25 nov. 2017

Ironía sobre la política




















Con la ironía que le caracterizaba Groucho Marx decía:“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados”. Lógicamente muchos pensamos que debe ser justo lo contrario, por lo que sería bueno darle la vuelta por completo: dar con los problemas reales de la gente, hacer un diagnóstico acertado y poner remedios eficaces.

Pero cuidado, porque en una democracia se supone que a los políticos los elegimos nosotros, por lo tanto no nos precipitemos a la hora de buscar culpables. El voto no puede ser superficial o ligero, ni excesivamente ideologizado e inamovible. Debe ser precedido siempre de una reflexión profunda guiada por preguntas fundamentales:

¿Quién nos puede representar mejor? Muchos ciudadanos nos sentimos escasamente representados por los parlamentarios.

¿Quién puede gestionar mejor los recursos públicos? Es intolerable ver cómo se despilfarra en ocasiones el dinero público.

¿Quién servirá el bien común con más dedicación? A veces uno se pregunta si los políticos tienen una noción mínimamente clara del“bien común” (aquello de lo que se benefician todos los ciudadanos).

¿Quién será más capaz de ser inmune a la corrupción y al enriquecimiento personal? Vemos con frecuencia demasiada tolerancia hacia los corruptos, siendo no pocas veces atenuadas sus penas cuando no indultados por el gobierno.

Del Blog serpersona.info