17 dic. 2011

Evangelio día 18: IV Domingo de Adviento



Evangelio según San Lucas 1,26-38.

En el sexto mes, el Angel Gabriel fue enviado por Dios
 una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
a una virgen que estaba comprometida con un hombre
 perteneciente a la familia de David, llamado José.
El nombre de la virgen era María.
El Angel entró en su casa y la saludó, diciendo:
 "¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo".
Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada
y se preguntaba qué podía significar ese saludo.
Pero el Angel le dijo: "No temas, María, porque Dios te ha favorecido.
Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús;
él será grande y será llamado Hijo del Altísimo.
 El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre
la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin".
María dijo al Angel: "¿Cómo puede ser eso,
si yo no tengo relaciones con ningún hombre?".
El Angel le respondió:
 "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra.
Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios.
También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez,
y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes,
porque no hay nada imposible para Dios".
María dijo entonces: "Yo soy la servidora del Señor,
hágase en mi según tu palabra". Y el Angel se alejó.