Pongamos la mirada en las personas que este año han luchado por un mundo mejor
Seamos la luz que el mundo necesita. Así nos anima Folksixty en este final de año a cambiar el mundo porque todos tenemos el poder de hacer cosas buenas.
Este vídeo, ha recogido las historias más bonitas del 2019 cuyos protagonistas no son precisamente ni los políticos ni los famosos. Son personas como tú y como yo que han destacado por pequeñas acciones extraordinarias para hacer que este mundo sea un lugar mejor para todos los habitamos en él.
1º FELICES los que sois conscientes de vuestras cualidades y talentos,porque los pondréis a fructificar al servicio de los demás.
2º FELICES los que compartís a diario la alegría de una entrega generosa al servicio y acogida de los más necesitados, porque vuestra recompensa será la de ver nacer "la nueva humanidad" y la posesión del Reino de Dios.
3º FELICES los que voluntariamente lleváis, cada día el calor del amor y la luz de la verdad a los que os rodean, porque haréis brotar en el mundo las "flores del bien y de la felicidad".
4º FELICES vosotros, que no ponéis el bien absoluto ni el dinero, el placer, el sexo, la técnica, el confort... porque descubriréis "la verdadera jerarquía de valores".
5º FELICES los que tenéis cara de ilusión y de disponibilidad, porque seréis "puentes firmes"para convivir en todos los ambientes .
6º FELICES los que sabéis que las más pequeñas acciones influyen en la humanidad, porque instalareis en el mundo "el circo de la caridad".
7º FELICES vosotros que afirmáis que "en el mundo cuentan más los microbios que los elefantes", porque cada día estrenareis nuevas esperanzas e ilusiones.
8º FELICES los que os ponéis a disposición de los demás con todo lo que tenéis: inteligencia, voluntad, amor, libertad, fiesta, porque todos o llamarán "compañeros de camino".
Es nuestra intención con este ilusionante proyecto, recuperar la tradición navideña del Belén.
Nos encontramos con muchas figuras de tamaños y modelos dispares cedidas por la parroquia.
Queremos que nuestro pueblo tenga un belén público y popular, acorde con la creatividad y el empeño que siempre caracterizaron a nuestros paisanos.
Queremos actualizar y mejorar el material disponible, incorporando nuevas figuras con un criterio de uniformidad en modelo y tamaño, incluyendo vistosidad, luz y movimiento.
Se puede visitar en la rehabilitada "Iglesia vella da Pastoriza" en estos días de Navidad.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,41-52):
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.
Palabra del Señor
Evangelio Comentado por: José Antonio Pagola Lc (2,41-52)
UNA FAMILIA DIFERENTE
Entre los católicos se defiende casi instintivamente el valor de la familia, pero no siempre nos detenemos a reflexionar el contenido concreto de un proyecto familiar, entendido y vivido desde el Evangelio. ¿Cómo sería una familia inspirada en Jesús?
La familia, según él, tiene su origen en el misterio del Creador que atrae a la mujer y al varón a ser «una sola carne», compartiendo su vida en una entrega mutua, animada por un amor libre y gratuito. Esto es lo primero y decisivo. Esta experiencia amorosa de los padres puede engendrar una familia sana.
Siguiendo la llamada profunda de su amor, los padres se convierten en fuente de vida nueva. Es su tarea más apasionante. La que puede dar una hondura y un horizonte nuevo a su amor. La que puede consolidar para siempre su obra creadora en el mundo.
Los hijos son un regalo y una responsabilidad. Un reto difícil y una satisfacción incomparable. La actuación de Jesús, defendiendo siempre a los pequeños y abrazando y bendiciendo a los niños, sugiere la actitud básica: cuidar la vida frágil de quienes comienzan la andadura por este mundo. Nadie les podrá ofrecer nada mejor.
Una familia cristiana trata de vivir una experiencia original en medio de la sociedad actual, indiferente y agnóstica: construir su hogar desde Jesús. «Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». Es Jesús quien alienta, sostiene y orienta la vida sana de la familia cristiana.
El hogar se convierte entonces en un espacio privilegiado para vivir las experiencias más básicas de la fe cristiana: la confianza en un Dios Bueno, amigo del ser humano; la atracción por el estilo de vida de Jesús; el descubrimiento del proyecto de Dios, de construir un mundo más digno, justo y amable para todos. La lectura del Evangelio en familia es una experiencia decisiva.
En un hogar donde se le vive a Jesús con fe sencilla, pero con pasión grande, crece una familia acogedora, sensible al sufrimiento de los más necesitados, donde se aprende a compartir y a comprometerse por un mundo más humano. Una familia que no se encierra solo en sus intereses, sino que vive abierta a la familia humana.
Muchos padres viven hoy desbordados por diferentes problemas, y demasiado solos para enfrentarse a su tarea. ¿No podrían recibir una ayuda más concreta y eficaz desde las comunidades cristianas? A muchos padres creyentes les haría mucho bien encontrarse, compartir sus inquietudes y apoyarse mutuamente. No es evangélico exigirles tareas heroicas y desentendernos luego de sus luchas y desvelos.
Ante esta pregunta no podemos responder nada más que el verdadero significado de la Navidad es el amor de Dios hacia nosotros. Esto lo podemos ver claramente en Juan 3:16-17:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.”
Tenemos que tener claro que lo que se celebra el 25 de diciembre no es una fecha, sino un acontecimiento que cambió la historia de la humanidad. Hay estudiosos que dicen que Jesús no nació en diciembre porque la época no coincide con los censos romanos ni con las costumbres de los pastores en invierno, otros dicen que Jesús nació en septiembre. Pero independientemente de la fecha exacta en que haya nacido, la Navidad es una oportunidad para conmemorar el nacimiento del Salvador del mundo.
El nacimiento de Jesucristo vino a cumplir las profecías que habían dado profetas como Isaías cientos de años antes y lo encontramos en Isaías 9:6-7:
“Pues nos ha nacido un niño,un hijo se nos ha dado; el gobierno descansará sobre sus hombros,y será llamado: Consejero Maravilloso, Dios Poderoso,Padre Eterno, Príncipe de Paz.Su gobierno y la paznunca tendrán fin.Reinará con imparcialidad y justicia desde el trono de su antepasado Davidpor toda la eternidad. ¡El ferviente compromiso delSeñorde los Ejércitos Celestialeshará que esto suceda!”
Entonces, a modo de conclusión, podemos decir que durante la Navidad celebramos que el mismo Dios se hizo carne, bajó al mundo como un hombre para darnos vida eterna y esperanza. Ese es el verdadero significado de la Navidad.
Mucho se ha dicho sobre si los cristianos deben o no celebrar la Navidad, y aquí no tenemos la fórmula secreta, pero como dijimos lo que se conmemora ese día es el nacimiento del Salvador del mundo. La celebración de la Navidad no está en la Biblia, pero tampoco hay algún versículo en el que se prohíba su celebración.
Se dice que la Navidad se celebra en diciembre para que coincidiera con la celebración pagana del solsticio de invierno. Y probablemente en un principio fue así, pero nuestra cultura es una mezcla de tradiciones y prácticas de otras culturas.
La Navidad es una época para compartir en familia, visitar a aquellos familiares y amigos que no ves hace tiempo, pasar un rato agradable con nuestros seres queridos. Probablemente tienes familiares y amigos que no creen en Dios y ésta puede ser tu oportunidad para hablarles de SU Amor.En lugar de criticar y hacer comentarios pesados, puedes aprovechar a ser LUZ, a ser un reflejo del amor de Dios y no olvidar el verdadero sentido de la Navidad.
Con el Adviento comenzamos el ciclo litúrgico "C", un tiempo de cuatro semanas para preparar y celebrar laNavidad o Nacimiento de Cristo y su manifestación al mundo como la SALVACIÓN (Epifanía). Se trata en este tiempo del Adviento, salir al encuentro de Cristo que sigue viviendo en nosotros con su palabra, en la Eucaristía y en los hermanos.
Precisamente practicando el amor mutuo y no dejándonos embotar la mente y el corazón con el vicio, la bebida, redes sociales y la preocupación del dinero, nos preparamos para su segunda venida, de la que no sabemos el día ni la hora.
En el tiempo de Navidad, la Iglesia celebra el misterio de la manifestación del Señor: su humilde nacimiento en Belén, anunciado a los pastores, primacía de Israel que acoge al Salvador; la manifestación a los Magos, "venidos de oriente (Mateo 2,1), primacía de los gentiles, que en Jesús recién nacido reconocen y adoran al Cristo Mesías; lateofanía (manifestación del Dios trino) en el río Jordán, donde Jesús-Cristo fue proclamado por el Padre "Hijo Predilecto" (Mateo 3,17) y comienza públicamente su ministerio Mesiánico; el signo realizado en Caná, con el que Jesús "manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en Él. (Juan 2,11).
El video de Ikea me ha encantado . Por lo menos nos hace reflexionar para saber lo importantes que son los miembros de la familia, como nosotros mismos en relación con ellos.
Sugiero que aprovechemos todas las oportunidades que tenemos para hablar, como pueden ser en el almuerzo o en el desayuno; en ratos que todos estemos mas libres como pueden ser las vacaciones o viajes que hagamos. También es conveniente mantener una relación estrecha con los abuelos. A ellos les encanta recordar y a nosotros nos divierte el enterarnos de pequeños o grandes detalles que nuestros padres tuvieron cuando eran mas jóvenes Y paso a cuando somos nosotros los que debemos dar noticias.
Con el
tiempo de Navidad, la Iglesia celebra el misterio de la manifestación del
Señor: Su humilde nacimiento en Belén, anunciado a los pastores, primicia deIsrael que acoge al Salvador; la manifestación a los Magos, “venidos de
Oriente” (Mt. 2,1), primicia de los gentiles, que en Jesús recién nacido
reconocen y adoran al Cristo Mesías; la teofanía en el río Jordán, donde Jesús
fue proclamado por el Padre “hijo predilecto” (Mt. 3,17) y comienza
públicamente su ministerio mesiánico; el signo realizado en Caná, con el que
Jesús “manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él” (Jn 2,11).
Durante el
tiempo navideño, además de estas celebraciones, que muestran su sentido
esencial, tienen lugar otras que están íntimamente relacionadas con el misterio
de la manifestación del Señor: el martirio de los Santos Inocentes (28 de
diciembre), cuya sangre fue derramada a causa del odio a Jesús y del rechazo de
su reino por parte de Herodes; la memoria del nombre de Jesús, el 3 de enero;
la fiesta de la Sagrada Familia (domingo dentro de la Octava), en la que se
celebra el santo núcleo familiar en el que “Jesús crecía en sabiduría, edad y
gracia ante Dios y ante los hombres” (Lc 2, 52); la solemnidad del 1 de enero, memoria
importante de la maternidad divina, virginal y salvífica de María; y, aunque
fuera ya de los limites del tiempo navideño, la fiesta de la Presentación del
Señor (2 de febrero), celebración del
encuentro del Mesías con su pueblo, representado en Simeón y Ana, y ocasión de
la profecía mesiánica de Simeón.
El Pesebre nos recuerda al Niño Dios que nace pobre y humilde y la trágica realidad de los migrantes. El árbol de Navidad nos invita a respetar la naturaleza. El Papa Francisco agradeció con gran alegría a los donadores del árbol de Navidad y del Pesebre que adornan la Plaza de San Pedro durante el Adviento y la festividad del Nacimiento de Jesús de 2016, brindando a los peregrinos de todo el mundo el mensaje navideño de esperanza, amor, ternura y misericordia del Niño Dios manso y humilde: «El Pesebre y el árbol de Navidad forman un mensaje de esperanza y de amor y ayudan a crear el clima navideño favorable para vivir con fe el misterio del Nacimiento del Redentor, venido a la tierra con sencillez y ...