4 sept. 2015

Buscando llegué a tu puerta...


Con mucho respeto y humildad permítanme entrar en su casa–hogar para comentarles algo, que bajo ningún concepto quiero que suene a intromisión y proselitismo. Si fuera así ¡perdonen ustedes! Y no me lo tomen a mal.

Yo quisiera que ustedes me recibieran a mi y a cuatro “veteranísimos vecinos” de nuestra parroquia: Una gran Señora y tres hombres, que desde hace varios cientos de años se presentan por estas fechas raudos, alegres, decididamente generosos a ayudarnos a ser felices y a hacer de nuestra villa un pueblo prospero y admirable.

La Señora se llama “la Virgen de la Pastoriza”, que desde ya casi la fundación de esta nuestra parroquia, allá a los comienzos del siglo XVI, fue elegida copatrona de esta parroquia, que con una de las fiestas más importantes y sobresalientes de la Ría Arosana la Virgen de Guadalupe en Rianxo, constituían los dos acontecimientos de fe cristiana más destacados de la Ría Arosana.

Con ella un hombre del siglo III, oriundo de Cartago y uno de los grandes Padres de la Iglesia Católica de aquel tiempo, llamado Cipriano (Cibrán), médico, filósofo, escritor, teólogo y luego mártir de la fe.

Desde el siglo XII, los monjes Benedictinos del Priorato de Cálago, lo hicieron Patrón y protector de los fieles de estás tierras, patrocinio que todavía después de nueve siglos custodia y solemniza nuestra comunidad parroquial de San Cipriano de Vilanova de Arousa.

También nos acompañan dos grandes santos del santoral cristiano: Uno llamado “EL PEREGRINO DE LA CARIDAD” San Roque, y el otro el gran santo de  “LA PALABRA DE DIOS”, San Antonio de Padua.

Que la Señora de la Pastoriza, como símbolo vivo de la tradición vilanovesa, les ayude a volver a sus raíces cristianas protegiéndoles y animándoles en sus vidas.

Que el Patrón San Cipriano, mártir de la fe, les ayude a usted y a todos sus familiares a reavivar el “rescoldo” de la fe en  la vida, en los suyos, en Dios…

Los santos de gran devoción, también en este pueblo, San Roque y San Antonio les sean favorables en todos los asuntos y circunstancias de sus familias y personas.-


¡GRACIAS! Y  ¡FELICES FIESTAS!