3 feb. 2018

"EL ALMA DE ÁFRICA" , un equipo de Jerez formado sólo por inmigrantes



Han superado travesías eternas por el desierto, viajes inciertos en condiciones infrahumanas, extorsiones de las mafias africanas y guerras civiles. No jugarán nunca la Champions ni en Primera, pero les han ganado el partido del siglo a la muerte. Y ahora cumplen el sueño de sus vidas gracias al fútbol en Alma de África UD, el primer equipo federado del mundo formado por inmigrantes de la calle.

MUCHAS CULTURAS, UNA ÚNICA MISIÓN: UN MUNDO SIN FRONTERAS

Hay precedentes de clubes similares en el balompié mundial como el Koa Bosco, fundado por un párroco con inmigrantes que llegaron a Italia por las costas de Lampedusa. En este equipo, los jugadores, a diferencia de Alma de África, sí tenían experiencia en el planeta fútbol. Algunos de sus integrantes habían llegado a jugar incluso en las categorías inferiores de las selecciones de sus países.
Los jugadores de Alma de África no tienen procedencia futbolística. Han llegado desde Camerún, Nigeria, Mali, Mauritania o Congo, pero ninguno de ellos ha pertenecido antes a equipo alguno. El grupo también cuenta con jugadores llegados desde países americanos como Bolivia o Guatemala. En total, más de 15 nacionalidades -también hay cuatro españoles- distintas en un vestuario en el que conviven cristianos, musulmanes y testigos de Jehová con el fútbol como religión principal.

Preocupación por la guerra
"Aquí no hay moros, negros o de una tribu o otra. Somos todos una familia", relata a MARCA Kameni, una de las almas de este equipo que se fundó casi de casualidad: "Nos juntábamos los domingos por la tarde para jugar, pero al final siempre acabábamos peleando al no estar organizados". Y entre las discusiones apareció Quini, un aficionado amante del deporte que dio vida a este equipo con la ayuda del presidente Alejandro Benítez.


GOLES PARA VOLVER A SONREIR

200 dialectos y lenguas en el vestuario
Pepe Correa, un exfutbolista de Segunda y scouting para equipos de Primera, Calcio y Premier, es el entrenador. "Ellos dicen que soy el gurú, el brujo de la tribu. Están muy limitados técnicamente, pero somos líderes porque ellos ya han conseguido el sueño de jugar en un equipo de fútbol". El idioma del balón es el que predomina en un equipo que podría hablar en casi 200 lenguas o dialectos.
Aunque los federados no llegan a 16 por los numerosos problemas burocráticos que han tenido que solventar los directivos con las embajadas y federaciones correspondientes, en muchos entrenamientos se llegan a juntar más de 40 futbolistas con un claro elemento en común: todos golpean el balón con el alma encogida por el pasado.

ARTÍCULO 14 DERECHOS HUMANOS: EN CASO DE PERSECUCIÓN, TODA PERSONA TIENE  DERECHO A  BUSCAR ASILO, Y A DISFRUTAR DE ÉL, EN CUALQUIER PAIS.



Kameni
"Todos tenemos a nuestras familias lejos y el fútbol nos hace desconectar"
Isham llegó a nuestro país con 17 años tras más de dos horas escondido junto al motor de un camión. "No pasé miedo, para mí era como un juego. La pesadilla comenzó al llegar a España", cuenta este lateral marroquí que ha vivido la tragedia de cerca. Un amigo suyo no lo pudo contar al quedar aplastado por las ruedas de un remolque.

Seis saltos de la valla
Su compañero Marc Sango no pudo contenter las lágrimas cuando se montó en la patera en la que llegó a Motril desde Nador tras 24 horas y pagar 2.000 euros. "Era la primera vez que veía el mar. Las olas nos tiraban para atrás nada más salir y pensé que no volvería a pisar nunca más el suelo", comenta este joven de Burkina Faso admirador de Carvajal.


Marc Sango
"No paré de llorar cuando me monté en la patera, pensé que no lo contaría"
"Soy un afortunado al no haberme encontrado con ningún cadáver en el desierto. Salté seis veces la valla hasta que conseguí llegar a España. Todos tenemos a nuestras familias lejos y el fútbol nos hace desconectar, nos da vida. Nunca antes tuvimos la oportunidad de jugar y ahora estamos cumpliendo un sueño", señala Kameni.