10 feb. 2015

SINODO EN MARCHA


Sobre todo por el nº de grupos que en este momento están trabajando en toda la diócesis. A nosotros nos parece que para una mayor implicación en los grandes temas de esta fase sinodal y, al mismo tiempo, para una mejor síntesis de los grandes aciertos y fallos sobre  “la celebración de la fe” y “la comunión en la Iglesia” con las respuestas más acertadas a nuestro entender, para potenciar los aciertos y para corregir y reconducir los fallos, podríamos hacer un sencillo documento de estudio, reflexión y proyecto:


Cuaderno II – LA CELEBRACIÓN DE LA FE.

a)   LUGARES DE CULTO
       Valoramos mucho y positivamente el esfuerzo que hacen algunos sacerdotes, religiosos y laicos, pese a las muchas y grandes  dificultades, por tener unos lugares de culto dignos, bien cuidados y acogedores.
       En este sentido el sínodo deberá animar a todos en orden a lograr esos lugares de templos parroquiales, oratorios o capillas destinadas al culto.
b)    ¡CELEBRAR!
       Más que asistir, oír, estar en… nosotros creemos que es necesario una educación de los miembros de la comunidad a través de una “nueva catequesis” que  eduque y prepare esa comunidad para ¡CELEBRAR!.
       En la primera fase ya hemos pedido al Sínodo una catequesis en la familia, en la comunidad parroquial… para niños, jóvenes y adultos, siguiendo los criterios de los últimos papas y que este, el Papa Francisco, sintetiza en su “Evangelii Gaudium”  diciendo:  Las catequesis deben ser Kerigmáticas, Evangelizadoras y Mistagógicas. Creemos que en este sentido el Sínodo tiene mucho que advertir y mucho más que decidir. Es el momento para hacerlo.
c)    CELEBRACIONES (RELIGIOSAS) PIADOSAS.
       Algunas parroquias cuidan mucho las celebraciones piadosas: El rezo del rosario en comunidad diariamente, novenas, septenarios, triduos y otras.
       Creemos que para estas celebraciones no es necesario la presencia del “clero”. Estamos asistiendo ya, gracias a Dios, a los últimos coletazos de una Iglesia excesivamente clerical… Es por aquí por donde los laicos, asesorados y animados por un pastor presbítero podrá realizar su real sacerdocio recibido en el bautismo a través del rezo atractivo, digno y devoto de estas celebraciones piadosas. Hace falta, pues, que el sínodo ofrezca mentalidad,  caminos y medios pastorales para proporcionar así un sacerdocio real en los laicos que den vida a aquellas parroquias que no pueden contar con sacerdotes.

d)   CELEBRACIONES LITURGICAS DE LOS SACRAMENTOS
       La importancia y la necesidad de una liturgia digna y realizada con una debida atención y devoción, tanto por parte de los que presiden como por todos los miembros de una comunidad, está sobradamente demostrada y definida.
       Las celebraciones litúrgicas de los sacramentos son para algunos sacerdotes temas de mucha atención y preocupación.
       Estas celebraciones  de los sacramentos, sobre todo el de la EUCARISTÍA (“culmen y fuente” de nuestra vida cristiana), son para estos sacerdotes y sus equipos de liturgia y pastoral, como para sus comunidades el objetivo de máxima preocupación: Estando a lo que se debe estar y no haciendo otras cosas o pendientes de otros menesteres mientras se celebra, el equipo de monaguillos, los cantos tal como se piden, por ejemplo, en el nº 239 del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, evitando las prisas, impaciencias, rostros amargados, etc…
       Que ciertamente se destaque, por ejemplo en la misa, el carácter festivo, comunitario, celebrativo y participativo de la liturgia cristiana.

       Por otra parte son muchos los sacerdotes, que por las razones que sean, ofrecen unas celebraciones litúrgicas que hacen mucho daño a la manifestación del verdadero rostro de Cristo en el mundo y a la auténtica misión de su Iglesia en esta sociedad:

       Demasiados legalismos, mercantilistas, cansinas y pobrísimas intervenciones homiléticas, falta de belleza expresiva tanto en el canto, como modales en el presbiterio etc.


e)    EL DIRECTORIO DE LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA
      
       Hace algunos años se elaboró en nuestra diócesis un directorio de los sacramentos de la Iniciación Cristiana.

       Es cierto que en ese documento aun hay ahora cosas válidas para la pastoral de los Sacramentos de la Iniciación. Con todo nosotros creemos que después de casi veinte años la sociedad en la que “navega la Iglesia” ha cambiado muchísimo y por lo tanto este directorio también necesita una renovada actualización.

       Nosotros pensamos que el Sínodo debería afrontar y apostar decididamente por la elaboración de un nuevo y actual directorio de todos los sacramentos. No solo para los sacramentos de la iniciación, sino también para los sacramentos del servicio y para los sacramentos de curación.

       Un documento más que canonista, pastoralista y que pretenda la comunión en la unidad más que la tensión en la uniformidad.