6 feb. 2015

Personas disciplinadas

Parece indiscutible la relación existente entre el éxito y la disciplina, una de las virtudes indispensables que adoptan todos los triunfadores o aquellos que están en camino de serlo. Andrés Cuevas nos habla de los principios que llevan a cabo las personas altamente disciplinadas:

1. Elaboran propósitos claros, definidos y específicos
Las personas altamente disciplinadas saben con absoluta precisión y certeza cuál es su propósito y objetivo últimos, así como sus fortalezas y debilidades para alcanzarlo con eficacia. Un propósito bien cimentado supone la base, desde la cual, la disciplina puede asentarse y cobrar forma.
2. Modelan comportamientos y conductas exitosas.
Las personas altamente disciplinadas desarrollan el magnífico hábito de modelar comportamientos y actitudes, de aquellos que han tenido un éxito sostenido y continuado, en el área de desarrollo que desean mejorar e implementar.
3. Utilizan la imaginación de manera creativa y dinámica.
Diversos estudios de neuropsicología avalan el tremendo poder que posee la imaginación como recurso para engendrar una visión, motivante y positiva acerca de lo que se quiere conseguir. Estas imágenes constituyen poderosas anclas que instan a las personas a cumplir con mayor motivación su plan de acción definido.
4. Potencian sus recursos y habilidades de la mejor manera posible.
Las personas altamente disciplinadas se enfocan en sus recursos y habilidades, extrayendo de ellos el mayor partido posible. Son capaces de evaluar con exactitud como usaban esos recursos en el pasado, reviviendo de esta manera las actitudes positivas concretas que produjeron éxito. Se centran en posibilidades y oportunidades, nunca en miedos ni posibles fracasos. Si cometen un error no lo ven como algo negativo a rehuir o rechazar, sino como una enseñanza o recordatorio que producirá futuros éxitos más adelante.