diferente. Con humildad, pero con fe, Pedro reconocerá su pecado y confesará su amor sincero a Jesús: «Señor, tú sabes que te quiero». Los demás discípulos no pueden sentir otra cosa.
En nuestros grupos y comunidades cristianas necesitamos testigos de Jesús. Creyentes que, con su vida y su palabra, nos ayuden a descubrir en estos momentos la presencia viva de Jesús en medio de nuestra experiencia de fracaso y fragilidad. Los cristianos saldremos de esta crisis acrecentando nuestra confianza en Jesús. A veces, no somos capaces de sospechar su fuerza para sacarnos del desaliento y la desesperanza.