29 dic. 2017

EVANGELIO DÍA 31: LA SAGRADA FAMILIA

"Las familias...pilares de la Iglesia"

Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,22-40):

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor. (De acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: “Todo primogénito varón será consagrado al Señor”), y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: “un par de tórtolas o dos pichones”. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que aguardaba el Consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño.
Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.
Palabra del Señor



Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Lc 2,22-40

HOGARES CRISTIANOS

Hoy se habla mucho de la crisis de la institución familiar. Ciertamente, la crisis es grave. Sin embargo, aunque estamos siendo testigos de una verdadera revolución en la conducta familiar, y muchos han predicado la muerte de diversas formas tradicionales de familia, nadie anuncia hoy seriamente la desaparición de la familia.
Al contrario, la historia parece enseñarnos que en los tiempos difíciles se estrechan más los vínculos familiares. La abundancia separa a los hombres. La crisis y la penuria los unen. Ante el presentimiento de que vamos a vivir tiempos difíciles, son bastantes los que presagian un nuevo renacer de la familia.
Con frecuencia, el deseo sincero de muchos cristianos de imitar a la Familia de Nazaret ha favorecido el ideal de una familia cimentada en la armonía y la felicidad del propio hogar. Sin duda es necesario también hoy promover la autoridad y responsabilidad de los padres, la obediencia de los hijos, el diálogo y la solidaridad familiar. Sin estos valores, la familia fracasará.
Pero no cualquier familia responde a las exigencias del reino de Dios planteadas por Jesús. Hay familias abiertas al servicio de la sociedad y familias egoístas, replegadas sobre sí mismas. Familias autoritarias y familias donde se aprende a dialogar. Familias que educan en el egoísmo y familias que enseñan solidaridad.
Concretamente, en el contexto de la grave crisis económica que estamos padeciendo, la familia puede ser una escuela de insolidaridad en la que el egoísmo familiar se convierte en criterio de actuación que configurará el comportamiento social de los hijos. Y puede ser, por el contrario, un lugar en el que el hijo puede recordar que tenemos un Padre común, y que el mundo no se acaba en las paredes de la propia casa.
Por eso no podemos celebrar la fiesta de la Familia de Nazaret sin escuchar el reto de nuestra fe. ¿Serán nuestros hogares un lugar donde las nuevas generaciones podrán escuchar la llamada del Evangelio a la fraternidad universal, la defensa de los abandonados y la búsqueda de una sociedad más justa, o se convertirán en la escuela más eficaz de indiferencia, inhibición y pasividad egoísta ante los problemas ajenos?

27 dic. 2017

BELÉN VIVIENTE EN NUESTRA PARROQUIA DE SAN CIPRIANO


¡GLORIA A DIOS EN EL CIELO...


...Y PAZ  EN LA TIERRA!


LOS NIÑOS DE NUESTRA PARROQUIA TODOS LOS AÑOS  HACEN EL BELÉN VIVIENTE
PARA ADORAR AL NIÑO JESÚS Y CANTARLE LOS VILLANCICOS O "PANXOLIÑAS".



¡FELIZ NAVIDAD, DIOS HA NACIDO!

25 dic. 2017

La Iglesia de San Antón de Madrid


El proyecto solidario del Padre Angel: Mensajeros de la Paz

La Fundación Mensajeros de la Paz, fundada y presidida por el padre Ángel García, se ha hecho cargo de la iglesia de San Antón y la ha reabierto con un proyecto religioso, social y cultural, con atención para todos los que lo necesiten, los 365 días del año. Desde el templo se presta atención social y espiritual y cuenta con un programa de actividades culturales. La iniciativa incluye un servicio de acogida y ayudas sociales, un ropero y un banco solidario. Abierta al público las 24 horas, en pocos meses se ha convertido en una casa solidaria para compartir y un oasis de silencio y oración.

23 dic. 2017

¡¡¡ESTO  ES NUESTRO NADAL!!!


“Os ha nacido un SALVADOR” (Lucas 2, 11).



Seguro que si seguimos luchando como tú lo estás 

haciendo y nosotros contigo, llegará un día que estos

tres cirios y muchos más quedaran encendidos con la 

luz y el calor del  niño pobre de Belén.

¡FELIZ NADAL E PRÓSPERO ANI NOVO!


Equipo de Misión . VILANOVA DE AROUSA

22 dic. 2017

Natividad del Señor

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,26-38):

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel.
Palabra del Señor




Evangelio Comentado por:José Antonio Pagola
Lc 1,26-38

CON ALEGRÍA Y CONFIANZA

El Concilio Vaticano II presenta a María, Madre de Jesucristo, como «prototipo y modelo para la Iglesia», y la describe como mujer humilde que escucha a Dios con confianza y alegría. Desde esa misma actitud hemos de escuchar a Dios en la Iglesia actual.
«Alégrate». Es lo primero que María escucha de Dios y lo primero que hemos de escuchar también hoy. Entre nosotros falta alegría. Con frecuencia nos dejamos contagiar por la tristeza de una Iglesia envejecida y gastada. ¿Ya no es Jesús Buena Noticia? ¿No sentimos la alegría de ser sus seguidores? Cuando falta la alegría, la fe pierde frescura, la cordialidad desaparece, la amistad entre los creyentes se enfría. Todo se hace más difícil. Es urgente despertar la alegría en nuestras comunidades y recuperar la paz que Jesús nos ha dejado en herencia.
«El Señor está contigo». No es fácil la alegría en la Iglesia de nuestros días. Solo puede nacer de la confianza en Dios. No estamos huérfanos. Vivimos invocando cada día a un Dios Padre que nos acompaña, nos defiende y busca siempre el bien de todo ser humano. Dios está también con nosotros.
Esta Iglesia, a veces tan desconcertada y perdida, que no acierta a volver al Evangelio, no está sola. Jesús, el Buen Pastor, nos está buscando. Su Espíritu nos está atrayendo. Contamos con su aliento y comprensión. Jesús no nos ha abandonado. Con él todo es posible.
«No temas». Son muchos los miedos que nos paralizan a los seguidores de Jesús. Miedo al mundo moderno y a una sociedad descreída. Miedo a un futuro incierto. Miedo a la conversión al Evangelio. El miedo nos está haciendo mucho daño. Nos impide caminar hacia el futuro con esperanza. Nos encierra en la conservación estéril del pasado. Crecen nuestros fantasmas. Desaparece el realismo sano y la sensatez evangélica.
Es urgente construir una Iglesia de la confianza. La fortaleza de Dios no se revela en una Iglesia poderosa, sino humilde. También en nuestras comunidades hemos de escuchar las palabras que escucha María: «No temas».
«Darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús». También a nosotros, como a María, se nos confía una misión: contribuir a poner luz en medio de la noche. No estamos llamados a juzgar al mundo, sino a sembrar esperanza. Nuestra tarea no es apagar la mecha que se extingue, sino encender la fe que, en no pocos, está queriendo brotar: hemos de ayudar a los hombres y mujeres de hoy a descubrir a Jesús.
Desde nuestras comunidades, cada vez más pequeñas y humildes, podemos ser levadura de un mundo más sano y fraterno. Estamos en buenas manos. Dios no está en crisis. Somos nosotros los que no nos atrevemos a seguir a Jesús con alegría y confianza. María ha de ser nuestro modelo.

Villancicos . PENTATONIX



PENTATONIX, es un joven grupo estadounidense que cantan villancicos a capela... maravillosamente bien, y que están vendiendo millones de discos en todo el mundo.





21 dic. 2017

FELICITACIÓN DE NAVIDAD DESDE LA PARROQUIA DE SAN CIPRIANO DE VILANOVA DE AROUSA


TIEMPO DE NAVIDAD

 
        
           Con el tiempo de Navidad, la Iglesia celebra el misterio de la manifestación del Señor: Su humilde nacimiento en Belén, anunciado a los pastores, primicia de Israel que acoge al Salvador; la manifestación a los Magos, “venidos de Oriente” (Mt. 2,1), primicia de los gentiles, que en Jesús recién nacido reconocen y adoran al Cristo Mesías; la teofanía en el río Jordán, donde Jesús fue proclamado por el Padre “hijo predilecto” (Mt. 3,17) y comienza públicamente su ministerio mesiánico; el signo realizado en Caná, con el que Jesús “manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él” (Jn 2,11).





            Durante el tiempo navideño, además de estas celebraciones, que muestran su sentido esencial, tienen lugar otras que están íntimamente relacionadas con el misterio de la manifestación del Señor: el martirio de los Santos Inocentes (28 de diciembre), cuya sangre fue derramada a causa del odio a Jesús y del rechazo de su reino por parte de Herodes; la memoria del nombre de Jesús, el 3 de enero; la fiesta de la Sagrada Familia (domingo dentro de la Octava), en la que se celebra el santo núcleo familiar en el que “Jesús crecía en sabiduría, edad y gracia ante Dios y ante los hombres” (Lc 2, 52);  la solemnidad del 1 de enero, memoria importante de la maternidad divina, virginal y salvífica de María; y, aunque fuera ya de los limites del tiempo navideño, la fiesta de la Presentación del Señor (2 de febrero),  celebración del encuentro del Mesías con su pueblo, representado en Simeón y Ana, y ocasión de la profecía mesiánica de Simeón.




20 dic. 2017

Silencio antes de Navidad

Creo que el Adviento es un tiempo de silencios sagrados. En los que callo para oír la voz de Dios en el desierto de mi alma. El silencio y el amor están unidos.
Comenta el Papa Francisco en Amoris Laetitia: En el amor los silencios suelen ser más elocuentes que las palabras. Es Dios en ese silencio en el que me debato buscando respuestas. Ese silencio incómodo en el que espero oír su voz cuando permanece callado. O una señal que me indique cómo seguir buscando.
Comenta el Papa Francisco en este Adviento: En estos tiempos inquietos en que vivimos el misterio de la Encarnación nos recuerda que Dios siempre nos sale al encuentro y es el Dios-con-nosotros, que pasa por los caminos a veces polvorientos de nuestra vida y, conociendo nuestra ardiente nostalgia de amor y felicidad, nos llama a la alegría.
Ese Dios que está conmigo, que sale a mi encuentro. Ese Dios que acampa en mi alma. Que viene a buscarme a mi silencio. Allí donde no hay voces. Donde apenas oigo. Viene para que haga silencio acallando mis gritos. Calmando mis ansias y agobios. Levantando mi desánimo en medio de mi tristeza. Quiero aprender a guardar silencio.
Me duele hacer silencio, contemplar. Me duele permanecer solo, sin nadie a mi lado que me sostenga. Prefiero volcarme en el mundo para no pensar. Porque sé que si pienso sufro. Si callo me agobio. Me abismo en la oscuridad del alma buscando resquicios de una luz sagrada que me calme (...)

El silencio del amor es elocuente. ¿Qué haces? Me preguntan. Nada. Respondo. Y acompaño la vida del que amo. Del que sufre a mi lado. Del que me necesita. Porque necesita más mi presencia que mis palabras. Porque las palabras no pueden contener todo lo que siento, lo que amo y lo que sufro. Porque en una palabra no cabe toda la eternidad. Quedaría reducida a un concepto vano y frío, demasiado pequeño.
Me gusta el silencio de María y José buscando posada. Un silencio inmenso. En medio de la incertidumbre de la vida que no controlo. Callan José y María. Yo también callo. Quiero guardar silencio ante mi amado que me busca. En esa cueva llena de silencios en la que Dios se vuelca. Y se hace carne. Y se hace noche llena de paz y plena de esperanza. Y se hace luz y estrella.
Como escribe Jorge Luis Borges: Toda casa es un candelabro. Y esa cueva, ese establo, se hizo casa, se hizo hogar. Y en medio del silencio el amor se volvió candelabro, luz, esperanza, destello de una vida que nace. En la oscuridad llena de silencios. Brota el llanto de un niño que se vuelve candelabro. Para mostrar lo densa que es la noche. Para dejar ver las siluetas sagradas de mi historia. 
Carlos Padilla en “Aleteia”

16 dic. 2017

Evangelio día 17: Domingo III de Adviento


Evangelio según San Juan 1,6-8.19-28. 

Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. 
Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. 
El no era la luz, sino el testigo de la luz. 
Este es el testimonio que dio Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: "¿Quién eres tú?". 
El confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: "Yo no soy el Mesías". 
"¿Quién eres, entonces?", le preguntaron: "¿Eres Elías?". Juan dijo: "No". "¿Eres el Profeta?". "Tampoco", respondió. 
Ellos insistieron: "¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?". 
Y él les dijo: "Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías". 
Algunos de los enviados eran fariseos, 
y volvieron a preguntarle: "¿Por qué bautizas, entonces, si tu no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?". 
Juan respondió: "Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: 
Él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia". 
Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba. 


Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Jn 1,6-8.19-28

ABRIRNOS A DIOS

La fe se ha convertido para muchos en una experiencia problemática. No saben exactamente lo que les ha sucedido estos años, pero una cosa es clara: ya no volverán a creer en lo que creyeron de niñosDe todo aquello solo quedan algunas creencias de perfil bastante borroso. Cada uno se ha ido construyendo su propio mundo interior, sin poder evitar muchas veces graves incertidumbres e interrogantes.
La mayoría de estas personas hace su «recorrido religioso» de forma solitaria y casi secreta. ¿Con quién van a hablar de estas cosas? No hay guías ni puntos de referencia. Cada uno actúa como puede en estas cuestiones que afectan a lo más profundo del ser humano. Muchos no saben si lo que les sucede es normal o inquietante.
Los estudios del profesor de Atlanta James Fowler sobre el desarrollo de la fe pueden ayudar a no pocos a entender mejor su propio recorrido. Al mismo tiempo arrojan luz sobre las etapas que ha de seguir la persona para estructurar su «universo de sentido».
En los primeros estadios de la vida, el niño va asumiendo sin reflexión las creencias y valores que se le proponen. Su fe no es todavía una decisión personal. El niño va estableciendo lo que es verdadero o falso, bueno o malo, a partir de lo que le enseñan desde fuera.
Más adelante, el individuo acepta las creencias, prácticas y doctrinas de manera más reflexionada, pero siempre tal como están definidas por el grupo, la tradición o las autoridades religiosas. No se le ocurre dudar seriamente de nada. Todo es digno de fe, todo es seguro.
La crisis llega más tarde. El individuo toma conciencia de que la fe ha de ser libre y personal. Ya no se siente obligado a creer de modo tan incondicional en lo que enseña la Iglesia. Poco a poco comienza a relativizar ciertas cosas y a seleccionar otras. Su mundo religioso se modifica y hasta se resquebraja. No todo responde a un deseo de autenticidad mayor. Está también la frivolidad y las incoherencias.
Todo puede quedar ahí. Pero el individuo puede también seguir ahondando en su universo interior. Si se abre sinceramente a Dios y lo busca en lo más profundo de su ser, puede brotar una fe nueva. El amor de Dios, creído y acogido con humildad, da un sentido más hondo a todo. La persona conoce una coherencia interior más armoniosa. Las dudas no son un obstáculo. El individuo intuye ahora el valor último que encierran prácticas y símbolos antes criticados. Se despierta de nuevo la comunicación con Dios. La persona vive en comunión con todo lo bueno que hay en el mundo y se siente llamada a amar y proteger la vida.
Lo decisivo es siempre hacer en nosotros un lugar real a la experiencia de Dios. De ahí la importancia de escuchar la llamada del profeta: «Preparad el camino del Señor». Este camino hemos de abrirlo en lo íntimo de nuestro corazón.


Voyager 1 enciende propulsores después de 37 años

La Voyager 1 es una sonda espacial robótica de 722 kilogramos, lanzada el 5 de septiembre de 1977, desde Cabo CañaveralFlorida. Sigue operativa en la actualidad, prosiguiendo su misión extendida que es localizar y estudiar los límites del sistema solar, incluyendo el cinturón de Kuiper y más allá, así como explorar el espacio interestelar inmediato, hasta fin de misión


Si trataste de encender un automóvil que ha estado en un garaje durante décadas, es posible que no esperes que el motor responda. Pero un conjunto de propulsores a bordo de la nave espacial Voyager 1 se disparó con éxito el miércoles después de 37 años sin uso.
La Voyager 1, la nave espacial más lejana y rápida de la NASA, es el único objeto hecho por el hombre en el espacio interestelar, el ambiente entre las estrellas. La nave espacial, que ha estado en vuelo durante 40 años, se basa en pequeños dispositivos llamados impulsores para orientarse a sí mismo para que pueda comunicarse con la Tierra. Estos propulsores disparan en diminutos pulsos, o "soplos", que duran apenas milisegundos, para girar sutilmente la nave espacial de modo que su antena apunte a nuestro planeta. Ahora, el equipo de Voyager puede usar un conjunto de cuatro propulsores de respaldo, inactivos desde 1980.
En los primeros días de la misión, el Voyager 1 voló por Júpiter, Saturno y lunas importantes de cada uno. Para volar con precisión y apuntar los instrumentos de la nave a una mezcla heterogénea de objetivos, los ingenieros utilizaron "maniobra de corrección de trayectoria" o TCM, propulsores idénticos en tamaño y funcionalidad a los impulsores de control de actitud, y están ubicados en la parte posterior de la nave espacial. . Pero debido a que el último encuentro planetario del Voyager 1 fue con Saturno, el equipo del Voyager no necesitó usar los propulsores TCM desde el 8 de noviembre de 1980.
El martes 28 de noviembre de 2017, los ingenieros de Voyager dispararon los cuatro propulsores de TCM por primera vez en 37 años y probaron su capacidad de orientar la nave con pulsos de 10 milisegundos. El equipo esperó ansiosamente mientras los resultados de la prueba viajaban por el espacio, tomando 19 horas y 35 minutos para llegar a una antena en Goldstone, California, que forma parte de la Red de Espacio Profundo de la NASA.
"El equipo Voyager se emocionó cada vez más con cada hito en la prueba de propulsión. El estado de ánimo fue de alivio, alegría e incredulidad después de presenciar cómo estos propulsores bien descansados ​​tomaron el testigo como si no hubiera pasado el tiempo", dijo Barber. , un ingeniero de propulsión JPL.
De https://www.jpl.nasa.gov

13 dic. 2017

BUSCANDO EL MONASTERIO DE CÁLAGO


Reportaje de Diario de Arousa

El georradar comienza la búsqueda del monasterio más esquivo.

La lluvia dio ayer la suficiente tregua como para que arrancase la búsqueda de estructuras históricas en el yacimiento de Cálago (Vilanova) con la tecnología del georradar y GPS.

Especialistas de la Universidade de A Coruña lideran el equipo que durante unos cinco días, si el tiempo acompaña, peinarán una hectárea de terreno para buscar ecos en el subsuelo que permitan deducir la existencia de muros y otras construcciones, tanto del castro de la Edad del Hierro como del monasterio medieval, del que hoy solo pervive el campanario.
El regidor, Gonzalo Durán, y el teniente de alcalde, Javier Tourís, visitaron ayer la zona de intervención, liderada por Marcos Lado, profesor de la universidad coruñesa y miembro del grupo de investigación Auga e Solo de su facultad de Ciencias.

Procedimiento
Él mismo explicaba la esencia de la tecnología empleada. Se trata de una inducción electromagnética que se proyecta hacia el subsuelo y cuya onda puede sufrir distorsiones si se topa con alguna estructura, como líneas de piedras, metales o incluso cerámica, igualmente visible con estas ondas, ya que que contiene óxidos de hierro calentados en su momento que le confieren propiedades magnéticas.
La labor en conjunto se podrá prolongar unas dos o tres semanas, ya que se prevé lluvia los próximos días y a ello hay que sumar el posterior trabajo de laboratorio, en el que interpretar los datos recogidos en la labor de campo, identificando los posibles hallazgos.
La actuación está financiada por la Consellería de Cultura,, que aporta los 10.500 euros del presupuesto. El Concello autoriza las labores, tras los acuerdos de cesión correspondientes con los titulares de los terrenos. Durán confía en que los resultados muestren nuevas construcciones que permitan afinar la programación de las futuras excavaciones, de cara al año que viene, reduciendo el factor aleatorio en las catas. Las realizadas el pasado verano ya sacaron a la luz algunas estructuras y cerámicas.

12 dic. 2017

La esperanza, virtud del caminante

«Tengan siempre en el corazón esta certeza: Dios camina a su lado, en ningún momento los abandona. Nunca perdamos la esperanza. Jamás la apaguemos en nuestro corazón».Francisco Homilía, 24-7-2013.


La esperanza es la virtud del caminante. Virtud teologal, por una parte, que apunta directamente al Cielo. Virtud humana que nos permite mirar el mundo, con sus problemas y sus gentes, con optimismo. Siempre encontraremos una salida, una puerta que se abre, un camino que no habíamos visto… Es también hábito y virtud humana en cuanto que el hombre tiende a más de forma natural. Cuando el caminante se dirige a su meta definitiva y eterna, estamos tratando de la virtud teologal de la fe, que abre camino siempre a la esperanza. Es la luz que esclarece el sendero.

Para muchos el «ahora» es lo único que el hombre posee, solo existe el presente. Sin embargo, este enfoque del tiempo humano es parcial. Actuamos aquí y ahora del mismo modo que ante la pantalla del ordenador: solo se puede operar donde está el cursor. Pero el hombre tiene una capacidad mucho mayor. Un índice de esto es precisamente la esperanza. Además el hombre conoce su pasado: no lo puede modificar, pero lo conoce.

Nuestro constante mirar al futuro y la incansable búsqueda, la presencia de deseos que queremos alcanzar, la capacidad de planificar para más adelante y de trazarnos metas, son manifestaciones de que el hombre camina hacia el futuro. Un futuro que no podemos adelantar hoy y ahora, pero somos capaces de tender a él. Inmerso en el tiempo, el hombre está proyectado hacia el futuro, porque lo suyo es crecer: «la esperanza es el armazón del existir humano en el tiempo» (L. Polo).

El presente nos dice que hemos aprendido, amado, sufrido y hemos llegado hasta aquí; hemos superado adversidades, decepciones, disgustos: la experiencia nos dice que somos capaces de muchas metas y pruebas que creíamos inalcanzables o insuperables. Se cuenta el caso de los trabajadores de una empresa que habían obtenido muy buenos resultados a pesar de dificultades indecibles; cuando sus jefes les preguntaron cómo habían podido lograr aquello que parecía inalcanzable, uno de ellos respondió con sencillez: «nosotros no sabíamos que era imposible». Todos tenemos capacidades ocultas que se presentan cuando las necesitamos. Podemos crecernos ante la dificultad o amilanarnos. Muchas veces depende de la actitud que adoptan aquellos que están alrededor.

Tomado del blog tan_gente

Se presentan las aportaciones al Sínodo sobre los jóvenes

        


El departamento de Pastoral de Juventud, dentro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, presenta la síntesis de las aportaciones para el Sínodo de los Jóvenes recibidas en la Conferencia Episcopal Española (CEE). Esta síntesis se ha enviado a Roma para la elaboración del Instrumentum laboris del Sínodo sobre jóvenes, fe y el discernimiento vocacional que tendrá lugar en Roma en octubre de 2018.

La síntesis se ha elaborado con las respuestas recibidas desde 47 diócesis, 12 movimientos, 12 congregaciones y 2 Institutos seculares. Esas respuestas recibidas responden, a su vez, a las síntesis realizadas por las delegaciones de pastoral de juventud y pastoral vocacional. Recogen las aportaciones de sacerdotes, religiosos, seglares, agentes de pastoral y jóvenes de distintas realidades pastorales como grupos parroquiales, colegios, universidades, o movimientos. En total han participado 5.253 jóvenes.

10 dic. 2017

El video del Papa -Intenciones de oración Diciembre

Acoger, proteger e integrar




El pasado sábado 4 de noviembre, el Santo Padre recibió en audiencia a los miembros de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), al final de la Conferencia Internacional “Refugiados y migrantes en un mundo globalizado: responsabilidad y respuestas de las universidades”, celebrada en Roma, del 1 al 4 de noviembre, en la Pontificia Universidad Gregoriana. El Papa marcó las grandes directrices que propone la Iglesia:


«Acoger» recuerda la exigencia de ampliar las posibilidades de entrada legal, no expulsar a los desplazados y a los inmigrantes a lugares donde les espera la persecución y la violencia, y equilibrar la preocupación por la seguridad nacional con la protección de los derechos humanos fundamentales. La Escritura nos recuerda: «No olvidéis la hospitalidad; por ella algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles».

«Proteger» nos recuerda el deber de reconocer y de garantizar la dignidad inviolable de los que huyen de un peligro real en busca de asilo y seguridad, evitando su explotación. En particular, pienso en las mujeres y en los niños expuestos a situaciones de riesgo y de abusos que llegan a convertirles en esclavos. Dios no hace discriminación: «El Señor guarda a los peregrinos, sustenta al huérfano y a la viuda».

«Promover» el desarrollo humano integral de los migrantes y refugiados. Entre los muchos instrumentos que pueden ayudar a esta tarea, deseo subrayar la importancia que tiene el garantizar a los niños y a los jóvenes el acceso a todos los niveles de educación: de esta manera, no sólo podrán cultivar y sacar el máximo provecho de sus capacidades, sino que también estarán más preparados para salir al encuentro del otro, cultivando un espíritu de diálogo en vez de clausura y enfrentamiento. La Biblia nos enseña que Dios «ama al emigrante, dándole pan y vestido»; por eso nos exhorta: «Amaréis al emigrante, porque emigrantes fuisteis en Egipto».

Por último, «integrar» significa trabajar para que los refugiados y los migrantes participen plenamente en la vida de la sociedad que les acoge, en una dinámica de enriquecimiento mutuo y de colaboración fecunda, promoviendo el desarrollo humano integral de las comunidades locales. Como escribe san Pablo: «Así pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios».

Del  Blog serpersona.info

Evangelio día 10: Domingo II de Adviento


Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,1-8):

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.”»
Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Palabra del Señor



Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Mc 1,1-8

CON JESÚS COMIENZA ALGO BUENO

A lo largo de este nuevo año litúrgico, los cristianos iremos leyendo los domingos el evangelio de Marcos. Su pequeño escrito arranca con este título: «Comienzo de la buena noticia de Jesús, el Mesías, Hijo de Dios». Estas palabras nos permiten evocar algo de lo que encontraremos en su relato.
Con Jesús «comienza algo nuevo». Es lo primero que quiere dejar claro Marcos. Todo lo anterior pertenece al pasado. Jesús es el comienzo de algo nuevo e inconfundible. En el relato, Jesús dirá que «el tiempo se ha cumplido». Con él llega la buena noticia de Dios.
Esto es lo que están experimentando los primeros cristianos. Quien se encuentra vitalmente con Jesús y penetra un poco en su misterio sabe que con él empieza una vida nueva, algo que nunca había experimentado anteriormente.
Lo que encuentran en Jesús es una «Buena Noticia». Algo nuevo y bueno. La palabra «evangelio» que emplea Marcos es muy frecuente entre los primeros seguidores de Jesús y expresa lo que sienten al encontrarse con él. Una sensación de liberación, alegría, seguridad y desaparición de miedos. En Jesús se encuentran con «la salvación de Dios».
Cuando alguien descubre en Jesús al Dios amigo del ser humano, el Padre de todos los pueblos, el defensor de los últimos, la esperanza de los perdidos, sabe que no encontrará una noticia mejor. Cuando conoce el proyecto de Jesús de trabajar por un mundo más humano, digno y dichoso, sabe que no podrá dedicarse a nada más grande.
Esta Buena Noticia es Jesús mismo, el protagonista del relato que va a escribir Marcos. Por eso su intención primera no es ofrecernos doctrina sobre Jesús ni aportarnos información biográfica sobre él, sino seducirnos para que nos abramos a la Buena Noticia que solo podremos encontrar en él.
Marcos le atribuye a Jesús dos títulos: uno típicamente judío; el otro, más universal. Sin embargo, reserva a los lectores algunas sorpresas. Jesús es el «Mesías» al que los judíos esperaban como liberador de su pueblo. Pero un Mesías muy diferente del líder guerrero que muchos anhelaban para destruir a los romanos. En su relato, Jesús es descrito como enviado por Dios para humanizar la vida y encauzar la historia hacia su salvación definitiva. Es la primera sorpresa.
Jesús es «Hijo de Dios», pero no dotado del poder y la gloria que algunos hubieran imaginado. Un Hijo de Dios profundamente humano, tan humano que solo Dios puede ser así. Solo cuando termine su vida de servicio a todos, ejecutado en una cruz, un centurión romano confesará: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios». Es la segunda sorpresa.