31 ene. 2015

Afilar el hacha

Cuentan de un hombre que fue contratado para cortar árboles.


Cuando acabó el primer día, el dedicado leñador había conseguido traer 18 árboles, una cifra impresionante. Pero el hombre era muy trabajador y quería demostrar que podía hacerlo todavía mejor, y el día siguiente salió a batir su record. Sin embargo, al finalizar el día, solo pudo volver con 15 troncos. Conforme iban pasando los días el leñador se esforzaba por superarse, pero pese a gastar tanta energía, cada vez volvía con menos árboles. Estaba desesperado.
Fue a hablar con su jefe y le explicó la situación.
- No lo entiendo. Por más que me esfuerce, cada día corto menos árboles.
El hombre que le había contratado le miró y preguntó:
- ¿Cuánto haces que no afilas el hacha?
- ¿Afilar? No tengo tiempo para afilar. Estoy muy ocupado cortando árboles.
Afilar el hacha significa renovarnos constantemente en las cuatro áreas básicas de la vida: fisica, socioemocional, mental y espiritual. Es el hábito que aumenta nuestra capacidad para aprovechar todos los demás con efectividad. Es un hábito que promueve visión, renovación y mejora continua; salvaguarda contra crisis a la vez que abre un camino ascendente de crecimiento.