18 jul. 2015

Sonríe en serio


José Iribas nos habla de la importancia de sonreír.

Deberíamos sonreír más, es saludable, no cuesta dinero, hace felices a los demás. Es evidente, sí, que la vida no está para bromas, aunque precisamente por eso es necesario que nos empeñemos en que lo esté, que no vayamos con cara de funeral.

“También he leído en algún lugar que a fuerza de habituarte a sonreír acabas siendo más alegre. Esto sólo puede tener, así sobre la marcha, una explicación clara: si sonríes, le haces la vida más agradable a los demás. Y constatar eso siempre es un motivo de alegría propio”.


Alguno dirá que no cuestan tan poco: pues es cuestión de entrenar. Propongámonos sonreír más, al menos en tres ocasiones en que no apetezca; cuando alguien nos esté “dando la brasa” en el trabajo o cuando coincidamos en el ascensor con el enfurruñado de turno. ¿Nos lo proponemos? Quizás hasta logremos habituarnos y nos acabe saliendo la sonrisa con más facilidad o incluso espontáneamente.