29 nov. 2014

Yo quiero ser como él

Quiero ver...

Evangelio día 30: Domingo I de Adviento- Ciclo B


Lectura del santo evangelio según san Marcos 13, 33-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
–«Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.
Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.
Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!»
Palabra del Señor

27 nov. 2014

Defender la sacralidad de la persona

PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO EN EL PARLAMENTO EUROPEO

"Promover la dignidad de la persona significa reconocer que posee derechos inalienables, de los cuales no puede ser privada arbitrariamente por nadie y, menos aún, en beneficio de intereses económicos".

"Así, hablar de la dignidad trascendente del hombre, significa apelarse a su naturaleza, a su innata capacidad de distinguir el bien del mal, a esa «brújula» inscrita en nuestros corazones y que Dios ha impreso en el universo creado; significa sobre todo mirar al hombre no como un absoluto, sino como un ser relacional. Una de las enfermedades que veo más extendidas hoy en Europa es la soledad, propia de quien no tiene lazo alguno. Se ve particularmente en los ancianos, a menudo abandonados a su destino, como también en los jóvenes sin puntos de referencia y de oportunidades para el futuro; se ve igualmente en los numerosos pobres que pueblan nuestras ciudades y en los ojos perdidos de los inmigrantes que han venido aquí en busca de un futuro mejor".


¿Cómo devolver la esperanza al futuro, de manera que, partiendo de las jóvenes generaciones, se encuentre la confianza para perseguir el gran ideal de una Europa unida y en paz, creativa y emprendedora, respetuosa de los derechos y consciente de los propios deberes?


Para responder a esta pregunta, permítanme recurrir a una imagen. Uno de los más célebres frescos de Rafael que se encuentra en el Vaticano representa la Escuela de Atenas. En el centro están Platón y Aristóteles. El primero con el dedo apunta hacia lo alto, hacia el mundo de las ideas, podríamos decir hacia el cielo; el segundo tiende la mano hacia delante, hacia el observador, hacia la tierra, la realidad concreta. Me parece una imagen que describe bien a Europa en su historia, hecha de un permanente encuentro entre el cielo y la tierra, donde el cielo indica la apertura a lo trascendente, a Dios, que ha caracterizado desde siempre al hombre europeo, y la tierra representa su capacidad práctica y concreta de afrontar las situaciones y los problemas.

23 nov. 2014

22 nov. 2014

LOS JÓVENES DE CONFIRMACIÓN

Podeis consultar aquí el calendario para el curso catequético.


Evangelio día 23: Domingo XXXIV del T.O. Jesucristo Rey del Universo

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,31-46
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas, de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.”
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”
Y el rey les dirá:
“Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.”
Y entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fue o eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.”
Entonces también éstos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”
Y él replicará:
“Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.”
Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»
Palabra del Señor

18 nov. 2014

Diez claves para la felicidad, según el Papa Francisco


Por Pablo Calvo, periodista del diario «Clarín», de Buenos Aires (Argentina) (El 7 de julio el Papa recibió a ocho compatriotas suyos argentinos. Uno de ellos era el periodista Pablo Calvo, quien preguntó a Francisco:«Usted es técnico químico, además de Papa, cuál es la fórmula de la felicidad». El Santo Padre se rió con ganas y le ofreció un decálogo de claves y hasta «recetas»… Pablo Calvo, con pensamientos y frases literales del Santo Padre, elaboró los diez puntos, que su periódico bonaerense «Clarín», en su revista dominical «Viva», publicó el domingo 27 de julio de 2014. Son estos).
 1.- Vive y deja vivir. «Acá los romanos tienen un dicho y podríamos tomarlo como un hilo para tirar de la fórmula esa que dice: “Anda adelante y deja que la gente vaya adelante”. Vive y deja vivir, es el primer paso de la paz y la felicidad».
 2.- Date a los demás. «Si uno se estanca, corre el riesgo de ser egoísta. Y el agua estancada es la primera que se corrompe».
 3.- Moverse respetuosamente. «En Don Segundo Sombra hay una cosa muy linda, de alguien que relee su vida. El protagonista. Dice que de joven era un arroyo pedregoso que se llevaba por delante todo; que de adulto era un río que andaba adelante y que en la vejez se sentía en movimiento, pero lentamente remansado. Yo utilizaría esta imagen del poeta y novelista Ricardo Guiraldes, ese último adjetivo, remansado. La capacidad de moverse con benevolencia y humildad. Los ancianos tienen esa sabiduría, son la memoria de su pueblo. Y un pueblo que no cuida a su ancianos no tiene futuro».
 4.- Compartir los domingos con la familia. «El otro día, en Campobasso, fue a una reunión entre el mundo de la universidad y el mundo obrero, todos reclamaban el domingo no laborable. Es domingo es para la familia».
 5.- Ayudar a los jóvenes a conseguir empleo. «Hay que ser creativos con esta franja. Si faltan oportunidades, caen en la droga. Y está muy alto el índice de suicidios entre los jóvenes sin trabajo. El otro día leí, pero no me fío porque no es un dato científico, que había 75 millones de jóvenes de 25 años para abajo desocupados. No alcanza con darles de comer: hay que inventarles cursos de un año de plomero, electricista, costurero. La dignidad te da la llevar el pan a casa».
6.- Jugar con los chicos. «El consumismo nos lleva a esa ansiedad de perder la sana cultura del ocio, leer, disfrutar del arte. Ahora confieso poco, pero en Buenos Aires confesaba mucho y cuando venía una mamá joven le preguntaba: “¿Cuántos hijos tenés? ¿Jugás con tus hijos?” Y era una pregunta que no se esperaba, pero yo le decía que jugar con los chicos es clave, es una cultura sana. Es difícil, los padres se van a trabajar temprano y vuelven a veces cuando los hijos duermen, es difícil, pero hay que hacerlo».
 7.- Cuidar la naturaleza. «Hay que cuidar la creación y no lo estamos haciendo. Es uno de los desafíos más grandes que tenemos».
 8.- Olvidarse rápido de lo negativo. «La necesidad de hablar mal del otro indica una baja autoestima, es decir: yo me siento tan abajo que en vez de subir, bajo al otro. Olvidarse rápido de lo negativo es sano».
 9.- Respetar al que piensa distinto. «Podemos inquietar al otro desde el testimonio, para que ambos progresen en esa comunicación, pero lo peor que puede haber es el proselitismo religioso, que paraliza: “Yo dialogo contigo para convencerte”, no. Cada uno dialoga desde su identidad. La Iglesia crece por atracción, no por proselitismo».
 10.- Buscar activamente la paz. «Estamos viviendo en una época de mucha guerra. En África parecen guerras tribales, pero son algo más. La guerra destruye. Y el clamor por la paz hay que gritarlo. La paz a veces da la idea de quietud, pero nunca es quietud, siempre es una paz activa».

Como orar

Nunca estarás sola

14 nov. 2014

Evangelio día 16: Domingo XXXIII del T.O.



Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 14-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
- «Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos.
Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.”
Su señor le dijo:
“Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos.”
Su señor le dijo:
“Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.
Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo:
“Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo.”
El señor le respondió:
“Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes. »
Palabra del Señor
Cada uno tenemos distintas capacidades, pero todos tenemos un hueco para recibir el agua de la vida, inclinarnos, humildemente, para recoger el Mundo que nos rodea con esperanza y alegría. No seamos egoístas… disfrutemos de estar como una regadera.


12 nov. 2014

El terrorismo del chismorreo

Un Dios que ama

Iniciamos un nuevo curso. Y un inicio puede ser un buen punto de partida para situarse ante lo que tenemos en frente, lo que nos rodea, en lo que estamos inmersos. Recordamos que formamos parte de la creación; y desde una mirada creyente, tenemos presente que el medio que nos rodea: paisajes, flora y fauna, fenómenos de la naturaleza, hechos vitales, personas con las que convivimos a diario, no son únicamente los escenarios o personajes de reparto de la película personal de nuestra vida. Hoy invitamos a sentirnos criaturas, seres creados, seres amados y seres responsables con aquello que nos rodea.

Y dijo Dios:
            -Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que ellos dominen los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos y todos los reptiles. 
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó. 
(Gén. 1, 26-27)

Soy yo

Mira la flor, mira los campos, soy yo. 
Mira los niños y a los ancianos, soy yo. 
Mira en tu adentro, mira en tu 
Mira en el mundo, me estoy muriendo, soy yo.
Soy yo, el que vive en ti,
el que ama en ti, permanece;
el que todo lo puede
y transforma la vida si tu quieres
Mira la tierra, mira las aguas, soy yo. 
Mira la luna y el universo, soy yo. 
Mira las calles y las aceras, soy yo. 
Mira los muertos y a los hambrientos, soy yo.
De Almudena.



La bondad de los demás

afirma Gueshe Kelsang  nos invita a valorar la bondad de los demás en  "Ocho pasos hacia la felicidad":

"necesitamos a los demás para nuestro bienestar físico, emocional y espiritual. Sin los demás no somos nadie"


Todos los seres merecen ser objeto de nuestro amor porque han sido muy bondadosos con nosotros. Nuestra felicidad temporal y última dependen de su bondad. Cuando fuimos concebidos, nuestra madre nos permitió crecer en su seno, luego nos alimentó con su propia sangre y soportó numerosas dificultades y los dolores del parto. Vinimos al mundo desnudos y con las manos vacías, pero desde el primer día recibimos un hogar, alimentos, vestidos y cualquier cosa que necesitáramos. Cuando éramos un bebé indefenso, nuestra madre nos protegía de todos los peligros, nos alimentaba, limpiaba y cuidaba con cariño. Sin su amor y bondad, hoy no estaríamos vivos.
Gracias a que nos alimentó y se preocupó de nosotros, nuestro pequeño cuerpo de bebé indefenso se ha convertido en el de un adulto. Toda esta ayuda se la debemos, directa o indirectamente, a todos los seres. Por lo tanto, cada célula de nuestro cuerpo es el resultado de la bondad de los demás. Incluso aquellos que no conocen a su madre han sido amados por otras personas. El mero hecho de que hoy estemos vivos es un testimonio de la gran bondad de los demás.
En realidad, hasta los placeres más sencillos, como dar un paseo o contemplar una puesta de sol, los disfrutamos gracias a la bondad de innumerables seres. Nuestra capacidad para valernos por nosotros mismos también se la debemos a los demás, ya que ellos nos han enseñado a comer, andar, hablar, leer y escribir. Incluso el idioma que hablamos no lo hemos inventado nosotros, sino que es el producto de la aportación de numerosas generaciones. Sin él no podríamos comunicarnos con los demás ni compartir sus ideas.

7 nov. 2014

QUIERO VER

Evangelio día 9: DOMINGO XXXII DEL T. O.


Lectura del santo evangelio según san Juan 2, 13-22

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
Palabra del Señor

3 nov. 2014

EDUCAR PARA LA VIDA CRISTIANA


El Papa Francisco en el nº 163 de la exhortación “Evangelii Gaudium” Nos dice: La educación y la catequesis están al servicio de la vida cristiana, como caminos de crecimiento en el amor: “Que el Señor os haga progresar y sobreabundar en el amor de unos con otros, y en el amor para con todos” (1Tesalonicenses 3,12).

La catequesis que debe ocupar el centro de toda actividad evangelizadora y de todo intento de renovación eclesial, debe ser al mismo tiempo una catequesis para la familia, para los jóvenes, para los adultos y una catequesis de la comunidad cristiana, bien dispuesta, organizada y preparada para la infancia y preadolescencia.
Nosotros apoyándonos en esos números de la Exhortación que el Papa Francisco dedica a la catequesis, hemos intentado acercar los mensajes cristianos recogidos en los catecismos de la Conferencia Episcopal Española a los catequizandos a través de un material que llamamos “Talleres Catequéticos”.
1.      Este material pretende que el protagonista de la catequesis sea el catequizando y su catequista con su preparación, metodología y experiencia de fe, esperanza y caridad.
2.      Como también apunta el Papa, nosotros queremos que sean unas catequesis “EVANGELIZADORAS”; de ahí que partamos siempre de la proclamación y exposición del Evangelio de todos los domingos.
Unas catequesis “Kerigmaticas”, en las que el rol fundamental sea siempre el “primer anuncio” o Kerigma: “Jesucristo te ama dio su vida para salvarte,  y ahora está vivo a tu lado cada día, para iluminarte, para fortalecerte, para liberarte” y unas catequesis “MISTAGOGICAS, que acerquen y hagan penetrara los catequizandos en los misterios de la fe…
3.      Los materiales “TALLERES CATEQUETICOS” están pensados para que los catequizandos conozcan, vivan y celebren la Fe la Esperanza  y Caridad a lo largo de los tres ciclos litúrgicos A, B y C. El mensaje se da todo en todos, pero se destaca en cada ciclo una de las tres virtudes fundamentales:
En el ciclo A  - LA CARIDAD
En el ciclo B – LA FE
Y en el ciclo C – LA ESPERANZA (como quiere la Iglesia)
4.      Pretendemos, así mismo, que las catequesis sean procesos progresivos de educación, crecimiento y madurez personal.  Hay unos talleres catequéticos para los catequizandos de los primeros pasos de la fe” (5, 6 y 7 años) un taller catequético para la preparación intensiva de los catequizandos de Primera Comunión. (8 años). Talleres para los catequizandos de la Iniciación Sacramental “Jesús es el Señor” (9-10-11 años) y Talleres para los catequizandos de “Testigos del Señor”  (12,13 y 14 años)

1 nov. 2014

POEMA PARA CELEBRAR LOS VEINTE AÑOS DE PÁRROCO EN VILANOVA DE AROUSA


DE MI BUEN AMIGO DON ANTONIO SINEIRO PADÍN



Veinte años, Tucho, de Pastor y amigo
en el fértil redil de San Ciprinano.
Siempre delante con la voz de hermano 
y siempre al lado tu alma de testigo.

Suena el viento con brisa de mendigo
y salta raudo el vuelo de milano
hacia la presa que le da a tu mano
el ataque infernal del enemigo.

Sabio Pastor. Celoso en la Doctrina.
Navegante sin fin por la cañada
de Dios buscando fértiles praderas.

Le salen flores a la dulce harina
con que alimentas a tu fiel majada
y un suave amor por todas tus riberas.


Elpidio Ruiz Herrero

Villanova de Arousa

Quiero ver...

EVANGELIO día 2: Domingo XXXI del T.O.

En casa de mi padre hay muchas estancias

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así; ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.»
Tomás le dice:
-«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde:
-«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»
Palabra del Señor


Comentario de J.A. PAGOLA
Los hombres de hoy no sabemos qué hacer con la muerte. A veces, lo único que se nos ocurre es ignorarla y no hablar de ella. Olvidar cuanto antes ese triste suceso, cumplir los trámites religiosos o civiles necesarios y volver de nuevo a nuestra vida cotidiana.
Pero tarde o temprano, la muerte va visitando nuestros hogares arrancándonos nuestros seres más queridos. ¿Cómo reaccionar entonces ante esa muerte que nos arrebata para siempre a nuestra madre? ¿Qué actitud adoptar ante el esposo querido que nos dice su último adiós? ¿Que hacer ante el vacío que van dejando en nuestra vida tantos amigos y amigas?
La muerte es una puerta que traspasa cada persona en solitario. Una vez cerrada la puerta, el muerto se nos oculta para siempre. No sabemos qué ha sido de él. Ese ser tan querido y cercano se nos pierde ahora en el misterio insondable de Dios. ¿Cómo relacionarnos con él?
Los seguidores de Jesús no nos limitamos a asistir pasivamente al hecho de la muerte. Confiando en Cristo resucitado, lo acompañamos con amor y con nuestra plegaria en ese misterioso encuentro con Dios. En la liturgia cristiana por los difuntos no hay desolación, rebelión o desesperanza. En su centro solo una oración de confianza: “En tus manos, Padre de bondad, confiamos la vida de nuestro ser querido”
¿Qué sentido pueden tener hoy entre nosotros esos funerales en los que nos reunimos personas de diferente sensibilidad ante el misterio de la muerte? ¿Qué podemos hacer juntos: creyentes, menos creyentes, poco creyentes y también increyentes?
A lo largo de estos años, hemos cambiado mucho por dentro. Nos hemos hecho más críticos, pero también más frágiles y vulnerables; somos más incrédulos, pero también más inseguros. No nos resulta fácil creer, pero es difícil no creer. Vivimos llenos de dudas e incertidumbres, pero no sabemos encontrar una esperanza.
A veces, suelo invitar a quienes asisten a un funeral a hacer algo que todos podemos hacer, cada uno desde su pequeña fe. Decirle desde dentro a nuestro ser querido unas palabras que expresen nuestro amor a él y nuestra invocación humilde a Dios:
“Te seguimos queriendo, pero ya no sabemos 
cómo encontrarnos contigo ni qué hacer por ti. 
Nuestra fe es débil y no sabemos rezar bien. 
Pero te confiamos al amor de Dios, te dejamos en sus manos. 
Ese amor de Dios es hoy para ti un lugar más seguro 
que todo lo que nosotros te podemos ofrecer. 
Disfruta de la vida plena. 
Dios te quiere como nosotros no te hemos sabido querer. 
Un día nos volveremos a ver”.

SEMILLAS


Si se muere la flor, nos queda la semilla,
siempre a punto de dar en tierra
lo que  lleva la muerte hasta el silencio.

Si se mueren los sueños, queda el amanecer
dispuesto a darle al día
la luz serena y la ilusión creada.

La vida se nos dio
para el reparto de las obras buenas
y el tiempo es la cadencia del amor
con que se mide el peso de los atardeceres,
la resonancia viva  de lo que es natural
en manos libres y en miradas limpias.

Mueren los astros y nos dejan luz.
Muere la espiga desgranada en panes.
Mueren las olas y en la paz descansan
los sudores del viento,
las espumas de los acantilados
y el hombre encuentra  la sonrisa larga
en el fondo del mar donde se mira.

La muerte está en el centro de lo vivo
para poner en alto la esperanza,
para dejar entre la tierra el poso
del dolor y el mandato del silencio.

Si el hombre muere, queda la semilla
del amor siempre a punto de dar

espiga y fruto en el jardín del Reino.


Elpidio Ruiz Herrero
Villanueva de Arousa

30 de Octubre de 2012