3 ago. 2013

Evangelio día 4: Domingo XVIII del T.O.

Evangelio según san Lucas (12,13-21):

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: 
 «Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.»
Él le contestó: 
 «Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?»
Y dijo a la gente: 
«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. 
Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.»
Y les propuso una parábola: «Un hombre rico tuvo una gran cosecha. 
Y empezó a echar cálculos: 
“¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha.” 
Y se dijo: “Haré lo siguiente: 
derribaré los graneros y construiré otros más grandes, 
y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. 
Y entonces me diré a mí mismo:
 hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; 
túmbate, come, bebe y date buena vida.”
 Pero Dios le dijo: 
“Necio, esta noche te van a exigir la vida.
Lo que has acumulado, ¿de quién será?” 
Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios.»

Palabra del Señor