30 jul. 2014

Viaje CON PAULA, CON LOS JÓVENES, RUMBO A LA PROMESA

"Es imposible transmitir en palabras lo que sólo el alma es capaz de comprender". Santa Paula.


Fuimos peregrinas en el corazón de Génova, pisando nuestro terreno sagrado, regresamos a Roma ahora más unidas en aquel que es la razón y la fuerza de nuestra unidad, Jesucristo.


En Roma, santuario donde se respira la presencia de Paula, continuamos nuestra peregrinación, visitando los diferentes lugares donde ella vivenció experiencias de alegría, sufrimiento, confianza y abandono en Dios, en compañía de Nuestra Señora y San José.
Confrontando con la realidad, rezando y compartiendo en pequeños grupos, percibimos que nuestro carisma tiene mucho que ofrecer para ayudar a la formación integral de nuestros jóvenes: una educación sólida que valora las experiencias de lo cotidiano, el discernimiento como herramienta para ayudar a los jóvenes a encontrar el proyecto de Dios para su vida y a percibir sus potencialidades.

Con la certeza de la presencia viva del Señor, que entró en la profundidad del corazón de los discípulos de Emaús, reavivamos en nosotras, la certeza de que la única forma de llevar a los jóvenes a la felicidad plena es caminar con ellos,  a su lado, escuchando sus miedos, inseguridades, alegrías  y ayudándolos a hacer opciones conscientes y libres.



Terminamos agradeciendo la riqueza que recibimos de la diversidad, a través de las oraciones, de las Celebraciones Eucarísticas, de la noche cultural, de la convivencia y de la alegría que nos une como familia de Paula, en un solo corazón y en una sola alma.
Agradecemos a todas, las oraciones y mensajes, nuestro abrazo fraterno.

Las hermanas Doroteas del Encuentro Internacional de Formación. Julio 2014