26 may. 2018

Preparación Intensiva de los niños y niñas de Primera Comunión



"A vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me elegisteis, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis  y deis fruto y vuestro fruto permanezca."

San Juan 15, 15-16






Desde  el día 7 de este mes estamos haciendo la Preparación Intensiva previa a la solemnidad para acceder por primera vez al Sacramento de la Vida, la Primera Comunión.

La  ceremonia solemne será el domingo 3 de junio de 2018 a las              11:30 de la mañana.

Esta preparación intensiva es la recta final de toda la catequesis, resumida en las cuatro semanas anteriores a la ceremonia.


   OBJETIVO: 
 
Pretendemos con esta Preparación Intensiva, acompañar a los niños y niñas que van a preparar su primera comunión, en los momentos importantes e inmediatos de tan grande acontecimiento en sus vidas. Queremos que sigan descubriendo, ellos mismos, lo que es comulgar, a quien comulgan y para qué sirve en sus vidas.

PROGRAMACIÓN:

En la primera semana les ayudamos a encontrarse con el Maestro, amigo invisible que entrará en sus corazones para hacerles hombres y mujeres felices. (Bienaventurados).

En la segunda semana, les ayudamos a descubrir que ellos son sus auténticos discípulos.

En la tercera semana, les ayudamos a descubrir que ese Maestro, amigo invisible nos da su Palabra para orientar y alimentar nuestra mente y nuestro espíritu.
















Y, en la cuarta semana, intentaremos que todos y cada uno de los niños descubran, a su nivel, que Jesucristo se hizo Pan de Vida y Bebida de Salvación para entrar en sus cuerpos y darles vida eterna.


MAESTRO INVISIBLE:

Necesitamos un maestro que nos enseñe a vivir y descubrir nuestras vidas.



SOMOS SUS DISCÍPULOS:

Queremos ayudarles a que descubran que Jesús es el auténtico Maestro.



 NOS DA SU PALABRA:

Con su Palabra nos ayudará a ver y a descubrir nuestras vidas.



 NOS ALIMENTA CON SU PAN:

El Pan de la Eucaristía con la Bebida de Salvación, son el alimento de nuestras vidas cristianas.