21 abr. 2015

“El amor más que un sentimiento es una habilidad”



Goleman, psicólogo de Harvard, identifica el éxito en la vida con un conjunto de habilidades (Inteligencia emocional) que incluye el conocimiento de uno mismo y de los demás, el autocontrol y la capacidad de motivarse.

Muchas veces el grado de dominio emocional marca la diferencia entre quien lleva una vida equilibrada y quien hace de su vida un fracaso. Cuando conseguimos educar nuestros sentimientos alcanzamos la armonía de nuestras facultades personales.

Cabeza y corazón. ¿qué lugar ocupa el corazón en la vida de las personas? Debe haber un equilibrio entre cabeza y corazón, esto es: hay quen tener un buen corazón guiado por la razón. No bastan los buenos sentimientos: hay que aprender a amar, que es aprender a hacer el bien (“discite benefacere”) y esto supone superar el egoísmo, es decir, ejercitar la voluntad, esforzarse.

Muchas persona toman las decisiones motivadas sólo desde el corazón. Y ciertamente “el corazón tiene cosas que decir “el corazón tiene razones que la razón no entiende” dice Pascal. Hay que tener cuidado, hay que educar los sentimientos. Dice Aristóteles“el hombre bueno no sólo quiere el bien, sino que también se alegra de hacer el bien”. Hay que “acostumbrar al corazón a amar el bien que propone la inteligencia” o de lo contrario la libertad será arrastrada por los sentimientos o por los instintos.
Por Vicente Huerta.