6 jul. 2016

Vamos a la playa, pero con respeto...


La importancia de los pequeños gestos


SEBASTIÁN POLO

La importancia de las cosas radica casi siempre en los pequeños gestos, un gesto hace lo que hacen la suma de muchos y en este punto es donde todos podemos hacer un esfuerzo.

 Cada día somos más las personas que creemos que el respeto al medio ambiente es generar una esperanza nueva en el futuro de las generaciones venideras. Nuestro país necesita creer y nuestro entorno es único en toda Europa. Con pequeños gestos podemos mejorar ostensiblemente nuestro entorno. Tenemos un clima envidiable y una orografía maravillosa. Tenemos y muchas veces olvidamos. Paseamos por el campo y vemos bolsas de plástico, vamos a la playa y nos encontramos colillas, ¿tan difícil es respetar nuestro entorno? ¿tanto cuesta no tirar un papel al suelo? Son pequeños gestos y están al alcance de nuestra mano.

Es verdad que cada vez reciclamos más, cada vez utilizamos más la bicicleta, cada vez más miramos nuestro entorno con otros ojos y nos maravillamos de los parajes que tenemos. Cada vez más y sin embargo nos queda mucho por hacer. Hace unos años hablar del medio-ambiente era como hablar de la nieve en el desierto, hoy son los jóvenes y los más pequeños los que comienzan a imponer una nueva ley; la de contar con el medio ambiente. Debemos aprender y potenciar estos nuevos comportamientos.

Existen cosas en la vida que no cuestan nada: sentir el aire puro entrando en los pulmones, escuchar el canto de los pájaros y el despertar de las montañas, a veces el estrés de la vida hace que nos olvidemos que el mundo es un lugar increíble. 

España tiene un deber en las políticas verdes, todavía no hemos entendido que el respeto al medioambiente es rentable y que existe toda una industria por explotar que puede generar muchos puestos de trabajo y generar un futuro de bienestar. En muchos paises de Europa se paga por los residuos, es decir venden los residuos y se reutilizan como combustibles o para generar nuevos productos, existe toda una economía fuerte a su alrededor. Nosotros aquí todavía pagamos por enterrarlos, allí cobran, aquí pagamos. Unos generan riqueza, otros la enterramos y perdemos dinero.
Esta crisis que atravesamos en España y en el mundo quizá sirva para que nos demos cuenta que tenemos un sistema que ha funcionado de espaldas al medio ambiente, cuesta menos una multa por contaminar que mejorar las instalaciones para no hacerlo y quizá sea el momento de entender que la suma de nuestro entorno, de nuestro medioambiente puede ser un plus en nuestra economía.
Acordémonos de los pequeños gestos y si cada día nos acordamos de uno imaginaos lo que podemos mejorar. La naturaleza es agradecida, un pequeño detalle es un gran paso. Ojalá seamos capaces de dar muchos.