7 ago. 2015

El verdadero amor


El sacerdote jesuita Jorge Loring escribió sobre el verdadero amor: “El amor recíproco no es el hartazgo de la concupiscencia de cada uno, que es una coincidencia de egoísmos. La reciprocidad verdadera no puede nacer de dos egoísmos sino que ha de suponer necesariamente el altruismo de cada uno.  Amar es darse y darse significa limitar su libertad en provecho de otro. La limitación de la libertad podría ser en sí misma algo negativo y desagradable, pero el amor hace que por el contrario, sea positiva, alegre y creadora. La libertad está hecha para el amor… El hombre desea el amor más que  la libertad: la libertad es un medio, el amor es un fin. Si lo que buscas, en lo que llamas amor, es saciar tu sed, no amas, desengáñate. Si lo que buscas es servir, ennoblecer, perfeccionar a la persona amada, felicítate: has encontrado el camino del verdadero amor. Y cuanto más haya de esto, más feliz te hará ese amor. 

Considera despacio estas ideas: 

-Si te extasías ante su belleza…, eso sólo no es amor: es admiración. -Si sientes palpitar tu corazón en su presencia…, eso sólo no es amor: es sensibilidad. 

-Si ansías una caricia, un beso, un abrazo, poseer de alguna manera su cuerpo…, eso sólo no es amor: es sensualidad.  

-Pero  si  lo  que  deseas  es  su  bien,  aun a costa de tu sacrificio… enhorabuena: has encontrado el verdadero amor”.