13 feb. 2016

Discurso de Nelson Mandela


Nuestro más profundo temor no es el ser inadecuados. 
Nuestro más profundo temor es que somos 
poderosos más allá de cualquier medida. 
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, la que nos intimida. 
Nos preguntamos, 
¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso?
 Pero en realidad, ¿quien eres tú para No serlo? 
Tú eres un hijo de Dios. 
No beneficia al mundo el que te desvalorices. 
No es nada iluminado el que te achiques de tal modo 
que otras personas no se sientan inseguras a tu alrededor. 
Hemos nacido para manifestar la gloria de Dios
 que está en nuestro interior. 
Y ésta no se encuentra presente tan solo en algunos de nosotros; 
sino en todos y cada uno. 
En la medida en que dejamos brillar nuestra luz, 
inconscientemente damos a otros permiso para hacer lo mismo. 
En la medida en que somos liberados de nuestros miedos, 
nuestra presencia automáticamente libera a los demás

Discurso Inaugural de 1994 Nelson Mandela