6 feb. 2018

La fábula del rey y el halcón

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y se los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasados unos meses, el maestro le informó al rey de que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que el otro no sabía qué le sucedía: no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.

El rey mandó llamar a curanderos y a sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacerle volar.

Al día siguiente, el monarca decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.

A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey le dijo a su corte.  “Traedme al autor de este milagro”.

Su corte le llevó a un humilde campesino.  El rey le preguntó: “¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres a caso un mago?”.


Intimidado, el campesino le dijo al rey: “Fue fácil, mi Señor: solo corté la rama y el halcón voló, se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar”.