30 ene. 2019

"La hazaña secreta" de Ismael Grasa


Como escribió en una e sus sentencias el pintor Pepe Cerdá, un día es una cosa muy seria. Es nuestra unidad de medida de vivir. No tenemos otra cosa que unos cuantos días, un número concreto...
                  ...De joven me dijeron que debía hacerme la cama al levantarme, y lo mismo he dicho luego a otros. Si uno no tiene ninguna tarea, si uno está triste, quizá deba sentarse en la cama que acaba de hacer y respetar así la estructura del día. Es posible que sea su ocupación ese estar sentado. Tal vez le sobrevenga entonces alguna clase de luz. Cuando llegue la noche uno vuelve a deshacer aquella cama.  Igual que el artista espera la inspiración en su estudio, o el escritor en su silla, conviene esperar lo que traiga el día con la cama hecha, por decirlo de algún modo. Y si no es gran cosa lo que trae, no debería decirse lo mismo de nuestra disposición.

                Otra cosa queme enseñaron es a empezar el día por ducharse y, en el caso del varón, por afeitarse.  Uno se ha de arreglar el pelo y cepillar unos zapatos. Uno ha de mirarse en un espejo de cuerpo entero  -en toda casa debería haberlo-. Es posible que la imagen que nos devuelva el espejo es de una persona sola, pero otros tal vez se hagan sitio en ese reflejo en el futuro. Uno lleva a cabo sus tareas, sus obligaciones. Uno lee el periódico de esa mañana y dice delante de otros en voz alta, una opinión que no suene demasiado destemplada.
                 Pasan las horas y uno procura no perder el respeto a lo que quede del día. Sucede que a ratos nos sentimos alegres, como una brisa que nos atraviesa.

Del Libro de Ismael Grasa "LA HAZAÑA SECRETA"
TURNER PUBLICACIONES, S.L.