23 ene. 2018

PARA UNA RENOVACIÓN PASTORAL – PARROQUIAL 3

Tema: LA FE VIVIDA Y TESTIMONIADA EN COMUNIDAD.

(1er tema del 2º Bloque de la E.D.A.P.)

1º UNA COMUNIDAD
      Jesucristo momentos antes de su Pasión, Muerte y Resurrección rogaba al Padre por todos, pero de un modo especial por los suyos diciendo:
“Padre, no solo ruego por ellos, sino también por los que crean en mi por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros (Divina Trinidad), para que el mundo crea que tú me has enviado…” (Juan 17, 20-24)

        Jesucristo ruega y pide que unidos unos con otros a Él y con Él a la Divina Trinidad, formemos y vivamos como una COMUN – UNIDAD que se ama, se perdona, comparte etc. como lo intentaban las primeras comunidades cristianas: “El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenían, pues lo poseían todo en común…” (Hechos, 4 32-35).


Nuestra parroquia de San Cipriano de Vilanova de Arousa está llamada también, como todas, a formar la comunidad cristiana.

2º UNA COMUNIDAD CRISTOLÓGICA
        Cristo tiene que ser el centro, “El camino, la verdad y la vida… (Juan 14, 6) para toda comunidad cristiana. Por lo tanto, nuestro gran esfuerzo pastoral con el esfuerzo de todos los miembros de la comunidad debe ser el trabajar para formar la comunidad querida por Jesucristo Nuestro Señor:

2.1- Una comunidad Eucarística.
     Cristo quiso quedarse para nosotros y con nosotros y así facilitarnos esa unión intima con todos los miembros de la comunidad, por medio del PAN de VIDA y BEBIDA  de SALVACIÓN en la comunión. Por Él nos sentirnos sus discípulos unidos, y a través de Él, unidos todos y cada uno de nosotros a la Divina Trinidad.
2.2- Una comunidad Mariana.
     La Virgen María, madre de Jesucristo el Dios hecho Hombre y madre de su Iglesia Universal, es también madre de nuestra Iglesia particular de la Diócesis de Santiago de Compostela y, de un modo especial, de nuestra Iglesia local de San Cipriano de Vilanova de Arousa. Ella como mujer excelsa y como madre dulce y misericordiosa fue, es y será siempre invocada y querida por esta nuestra comunidad profundamente Mariana: La vidriera central de la Inmaculada y la imagen de la Pastoriza nos lo demuestran.

2.3- Una comunidad Misionera.
     Toda comunidad cristiana deberá cumplir fielmente la triple misión encomendada por Jesucristo. Veamos como ejemplo lo que nos dice San Mateo en 28, 19-21: “Id pues, y haced discípulos a todos los, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (=LA MISIÓN CELEBRATIVA, a través de los Sacramentos) Enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. (=LA MISIÓN EDUCATIVA a través de la Evangelización y Catequesis). Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. (=MISIÓN CARITATIVA en orden a hacer la comunidad en la caridad y la caridad desde la comunidad cristiana: Cáritas).

3º NUESTRA COMUNIDAD
        Dentro de la Iglesia Universal y Diocesana nuestra comunidad, pues, está llamada también a ser una comunidad cristiana. El retablo o altar del presbiterio, bien pudiera ser esa llamada permanente del Señor en nuestra parroquia para formar y construir la comunidad querida por Cristo. Es como una catequesis hecha en madera noble que nos recuerda y nos urge a realizar constantemente lo dicho anteriormente:

En la base y en el centro del retablo a la altura de los fieles de la comunidad, está el Sagrario con Cristo hecho Pan de Vida para darnos vida y unirnos así a todos y cada miembro de la comunidad con la Santísima Trinidad. Sobre el Sagrario está la bellísima imagen del Sagrado Corazón de Jesús para ofrecernos como un permanente “WhatsApp”, que Cristo es el centro, núcleo o “Kerigma” (la salvación), a quien tenemos que anunciar, proclamar, seguirle y vivir, y haciendo vivir a los fieles en la Fe, en la Esperanza y en  la Caridad.

4º  ACCIÓN PASTORAL.
        Las imágenes que en torno a Cristo dan viveza a este retablo bien podrían mostrarnos las principales y primordiales acciones de nuestro quehacer pastoral.
4.1- Una acción misionera y no de clientísmo. Las imágenes en vidriera de Santa  
      Teresita del niño Jesús y de San Francisco Javier, grandes misioneros de la  
         Iglesia nos lo indican.
4.2- Una acción de Evangelización y Catequesis para la infancia, la juventud y los adultos (sobre todo padres y madres de familia), nos las están pidiendo las imágenes del patrono San Cipriano, obispo y doctor de la Iglesia del siglo III.
       Santa Paula Frassinetti de nuestro tiempo, fundadora de las  RR Doroteas y    gran   catequista de niños/as,  jóvenes y adultos, necesitados y desposeídos…
       Esta acción evangelizadora debemos realizarla de acuerdo con lo que hoy nos pide la Iglesia (ver Evangelii Gaudium del Papa Francisco del nº 160-180).

4.3- Una acción caritativa con todos pero de un modo especial con los pobres, desconsolados, depresivos, enfermos… Las Imágenes de San Antonio profundo  amante de la Palabra Divina y el Santo “del pan de los pobres”, junto con San  Roque, al que ya la tradición cristiana le llama el misionero de la Caridad, también nos lo reclaman

4.4- Una especial acción de cuidado y atención pastoral a la familia cristiana y a las  vocaciones sacerdotales y de vida consagrada. La imagen de San José, esposo  de la Virgen y Padre en la tierra de Jesucristo es el referente inevitable de esta  importante acción pastoral.
         Todo el conjunto del retablo con la limpieza, ornamentación del Templo y la viva participación de la comunidad unida a los presbíteros con sus ministrantes y monaguillos formaremos ese conjunto de  comunidad cristiana para alabar y bendecir eternamente a nuestro Dios.