1 nov. 2012

La Comunión de los Santos

En el número 195 del Catecismo de la Iglesia católica (Compendio) podemos leer:

La expresión “comunión de los Santos” designa también la comunión entre las personas santas, es decir, entre quienes por la gracia están unidas a Cristo muerto y resucitado.
Unos viven, con nosotros, aun peregrinos en este mundo; otros, ya difuntos, se purifican (purgatorio), ayudados también por nuestra vida cristiana en comunión y por nuestras plegarias; otros finalmente, gozan ya de la gloria de Dios e interceden por nosotros.
Todos juntos forman en Cristo una sola familia, LA IGLESIA, para alabanza y gloria de la Trinidad.

Así pues, la Iglesia de Jesucristo constituida por los fieles que peregrinamos por este mundo a la casa definitiva del Padre (Iglesia peregrina), por los fieles difuntos que bien necesitan purificarse antes del encuentro con el Padre (Iglesia purgante), o bien que ya gozan de la plenitud de la gloria en Dios (Iglesia triunfante), vivimos siempre “en comunión”, pero de un modo especial la acentuamos en este tiempo de la conmemoración de los Santos y de los fieles difuntos.
En este tiempo los fieles cristianos de nuestras comunidades, acentuamos mucho “el recordar, rezar y pedir por nuestros fieles difuntos”, y está bien. Pero no debemos olvidar que lo fundamental es potenciar la “comunión” entre todos los fieles. Los de la Iglesia peregrina, la Iglesia triunfante y la Iglesia purgante.


Si rezamos mucho y pedimos solo “por las famosas benditas almas del purgatorio”, pero nuestra vida de “Comunión” o de Caridad es un desastre, de poco nos puede servir el solo rezar o hacer sufragios por los difuntos.

Hagamos el esfuerzo de vivir la “Comunión de los Santos”, sin olvidar el rezar y pedir por los fieles difuntos; solo así comunicaremos entre todos, los bienes espirituales de los miembros de toda la Iglesia del Señor.