2 abr. 2015

HORA SANTA

PARA LA HORA SANTA DEL JUEVES SANTO




Es la hora del Viento,
el soplo de la Luz,
el vuelo de las aves
donde la Iglesia gime
 y se alimenta.

Es la hora del Mar,
de las olas batidas
por el Amor
 y la visible entrega.

Es el momento de extender las alas,
de enriquecer la vida,
de prestar afanes
y hacer de los carismas
mantel común
 para la mesa nueva.

II

El vuelo más lejano
es el sosiego
y a él venimos
 cuando Dios habita
el profundo misterio
de la Paz
que nos promete.

La vida consagrada
 es el espacio
habitual de la entrega generosa,
el asombro del vuelo
 hacia la cumbre
donde Dios aquilata
la esencia del Amor
 en aire limpio.


   III

Nace un cielo azulado
y se respira Luz
en todos los rincones del silencio.
Habla Dios con palabras
cercanas y seguras,
nos enciende el misterio de la vida
y así podemos ver el vuelo
 exacto
de las cosas leves
que se han grandes
 al salir la aurora.
Entonces la Palabra
se hace estrella perenne
y sigue junto al Sol
 hasta la noche.


Elpidio Ruiz Herrero 
Vilanova de Arousa 2015