28 oct. 2014

NUEVA VISIÓN DE LA VIDA CRISTIANA (2)

La misión de evangelizar en el siglo XXI nada tiene que ver con la separación artificial entre nuestra fe privada y nuestra vida pública. Tiene que ver con la fe personal que se manifiesta por los frutos que damos en nuestras vidas, y que compartimos como instrumentos de comunión en el mundo.

Nuestra misión evangelizadora consiste en un proceso de reconciliación, para restaurar la dignidad humana y salvar la sociedad rota. Se trata de decir la verdad, de buscar la justicia y crear la nueva visión moral. 

Para convertirse en agentes de transformación global es imprescindible entrar en diálogo con el mundo interior de los hombres que sufren ataques y la violencia continua de la fuerzas de la muerte: la pobreza, la desnutrición... que afectan a millones de personas en el mundo.

La transformación de las culturas y la promoción de la justicia no se obtienen de una fe ciega. Necesitamos nuevos viveros para plantar las semillas de un camino espiritual. Necesitamos una nueva ecología para difusión de la verdad, de la justicia, de la libertad y del amor en los nuevos entornos. Se trata de una renovación desde dentro, para alimentarse de las aguas de vida y de la luz de Dios.