3 sept. 2010

Evangelio: domingo XXIII del tiempo ordinario


Lucas 14: 25 - 33


25
Caminaba con él mucha gente, y volviéndose les dijo:
26
«Si alguno viene donde mí y no pospone a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío.
27
El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío.