28 abr. 2012

Evangelio día 29:IV Domingo de Pascua


El pastoreo de Jesucristo y de su Iglesia

Evangelio según San Juan 10,11-18.

Yo soy el buen Pastor.
El buen Pastor da su vida por las ovejas.
El asalariado, en cambio, que no es el pastor
y al que no pertenecen las ovejas,
cuando ve venir al lobo las abandona y huye,
y el lobo las arrebata y las dispersa.
Como es asalariado, no se preocupa por las ovejas.

Yo soy el buen Pastor:
conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí
-como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre-
y doy mi vida por las ovejas.
Tengo, además, otras ovejas que no son de este corral
y a las que debo también conducir:
ellas oirán mi voz, y así habrá un solo Rebaño y un solo Pastor.
El Padre me ama porque yo doy mi vida para recobrarla.
Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo.
Tengo el poder de darla y de recobrarla:
este es el mandato que recibí de mi Padre".