28 dic. 2016

¡Feliz Año y mucha salud para la Cuadri del Hospi!

Este vídeo forma parte de un proyecto benéfico de recaudación de fondos para la investigación del cancer infantil organizado por la asociación de padres y madres de niños oncológicos "La Cuadri del Hospi". http://www.lacuadridelhospi.org/



27 dic. 2016

Si me amas, escúchame



          Si me amas, escúchame, tenemos mucho camino a recorrer para trasformar lo mío en lo tuyo y lo tuyo en lo mío, y construir lo nuestro… Podemos haber engendrado un hijo, pero no habernos engendrado a nosotros mismos en un único nosotros, más fuerte que un tú y un yo, que aun con su intención de amar, conservan su individualidad sin dar el paso definitivo a la plena realidad del amor.

Porque no acabamos de ser absolutamente sinceros cuando decimos: nuestro amor, nuestro hogar, nuestra familia; porque nos hace falta aún morir a nuestro egoísmo, que más de una vez nos ha angustiado con los absurdos de la sospecha, el miedo, la desconfianza, el fingimiento, la manipulación.

Porque hay mucho que rectificar, trasformar, rehacer, en ese “único nosotros” y lo podemos lograr, pero… debemos escucharnos. Por esta sublime razón te pido que aprendamos a:

No interrumpirnos, adelantarnos o adivinar lo que queremos decirnos, no juzgar de inmediato nuestras palabras, nuestras intenciones.
Respetar nuestras ideas y sentimientos, aunque parezca poco importante lo que nos decimos.
Escucharnos antes de expresar nuestras opiniones en acuerdo o desacuerdo con los puntos de vista del otro.
Además de las palabras, saber percibir nuestros gestos, los tonos de voz, nuestras miradas y ademanes; pues todo nuestro ser personal se expresa a través de nuestro cuerpo.
Hacernos sentir que tratamos de ponernos en el lugar del otro, buscando comprender sus necesidades.
Esforzarnos en que lo que realmente importa es lograr un acuerdo entre ambos, a entender y aceptar que en ocasiones, uno de los dos, por responsabilidad, no deberá ceder su postura al tener la razón.
También, aumentar la seguridad y la autoestima del otro, al aceptar con sinceridad darle la razón cuando la tiene, apoyándolo en sus decisiones.
No guardar silencio ni apartarnos, sino hacer preguntas para aclarar las situaciones y nuestros sentimientos; a ser tolerantes y no guardar reclamos sobre nuestros errores.
No ser tan susceptibles que nos ofendamos por el menor motivo y sea necesario cuidar cada palabra para hablar entre nosotros.
Reconocer los valores en cada uno, a no ser indiferentes a las cualidades de ese ser que me ama y a quien amo.

No recurrir nunca más a las amenazas, ironía, sarcasmos, a las largas letanías.

Por Orfa Astorga de LiraMáster en matrimonio y familia. Universidad de Navarra.

25 dic. 2016

Panxoliña de Nadal

Evangelio día 25: Solemnidad de la Natividad del Señor

Lectura del Santo Evangelio según San Juan (1,1-18)

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


El Misterio de la Navidad

Reflexión navideña de Juan Manuel de Prada:

El hombre de nuestra época persigue la felicidad como si de una fórmula química se tratase; pero esa persecución se salda siempre con un fracaso, o en el mejor -peor- de los casos con un sucedáneo de «bienestar» que anestesia fugazmente su dolor de vivir. El hombre de nuestra época, al expulsar a Dios de su horizonte vital, se ha convertido en un ser amputado y, por lo tanto, infeliz; pues sin Dios no hay comunión verdadera entre los hombres; y sin comunión verdadera no puede haber fiesta, sino depresión y congoja, aunque sean disfrazadas de algarabía y atracón de mazapanes. Los mazapanes, cuando falta Dios, son como las algarrobas de los puercos que tuvo que comerse el hijo pródigo de la parábola.

Nos disponemos a celebrar en estos días que Dios se hace carne, que es una locura de proporciones desafiantes. ¿En qué cabeza cabe que un Dios invisible e incorpóreo, omnipotente y glorioso, tome cuerpo y alma de hombre en el vientre de una humilde mujer, para después pasearse entre los hombres? Chesterton calificaba la Navidad, con razón, de «trastorno del universo»; y casi nos atreveríamos a añadir que es también un «trastorno de Dios», pues semejante cosa sólo puede caber en la cabeza de un Dios loco. Loco de amor por el género humano, tan loco de amor que desea acompañarlo incluso en la locura de su desamor. Haciéndose carne y sangre, Dios quiere reparar la deslealtad del hombre, que un día le volvió la espalda, y cargar sobre sí con las consecuencias de esa deslealtad, que son el dolor y el sufrimiento, mostrándonos, además, que nunca más el dolor y el sufrimiento serán estériles.

Del Blog serpersona.info

20 dic. 2016

Panxoliña

Navidad 2016


16 dic. 2016

Evangelio día 18: Domingo IV de Adviento

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 1,18-24       

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto.
Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”.»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.
Palabra del Señor






Del comentario de J.A. Pagola

...El misterio de Dios tiene, sin duda, sus caminos para hacerse presente en cada vida. Pero se puede decir que, en la cultura actual, si no lo experimentamos de alguna manera vivo dentro de nosotros, difícilmente lo hallaremos fuera. Por el contrario, si percibimos su presencia en nosotros podremos rastrear su presencia en nuestro entorno.

¿Es posible? El secreto consiste sobre todo en saber estar con los ojos cerrados y en silencio apacible, acogiendo con un corazón sencillo esa presencia misteriosa que nos está alentando y sosteniendo. No se trata de pensar en eso, sino de estar «acogiendo» la paz, la vida, el amor, el perdón… que nos llega desde lo más íntimo de nuestro ser.

La fuente que mana y corre

Qué bien sé yo la fonte que mane y corre,
aunque es de noche.



1. Aquella eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.

2. Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen de ella tiene,
aunque es de noche.

3. Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben de ella,
aunque es de noche.

4. Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadealla,
aunque es de noche.

5. Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.

6. Sé ser tan caudalosos sus corrientes
que infiernos, cielos riegan y las gentes,
aunque es de noche.

7. El corriente que nace de esta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque es de noche.

8. El corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche.

9. Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.

10. Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
porque es de noche.

11. Aquesta viva fuente que deseo, 
en este pan de vida yo la veo, 
aunque es de noche.

San Juan de la Cruz

MARÍA

En María encontramos un sincero referente para nuestra fe. María es para nosotros un modelo de encarnación. Un camino que nos habla de ir tejiendo y haciendo realidad la voluntad de Dios en nuestra vida. “Hágase” es la respuesta sincera, profunda y comprometida de María ante el plan de Dios. 

Y ese “Hágase” se concreta en María en algo más que una palabra pronunciada en un momento preciso de su vida; sino en una serie de valores, actitudes, virtudes que practicó a lo largo de su vida.




En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel. (Lc. 1, 26-38).

https://tallerdeoracionpersonal.blogspot.com.es/


Entender el Adviento

12 dic. 2016

Consolar al triste

Del Blog .http://ideasparaorar.blogspot.com.es/


Dios te ha dado la facultad de compadecerte, que te hace capaz de reconocer la súplica de la necesidad oculta y silenciosa, y el dolor de los que sufren sin palabras. La compasión te impedirá pasar al lado de quienes sufren sin fijarte en ellos y te empujará a brindarles ayuda. Y, si no se la brindas, tu vida será egoísta y carecerá de sentido. Si haces cuanto puedes por mitigar el dolor humano, eres servidor de Dios y has descubierto una llamada maravillosa, porque estar siempre dispuesto a servir es la auténtica vocación de los hijos de Dios.


Las pautas siguientes pueden ayudarte a ser compasivo:

—Ama al prójimo por amor a Dios. Eso elevará tu amabilidad al plano sobrenatural y, al mismo tiempo, te hará más generoso, diligente y abierto.

—Procura ver a Jesucristo en el prójimo. Amar al prójimo significa amar a Dios en el prójimo: el Señor se identifica con él y considera cualquier servicio que se le preste como si lo hubiera recibido Él mismo. Cuando dice: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis», también se está refiriendo a pensar con benevolencia. Tu lema debe ser: «¡Cristo en todos!».

—Muestra interés por los demás. Interésate de verdad por todo lo que les concierne, según aconseja san Pablo: «Alegraos con los que se alegran, llorad con los que lloran».

—Ofrece consuelo y oración si no puedes prestar ayuda o consejo. Consolar un corazón humano es un servicio santo y un deber sagrado. Cuando a tu corazón lo mueve una compasión sincera, unas pocas palabras suelen bastar para aliviar el dolor del prójimo.

—No te resistas a cumplir tu vocación de servicio. Si permaneces sordo al grito de ayuda, no podrás ver el rostro de Dios. Si niegas tu ayuda a otros ¿cómo te atreverás a pedir la ayuda de Dios? ¡Sería lamentable que los cristianos, que debemos ser todos ángeles de consuelo, no estuviéramos dispuestos a ofrecerlo! A Cristo, que tantas veces pronunció ese dulce «¡no llores!», no se le privó de consuelo en sus horas más oscuras. Si de buen grado consuelas a otros, también a ti se te concederá algún rayo de luz y de consuelo en tu dolor.
(L. G. Lovasik en El poder oculto de la amabilidad).

9 dic. 2016

Evangelio día 11: Domingo III de Adviento


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"María, la primera en recibirlo"

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 11,2-11

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?»
Jesús les respondió: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!»
Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: «¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti.” Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.»
Palabra del Señor

Una belleza sobecogedora


De http://www.serpersona.info/

Si un día, de paseo por la ciudad, escuchamos una música de piano bien ejecutada sale de una casa, lógicamente pensamos que allí vive un artista con una exquisita sensibilidad musical.  Sin embargo, poco más podemos saber acerca de las persona que interpreta esa música que nos arrebata. El sonido de las notas no nos dice si la artista es un hombre o una mujer, ni si es joven o mayor, ni de qué color son sus ojos, ni donde ha nacido, ni a qué familia pertenece.    
 
Todas las realidades materiales que podemos observar nuestro alrededor, el universo, las estrellas, las puestas de sol, los amaneceres, el movimiento del mar, etc. son como una sinfonía de una belleza impresionante. Cuando hemos tenido la oportunidad de estar en contacto con la naturaleza en un entorno hermoso al captar la armonía de los colores de los árboles, los cantos de los pájaros y los perfumes de las flores silvestres, quizá sintamos el deseo de conocer al artista que las ha hecho. Sin embargo, lo único que podemos averiguar cuando observamos la belleza de la naturaleza, es que su autor tiene muy buen gusto, una inmensa inteligencia, mucho poder, y mucho amor hacia nosotros, los hombres, porque los ha regalado todas esas maravillas. 


La razón nos lleva a preguntarnos por el autor de todo esto y también a pensar que esto no se ha hecho solo. La belleza del mundo es la primera manera con la que Dios se los da a conocer.


José Benito Cabaniña

6 dic. 2016

Video del Papa - Niños soldados

No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.
no te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.
no te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma
aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
porque lo has querido y porque te quiero
porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo.
abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa,
ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos
desplegar las alas
e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
no te rindas, por favor no cedas,
porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

4 dic. 2016

La corona de adviento

La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar el fuego del dios sol y pedirle que regresara con su luz y calor.
Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas y les enseñaron que debían aprovechar esta Corona de Adviento como medio para esperar a Cristo, celebrar su natividad y rogarle que infunda su luz en sus almas.
 ¿Sabías tu que la corona de Adviento tiene una gran variedad de símbolos? Presta mucha atención:

La forma circular: Te darás cuenta que un círculo no tiene principio ni fin. Es una señal del amor eterno entre Dios y nosotros, también el nuestro hacia el prójimo.
Las ramas verdes: Verde es el color de la esperanza y la vida. Las ramas representan que Cristo está vivo entre nosotros, y el color verde recuerda la vida de gracia, el crecimiento espiritual y la esperanza que debemos cultivar durante el Adviento. El anhelo más importante debe ser el llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre, así como el árbol y sus ramas.
Las cuatros velas representan cada domingo de Adviento
Las velas permiten reflexionar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo, como las velas de la Corona.
En este sentido, así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando cada vez más con la cercana llegada de Cristo al mundo.
Las cuatro velas que se colocan en la Corona de Adviento se van prendiendo semana a semana, en los cuatro domingos de adviento, y con una oración especial.
Una de las velas es rosada
Tradicionalmente las velas de la Corona de Adviento son tres moradas y una rosada que se enciende el Tercer Domingo de Adviento. El color morado representa el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo.  Mientras que la rosada representa el gozo que sentimos ante la cercanía del nacimiento del Señor.
En algunos lugares, todas las velas de la Corona se sustituyen por velas rojas y en la Noche de Navidad, en el centro, se coloca una vela blanca o sirio simbolizando a Cristo como centro de todo cuanto existe.

Evangelio día 4: Domingo II de Adviento

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 3,1-12

Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»
Éste es el que anunció el profeta Isaías, diciendo: «Una voz grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.”»
Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados; y él los bautizaba en el Jordán.
Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizará, les dijo: «¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: “Abrahán es nuestro padre”, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.»
Palabra del Señor



Del comentario de J.A- Pagola.
Todo su mensaje se puede concentrar en un grito: «Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos». Después de veinte siglos, el papa Francisco nos está gritando el mismo mensaje a los cristianos: abrid caminos a Dios, volved a Jesús, acoged el Evangelio.
Su propósito es claro: «Busquemos ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos». No será fácil. Hemos vivido estos últimos años paralizados por el miedo. El papa no se sorprende: «La novedad nos da siempre un poco de miedo porque nos sentimos más seguros si tenemos todo bajo control, si somos nosotros los que construimos, programamos y planificamos nuestra vida». Y nos hace una pregunta a la que hemos de responder: «¿Estamos decididos a recorrer los caminos nuevos que la novedad de Dios nos presenta o nos atrincheramos en estructuras caducas que han perdido capacidad de respuesta?».
Me parece admirable la clarividencia evangélica del papa... El mismo Francisco nos está indicando todos los días los cambios de actitudes que necesitamos. Señalaré algunos de gran importancia.
Poner a Jesús en el centro de la Iglesia: «Una Iglesia que no lleva a Jesús es una Iglesia muerta».
No vivir en una Iglesia cerrada y autorreferencial: «Una Iglesia que se encierra en el pasado traiciona su propia identidad».
Actuar siempre movidos por la misericordia de Dios hacia todos sus hijos: no cultivar «un cristianismo restauracionista y legalista que lo quiere todo claro y seguro, y no halla nada».
Buscar una Iglesia pobre y de los pobres. Anclar nuestra vida en la esperanza, no «en nuestras reglas, nuestros comportamientos eclesiásticos, nuestros clericalismos».