5 ago. 2020

¡Hasta siempre, Tucho!



Por que siempre te llevaremos en el corazón,



Nunca te olvidaremos, porque a las GRANDES PERSONAS COMO TU,
no se pueden olvidar y darte las gracias por todo el bien que has hecho en esta parroquia, 
 a tanta y tanta gente que has ayudado y confortado en los momentos difíciles,
 con esa manera tan tuya y conmovedora con la que hablabas y sabías llegar al fondo de nuestros corazones.

Gracias en nombre de todos a los que les has alegrado con tus palabras,
 con tu humor tan personal, regalando sonrisas a los que te rodeaban,
gracias por tu amor y tu cariño que has esparcido por donde ibas pisando,
con la alegría cristiana de los hombres de Dios.

Se, que en este momento eres feliz, has llegado a donde querías llegar,
estar junto a nuestro Señor y tus seres más queridos.

Y todas estas palabras y todas las que te podamos decir, 
son insignificantes al lado de la magnitud de tu presencia...

Un abrazo especial para su hermano y familiares y todos sus mejores amigos.

¡HASTA SIEMPRE, TUCHO... YA NOS VEREMOS...! 




                    "...Os digo, que en adelante no beberé de este 
producto de la vid  hasta el día que lo beba con vosotros 
nuevo en el reino de mi Padre."         Mateo, 26



Lema de su ordenación sacerdotal:

"Impendar et superimpendar pro animabus vestris"

"Gastarei e gastareime polas vosas almas"