22 oct. 2010

Evangelio día 24: XXX Domingo del Tiempo Ordinario


Evangelio según San Lucas 18,9-14.

Y refiriéndose a algunos que se tenían por justos y
despreciaban a los demás, les contó esta parábola:
"Dos hombres subieron al Templo para orar:
uno era fariseo y el otro, recaudador.
El fariseo, en pie, oraba así en voz baja:
“Dios mío, te doy gracias porque no soy como el resto
e los hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros;
o como ese recaudador.
Ayuno dos veces por semana y pago
la décima parte de cuanto poseo”.
El recaudador, de pié y a distancia, ni siquiera alzaba los
ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo:
'¡Dios mío, ten piedad de este pecador!'.
Les aseguro que este último volvió a su casa absuelto,
y el otro no.
 Porque todo el que se ensalza será humillado
y el que se humilla será ensalzado".