8 feb. 2020

Tres años sin Gloria Cecilia: Colombia no pierde la esperanza de su liberación



Hace tres años un grupo extremista secuestró a la hermana Gloria Cecilia Narváez en Mali (África) y desde julio de 2018 no se han tenido noticias de ella. Los colombianos siguen orando por su libertad.

Una oración y un contador de tiempo en la capilla de la Universidad Mariana de Pasto recuerdan que hace 1095 días fue secuestrada la religiosa colombiana Gloria Cecilia Narváez Argoty por una facción de Al Qaeda en la parroquia de Karangasso, Koutiala, al sur de Mali.
Rebeldes yihadistas se la llevaron en la noche del 7 de febrero de 2017 y durante estos tres años han enviado tres pruebas de supervivencia pero no han liberado a la monja colombiana de la Congregación Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, que estaba como misionera en ese lejano país africano.

Tres años y poco se sabe

El secuestro de la religiosa colombiana de 58 años ocurrió en la parroquia de Karangasso, cerca de Koutiala, a unos 400 kilómetros de Bamako, la capital de Mali.
Las primeras noticias que se tuvieron de ella después del secuestro indicaban que la había retenido un grupo armado aliado con Al Qaeda, el cual difundió el nombre de cinco rehenes entre los que estaba el de ella. En enero de 2018 se conoció un video en el que la religiosa saluda al papa Francisco y pide su intervención y la última prueba de que está viva fue un video a finales de 2018, en el que se le ve asistiendo a otra secuestrada y solicita nuevamente la mediación del Sumo Pontífice para su liberación.
Las investigaciones desde Colombia el general Luis Fernando Murillo de la Policía, quien aseguró en días pasados a la cadena Caracol que la entidad continúa asesorando a las autoridades internacionales encargadas del caso y añadió: “Sabemos las condiciones de estos grupos yihadistas de Al Qaeda que en este momento la tiene, en donde no han permitido encontrar un canal de comunicación de negociación para saber realmente qué se quería con el secuestro”.

Lamentablemente no volvieron a llegar noticias y no se conoce su paradero pero su familia sabe que seguramente está haciendo algo por los demás, donde quiera que la tengan. Conocedores de su gran vocación de servicio y con un poco de humor, los amigos de su hermano menor le dicen que “seguramente les cayó bien a los yihadistas, la tienen trabajando y no la dejan salir. A mi hermana es difícil reemplazarla”, dice Édgar.
En sus declaraciones a Aleteia, monseñor Francisco Múnera, obispo de la diócesis de San Vicente del Caguán y presidente de la Comisión Episcopal de Animación Misionera, expresó el cariño y solidaridad de los obispos colombianos con la familia de la hermana Gloria Cecilia y las Franciscanas de María Inmaculada.
“Confiamos en que, gracias a la oración, sean eficaces todas las gestiones de las personas e instituciones que están trabajando por su liberación, misión que tanto tacto y cuidado requiere. Ante nuestro Señor, pedimos a la Virgen María y a San José que intercedan por esta gracia que tanto necesitamos y anhelamos”
En las últimas horas la propia Conferencia Episcopal de Colombia emitió un comunicado en el que se afirma de manera contundente: “No nos hemos olvidado de la hermana Gloria Cecilia y nos unimos en oración (…)”

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