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30 oct 2020

El valor de la ecología

 

El valor que encuentra en la protección del medio ambiente una forma de servir a los demás.

Es el valor que nos hace considerar y actuar en favor de la protección del medio ambiente, los recursos naturales y toda forma de vida, incluyendo la propia.

Pensar en la naturaleza y la cultura ecológica tan de moda en estos tiempos, nos ubica en una situación un tanto incierta. Por una parte, vienen a nuestra mente los grupos “verdes” con iniciativas de todo tipo: la protección de las especies, el medio ambiente y los recursos naturales, donde son muchos los que participan y se comprometen, pero adquieren un matiz de exageración a los ojos de los demás: para la inmensa mayoría de las personas, luchar por la protección de las ballenas tiene poco sentido, sobre todo si en el lugar donde vive se encuentra alejado del mar.

Al mismo tiempo surge la pregunta: ¿Qué tengo que ver yo con la ecología? Pese a las campañas y la abundancia de carteles, ese sentido de la distancia y no pertenencia a un medio ambiente determinado, nos hace seguir inmersos en nuestras ocupaciones, sin darnos el tiempo necesario para pensar seriamente en la importancia de vivir este valor tan necesario en nuestros días.

Para despertar en nosotros una conciencia ecológica, hace falta reflexionar profundamente sobre el sentido que tiene toda forma de vida para nosotros, y en primer instancia, la nuestra.

Los cuidados que requiere nuestra persona son bastante conocidos: adecuada alimentación, el debido descanso, hacer un poco de ejercicio, prevenir las enfermedades y tratarlas oportunamente, trasnochar lo menos posible, alejarse de los vicios, trabajar con orden, etc., sin embargo, el descuido voluntario de estos y otros aspectos igualmente importantes, necesariamente afecta nuestra salud, por eso, es imposible pensar en preocuparse de lo que ocurre en el exterior, cuando somos incapaces de cuidarnos a nosotros mismos.

Si además del descuido personal, agregamos una falta de voluntad para realizar acciones concretas, podemos formarnos una idea más clara de nuestra conducta. Por ejemplo, no es raro que el “clasificar la basura” nos provoque cierta pereza, sobre todo si ya existe quien lo haga. Recoger envolturas, papeles y residuos de comida para depositarlos en su lugar o limpiar líquidos derramados, deberían ser actitudes que reflejen nuestros hábitos y costumbres .

Ahora podemos darnos cuenta, que el cuidado de nuestra persona y mejorar cualitativamente nuestros hábitos, nos llevará a conservar nuestro entorno inmediato en óptimas condiciones, y de esta manera, comprender en toda su extensión las grandes y pequeñas iniciativas ecológicas.

Para muchos, es inexplicable la preocupación de algunas personas por su medio geográfico, calificando de exagerado el reporte del noticiero sobre la gravedad de un incendio, un derrame de petróleo en el mar o la contaminación de un río, pero es difícil juzgar y comprender esta situación si vivimos en otro espacio. Para quienes su vida se desarrolla y depende del mar, el bosque, el río o el campo, constituye un centro vital para su existencia, por eso lo considera como propio y parte de su responsabilidad.

Tal vez esa es la clave y fundamento de este valor: considerar como propio todo lo que nos rodea. Así como tenemos especial cuidado por conservar nuestro hogar limpio, de igual manera deberíamos hacerlo en la calle, la oficina, los lugares de esparcimiento… tomando las precauciones y medidas necesarias para cada caso, en vez de quejarnos del deficiente servicio público de limpieza o la falta de conciencia de los conciudadanos. Una vez más, nuestro ejemplo constituye el punto fundamental para la transmisión de los valores.

¿Cuál es el resultado de la conciencia de este valor? Primeramente la solidaridad que debemos a nuestros semejantes, tal vez no está en nuestras posibilidad acudir al sitio de una catástrofe, pero si podemos contribuir en la protección de nuestra comunidad; paralelamente surge el respeto por las personas y la naturaleza, que son inseparables y dependientes entre sí. Dicho de otra forma, representa el compromiso personal por servir a los demás, procurando espacios limpios que faciliten un modo de vida digno para todos.

Para vivir este valor desde tu situación personal y de acuerdo a tus posibilidades, puedes comenzar por:

Cuida tu salud prudentemente y sin caer en exageraciones. Tan delicada es una dieta rigurosa, como el exceso en la comida, por ejemplo.

– Refuerza tus hábitos personales de orden y limpieza, en tu hogar, oficina, lugares que frecuentas y hasta en las calles. No es lo mismo arrojar un papel y que caiga a un lado del cesto, que depositarlo dentro.

– Respeta las normas de cuidado ambiental de todo lugar (área de fumadores, depositar basura, no dar alimento a los animales del zoológico, no encender fuego, etc.).

– Acostúmbrate a reportar las deficiencias del servicio público de limpieza y las anomalías que surgen por la falta de conciencia de personas, empresas o instituciones.

– Infórmate sobre los aspectos fundamentales de la cultura ecológica, aplicando lo que haga falta en tu hogar y comunidad. Seguramente encontrarás a otras personas que apoyen tus iniciativas.

– Promueve alguna campaña ecológica sencilla en la escuela de tus hijos. Si eres estudiante, con mayor razón.

– Reflexiona en esta idea: Mi entorno va más allá de las paredes de mi casa, la escuela y la oficina.

Quien vive este valor en la medida de sus posibilidades y con acciones concretas, demuestra un serio compromiso por el bienestar de sus semejantes, con quienes se solidariza para realizar una labor más efectiva, pues su actitud no depende de la moda o el fanatismo, sino por la firme determinación de mejorar el mundo en el que vivimos.

https://encuentra.com/valores_explicados/ecologia

7 oct 2020

Lo importante es el mensaje

 


https://pastoralsj.org/

          Seguramente también tú has oído hablar de Greta. ¿Quién no? No en vano, desde su primera aparición pública en agosto de 2018 hasta esta cumbre climática de Madrid, han bastado quince meses para que se haya convertido en personaje del año 2019 según la revista Time, y su rostro sea reconocible en casi todo el mundo. Probablemente sobre ella también tú tienes una opinión que se mueve entre dos extremos. Hay dos discursos (como en casi todo en los tiempos que corren), para elegir.

        Para unos, es la heroína defensora del medio ambiente. Una niña especialmente sensible que, sintiendo la herida medioambiental y su urgencia, y con el apoyo de su familia –los primeros a los que convirtió a la causa–, inició en agosto de 2018 una huelga escolar en Estocolmo, mientras se plantaba con un cartel reivindicativo frente al parlamento. El alcance de la acción inmediatamente se multiplicó gracias a los medios de comunicación. La joven se convirtió en adalid de la lucha contra el cambio climático, y desde entonces en activista que clama en los grandes foros.

             Para otros, es una niña manipulada, un juguete (que acabará roto) en manos de sus padres –que ahora anuncian que la hermana menor también va a ser adalid del feminismo– y de otros intereses ideológicos. No ayuda su frecuente gesto de irritación ni sus modos bruscos y airados. Quienes la ven así, rechazan como impostura –o como algo al alcance de cuatro privilegiados– algunas actitudes (como la de viajar en catamarán en lugar de en avión), y se preguntan por qué no está en el colegio en lugar de dando mítines por donde pasa.

               Perderíamos el tiempo si convertimos a Greta en la cuestión. Si nos enzarzamos en destripar su figura y su vida (que si tiene Asperger, que si su madre fue a Eurovisión, que si…). Porque probablemente las dos aproximaciones tengan su parte de verdad. No hay duda de que su discurso tiene fuerza porque habla del mundo en que vivimos. Pero también está claro que si tiene repercusión global es porque, como toda campaña, esta está pensada para tener incidencia. Y no hay duda tampoco de que tras sus discursos no hay ni improvisación ni son tan solo la reflexión de una joven de 16 años.

          La cuestión es lo que «El caso Thunberg» nos dice de nuestro mundo. Desde hace años los científicos más prestigiosos vienen alertando sobre la crisis climática. Pero difícilmente podemos señalar el nombre de uno solo de ellos (aunque hayan ganado el premio Nobel o tengan una obra reconocida y sólida). Y, sin embargo, hoy Greta es un rostro fácilmente identificable. Nuestro mundo prefiere los iconos a los datos, los héroes y villanos a los científicos, y las polémicas a los procesos. Eso es lo que refleja esta historia. Y si nos entretenemos en ensalzar o demonizar a la joven de las trenzas y el gesto irritado, seguiremos sin hablar de la verdadera cuestión. ¿Qué está pasando con nuestro mundo? ¿Son sostenibles nuestras pautas de consumo? ¿En qué debemos cambiar? ¿Qué es lo que está a nuestro alcance? ¿Qué dice la ciencia? ¿Qué parte del futuro nos importa, solo las próximas décadas o también el legado de las próximas generaciones? Y, como cristianos, cómo se vinculan la fe y el cuidado de la casa común?

            Mientras nos conformemos con el griterío sobre el diálogo, nos quedemos en el icono sin ir a la trastienda y nos entretengamos en polémicas de consumo, estaremos bailando al son de la música que otros tocan para tenernos distraídos y atrapados en la feria de los diletantes.

José María Rodríguez Olaizola, sj

27 jun 2020

Día mundial del árbol


Siembra un árbol y contribuye a la protección del medio ambiente. También puedes compartir en redes sociales con la etiqueta #DíaMundialDelÁrbol.




         Son considerados los pulmones del planeta. Los árboles y bosques purifican el aire y contribuyen a regular el clima. Su importancia e impacto sobre el medio ambiente son de un valor incalculable.
        Es por ello que en muchos países se celebra el Día Mundial del Árbol el 28 de junio. Sin embargo, hay que diferenciar esta fecha de otra celebración: el Día Internacional de los Bosques, avalado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y que tiene lugar el 21 de marzo cada año.

Conciencia ambientalista para la conservación de los árboles y bosques

Es alarmante la desaparición de grandes superficies arbóreas alrededor del mundo, por los procesos de deforestación generados por el hombre de manera indiscriminada y por razones climáticas (sequías, huracanes, vendavales, granizadas), estimada en dieciséis millones de hectáreas anuales (aproximadamente un tercio de los bosques del mundo).

Las alteraciones producidas por el cambio climático generan niveles de acumulación de combustible en los bosques, incrementando la incidencia, durabilidad e intensidad de los incendios forestales.
Por otra parte, la tala indiscriminada afecta la pérdida del hábitat de diversas especies animales y vegetales, disminuyendo la fertilidad de los suelos y la posibilidad de regeneración de superficies arbóreas.

          Existen numerosas organizaciones ecologistas que promueven una conciencia de protección y conservación de estos ecosistemas (bosques y árboles) mediante un uso adecuado de los recursos naturales existentes. Es fundamental que los gobiernos del mundo apliquen medidas y políticas que contribuyan a frenar los efectos del cambio climático y la tala indiscriminada.

Árboles sagrados

           Para muchas culturas, algunos árboles representan historias o tienen un significado religioso que los hacen especiales. Ejemplo de ellos son:

Baobab

Los habitantes de Madagascar los consideran sagrados puesto en ellos viven sus espíritus ancestrales.

Bodhi

Para la cultura budista, fue en uno de estos árboles donde Siddharta se sentó y se transformó en Buda. Sus ramas van al cielo, el tronco permanece en tierra y las raíces bajan al inframundo.

Espino sagrado

Está ubicado en Glastonbury (Inglaterra). Se cuenta que José de Arimatea viajó con el Santo Grial, después de ser crucificado Jesús. Al pasar por ese lugar, clavó un palo de madera como símbolo de Jesús en la tierra y a la mañana siguiente había crecido un árbol.

Conmemoración del día del árbol

Anualmente cada país celebra el día del árbol, realizando actividades para promover la importancia de conservar y regenerar los bosques y árboles:
  • Siembra de árboles.
  • Limpieza de bosques.
  • Actividades de esparcimiento y de contacto con la naturaleza.
  • Jornadas educativas sobre el cuidado y protección de árboles.




Aporte de los árboles en la conservación del medio ambiente

Los árboles juegan un papel fundamental en la conservación del medio ambiente:
  • Liberan el oxígeno y transforman el dióxido de carbono (CO2) en biomasa, reduciendo el efecto invernadero.
  • Son reguladores de los ciclos hidrológicos contribuyendo a evitar inundaciones.
  • Previenen la erosión de los suelos, favoreciendo el desarrollo de la agricultura.
  • Constituyen el hábitat de especies de plantas, aves, mamíferos, reptiles y anfibios.
  • En las zonas selváticas contribuyen a formar un ambiente húmedo.
  • Contribuyen a regular el clima, reduciendo los efectos del cambio climático generado principalmente por el hombre.
  • Son una fuente de materia prima para la elaboración de medicinas, alimentos, papel, combustible (madera y carbón), fibras y otros materiales naturales como corcho, resinas y caucho.

25 ene 2020

26 de enero, Día Mundial de la Educación Medioambiental

Día Mundial de la Educación Ambiental 2020
       

        El 26 de enero es la celebración del Día Mundial de la Educación Ambiental 2020. En esta ocasión, nos centraremos en la importancia de asegurar su presencia como asignatura en el currículo de todas las enseñanzas obligatorias. Algo que se viene impartiendo en muchos colegios y escuelas como contenidos transversales al resto, pero deben tener su lugar y su presencia propia.

EDUCACIÓN AMBIENTAL, LA ETERNA OLVIDADA

Teniendo en cuenta que, en otras muchas ocasiones, poco se imparte en las asignaturas relacionadas sobre Educación Ambiental; no podemos quedarnos con los brazos cruzados mientras la sociedad evoluciona, pero la educación sigue anclada en las tradicionales asignaturas.
Si la mayoría del alumnado ya ha sabido del estado en el que se encuentra el planeta, más por lo que ha podido ver y oír en los medios de comunicación y las Redes Sociales, o por los distintos movimientos juveniles que han surgido en todo el mundo, que por los propios docentes, centrados más en intentar «recitar» un programa obsoleto que le viene impuesto desde arriba.
Con este panorama, ¿qué vamos a esperar de las nuevas generaciones? Al final, depende de que ellos mismos se comprometan con su futuro; otras veces, las menos, «de casta le viene al galgo de ser rabilargo». Es decir, gracias a sus padres y abuelos, han mamado desde la más tierna infancia su amor por la naturaleza y eso no tiene precio, porque lo llevarán grabado en su mente de por vida.
La sensibilidad medioambiental puede ser innata en los niños, aunque depende de lo que hayan podido presenciar, y de los actos realizados por sus seres más queridos, los que contribuyen a su desarrollo como persona.
 Día Mundial de la Educación Ambiental 2020

LA HUMANIDAD NO ESCARMIENTA

Nuestra presencia ya está marcada en la Tierra para siempre. Hemos sido los únicos en cambiar todo el planeta, de Norte a Sur y de Este a Oeste. Degradando todos y cada uno de los espacios naturales por los que hemos pasado. Somos «Atilas», una masa ingente que transforma y diezma todos los ecosistemas.
Ahora que nos hemos dado cuenta del daño que hemos causado, intentamos arreglarlo con parches, sin demasiada premura, consideración y deseo de actuar. Después de estar cientos de años esquilmando especies y hábitats, pensamos que nuestra negligencia se restaurará en cuatro días. 
Nuestros políticos y dirigentes hacen algo, poco, insuficiente, para intentar frenar el desastre medioambiental que está por llegar. No son palabras que vaticinan algo ilógico, los científicos lo han constatado desde hace muchos años. Yo misma lo tuve claro, cuando varios de mis profesores apuntaban en esa dirección en la facultad, de eso hace varias décadas. La palabra prevención nunca ha estado en el vocabulario de nuestros líderes.
No es posible que esto fuese un secreto a voces, y todo el mundo se lo callase. ¿ Miedo o incertidumbre por lo que está por llegar? Seguramente, fue eso. El miedo es muy malo, pero si las consecuencias van a ser devastadoras, ¿no es mejor anunciarlo a los cuatro vientos, para que la gente tome conciencia?

 Día Mundial de la Educación Ambiental 2020
 Nuestro planeta vive cerca del colapso, a pesar de que las personas no lo perciben en su día a día.

¡Ah, se me olvidaba que estamos en un país y un mundo en el que las teorías del porvenir dadas por científicos no se tienen en cuenta!, son declinables, amoldables o, sencillamente, pospuestas. Supongo que debe ser más importante la economía, a pesar que se se base precisamente en numerosas materias primas naturales. Tampoco debe tener importancia que sin plantas, sin árboles, sin animales, con un agua, una tierra y una atmósfera contaminadas, nuestra vida y nuestra salud está lesionada de manera perpetua.
No podemos esperar más a que esto continúe en el tiempo. Nuestra descendencia no nos lo podrá perdonar, pero nosotros dormimos sin ningún cargo de conciencia a pesar de haber dejado el planeta en estas condiciones.
La educación ambiental debería de estar dentro de cualquier tipo de formación tanto para niños, como para jóvenes o adultos. La naturaleza se ve con otros ojos, si alguien te abre sus puertas. Saber apreciar su sabiduría y su belleza para conservarla, es un deber. Es nuestro patrimonio, y es único.

28 sept 2019

Huelga mundial por el clima


Como ocurre con casi todo, el debate se come al diálogo, y el problema se convierte en causa de adhesiones y odios. Porque la verdad es que el cambio climático –y en este momento el calentamiento global– es uno de esos asuntos complejos, donde convergen –de algún modo difícil de precisar– la naturaleza y la acción humana. Hay quien dice que esto no es por nuestra culpa, que los cambios de temperatura son cíclicos y la historia de nuestro planeta ha visto calentamientos y glaciaciones mucho antes de que nosotros estuviéramos por aquí contaminando tierra, mar y aire. Hay quien, en cambio, muestra la incidencia de la actividad y el consumo en el mundo post-industrial como acelerador de un aumento de la temperatura que ya está siendo problemático y, en pocas décadas, amenaza catástrofes varias.
El problema es que la mayoría de personas no terminamos de dedicar al asunto el tiempo necesario para intentar comprender. Es más fácil opinar y alinearse, desde la protesta o la displicencia –que de todo hay–. Es más fácil dejar que todo se polarice, por ejemplo alrededor de una joven convertida en heroína para unos y juguete a punto de romperse para otros. Es más fácil etiquetar pronto esto como algo de derechas o de izquierdas y convertirlo en carne de política. Es más fácil acogerse a un carpe diem que, en esta cuestión, elige no pensar en lo que será el futuro del mundo que heredarán otras generaciones.
Personalmente, más allá de días simbólicos, que me parecen bien como llamada de atención, pero limitados en su alcance y a veces no sé si un poco como fuegos artificiales, necesitamos al menos recorrer dos caminos: por una parte, formación (que cada uno tendremos que buscar –y hay todo un mundo de publicaciones, conferencias, vídeos, donde poder sumergirnos para ir encontrando respuestas y aprendiendo a ser críticos–). Por otra, nuevas pautas de consumo (¿de qué sirve un día de huelga de consumo si nuestras pautas cotidianas son insostenibles para el planeta?); energía, alimentación, producción, gestión de residuos…
Quizás no estaría de más que todos los católicos leyésemos Laudato Si' (y si la leímos en su momento, que la repasemos). Ciertamente, no es que eso baste, pero quizás nos ayudará a despertar.
«La cultura ecológica no se puede reducir a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que van apareciendo en torno a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a la contaminación. Debería ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático. De otro modo, aun las mejores iniciativas ecologistas pueden terminar encerradas en la misma lógica globalizada. Buscar sólo un remedio técnico a cada problema ambiental que surja es aislar cosas que en la realidad están entrelazadas y esconder los verdaderos y más profundos problemas del sistema mundial.» (LS, 111)

José María Rodríguez Olaizola, sj

23 ago 2019

A UN OLMO SECO (Poema de Antonio Machado)


Es muy triste ver como se incendian nuestros bosques y se pierde tanta vida, en honor a todos esos árboles que nos acompañan en silencio a lo largo de generaciones, dándonos comida, salud, oxígeno, paz, sombra,  abrigo, su madera, sus ramas para la leña para nuestras casas, nuestros muebles..., ¡tantas cosas..!., su energía cuando los abrazamos, el murmullo de sus hojas...y los seres humanos no somo capaces de respetarlos...


A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido, con las lluvias de abril y el sol de mayo algunas hojas verdes le han salido. ¡El olmo centenario en la colina que lame el Duero! Un musgo amarillento le mancha la corteza blanquecina al tronco carcomido y polvoriento. No será, cual los álamos cantores que guardan el camino y la ribera, habitado de pardos ruiseñores. Ejército de hormigas en hilera va trepando por él, y en sus entrañas urden sus telas grises las arañas. Antes que te derribe, olmo del Duero, con su hacha el leñador, y el carpintero te convierta en melena de campana, lanza de carro o yugo de carreta; antes que rojo en el hogar, mañana, ardas en alguna mísera caseta, al borde de un camino; antes que te descuaje un torbellino y tronche el soplo de las sierras blancas; antes que el río hasta la mar te empuje por valles y barrancas, olmo, quiero anotar en mi cartera la gracia de tu rama verdecida. Mi corazón espera también, hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de la primavera.
Antonio Machado

10 ago 2019

Curiosidades de las Perseidas o Noche de San Lorenzo

La noche de San Lorenzo o de  las Perseidas es una noche especial: estrellas fugaces y deseos románticos.


Algunas  curiosidades sobre este importante fenómeno meteorológico que no puedes ignorar el 10 de agosto y los días siguientes hasta el 13:

5 jun 2019

"Laudato si" sobre la casa común

En el día Internacional del Medio ambiente, recordamos la Carta Encíclica "Laudato si" sobre el cuidado de la casa común.




Como parte del proyecto nacional ‘La paz se toma la palabra‘, la Biblioteca Luis Ángel Arango convocó a una lectura pública de la Carta Encíclica Laudato si' que versa sobre el cuidado de la “casa común", escrita por el papa Francisco. Un documento que se ha considerado “revolucionario” en la tradición eclesiástica por plantear una postura política frente al cambio climático y el cuidado del medio ambiente. En el texto, el pontífice expone argumentos teológicos, científicos y morales para propiciar “una audaz revolución cultural” contra el cambio climático. Pese al inmenso poder de políticos y empresarios de muchas partes del mundo que niegan las consecuencias que la producción industrial tiene en el cambio climático, el papa Francisco reconoce enfáticamente la responsabilidad de los seres humanos en este proceso de deterioro ambiental, argumentando, por ejemplo, que “la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes –sobre todo el carbón, pero aun el petróleo y, en menor medida, el gas– necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora”. Este documento pone de manifiesto el desafío urgente de proteger la madre tierra e invita a toda la comunidad a buscar un desarrollo sostenible e integral para el planeta, propiciando cambios desde esferas cotidianas y políticas.

8 may 2019

MADRE TIERRA

https://pastoralsj.org/

"Ven no apartes de mi los ojos te llamo a ti, te necesito para que se cumpla en el mundo el plan de mi padre". 


Oración.
Bonita imagen, la armonía del ser humano con la creación. Armonía que es al tiempo respeto, aprovechamiento (que no debería ser abuso), cuidado... de un paraíso que es espacio de nuestra vida. Pedimos a Dios que nos dé una mirada limpia, agradecida y vital. La mirada de quien se siente privilegiado y al tiempo responsable por nuestro mundo. Por sentirnos hijos, no dueños......

Profundizamos...
Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro. A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante, debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común. Carta de la Tierra. 

Mirar como Dios habita en las criaturas, en los elementos dando el ser, en las plantas vegetando, en los animales sensando, en los seres humanos dando entender; y así en mi dándome ser, animando, sensando y haciéndome entender. San Ignacio, EE. EE. 235.

La ecología no trata únicamente de las cuestiones relacionadas con lo verde o las especies en extinción. La ecología supone un paradigma nuevo, es decir, una forma de organizar el conjunto de relaciones de los seres humanos entre sí, con la naturaleza y con su sentido del universo. Ella inaugura una nueva alianza con la creación. Los seres humanos no hemos sido creados para situarnos por encima de la naturaleza como quien domina, sino para estar a su lado como quien convive como hermano y hermana. L. Boff 


Verdad que sería estupendo 

Verdad que sería estupendo 
que las espadas fueran un palo de la baraja. 
Que el escudo una moneda portuguesa 
y un tanque, una jarra grande de cerveza. 

Verdad que sería estupendo
que las bases fueran el lado de un triángulo, 
que las escuadras fueran reglas de diseño

y los gatillos, gatos pequeños.  Cómplices. 

22 mar 2019

Morir de polución

  Por Álvaro Lobo, sj
Según un estudio reciente la contaminación causa más de 800.000 muertes al año en Europa. Un dato que no significa que sean muertes directas como los accidentes de tráfico, la violencia o los suicidios, sino que la polución ambiental se convierte en un factor agravante que precipita determinadas enfermedades que en entornos más limpios no tendrían tanto impacto. Males como el cáncer, las afecciones cardiovasculares o los patologías respiratorias entre otras se ven agravadas por este problema que empieza a manchar los atardeceres de nuestras ciudades y a colapsar nuestros hospitales.
Resulta curioso cómo a pesar de la gran incidencia social, las evidencias científicas y los costes que suponen nos cuesta mucho reconocer. Las medidas que se toman son siempre controvertidas y tienen más de parches que de soluciones eficaces. Sin embargo, para leer ciertos datos se requiere un poco de audacia. Una investigación científica es buena no solo por el rigor, sino por relacionar datos aparentemente alejados. Algo parecido pasa en la política, pues los que marcan la diferencia muchas veces son los que tienen grandes horizontes y no se quedan en una mirada cortoplacista. Somos extremadamente precisos para escudriñar ciertos datos, pero nos volvemos miopes a la hora de mirar con perspectiva y hacernos conscientes de lo que supone ignorar este asunto.
La urgencia del medio ambiente no es una manía de la izquierda ni de los ecologistas de turno, tampoco es una cabezonería del papa –ojo, desgraciadamente hay mucha gente que lo piensa– ni una moda de los jóvenes europeos para no ir a clase. El cuidado del planeta es uno de los grandes retos del siglo XXI y basta con observar los termómetros para darse cuenta. Los problemas de salud comunitaria no son más que el enésimo indicador de que algo va mal. Podemos curar dolencias y poner parches ecológicos, pero hasta que no vayamos a las causas nunca curaremos las enfermedades personales y medioambientales. Ojalá como sociedad tengamos la audacia para tomar medidas reales y la valentía para cuestionarnos las veces que haga falta cómo estamos viviendo.

https://pastoralsj.org

6 mar 2019

El agua es clave, y su futuro depende de una votación europea. Participa hasta el 12 de marzo.




El agua es un bien imprescindible para la vida. Todos la necesitamos, pero sin ríos, lagos y acuíferos en buen estado, no habrá agua. Lamentablemente vamos por mal camino, el 60% de los ríos y acuíferos europeos se encuentran en un mal estado.


A pesar de esta preocupante realidad, algunos Estados miembros de la Unión Europea buscan rebajar la protección del agua. ¿Cómos lo van a hacer? Modificando la ley Europea que vela por ella: La Directiva Marco de Agua (conocida como DMA) 

De acuerdo a los últimos datos, el 60% de los ríos, lagos y humedales no están en buen estado. Durante generaciones, hemos destruido y contaminado estas fuentes de agua, además de haber hecho uso del agua de manera irresponsable.
Si seguimos por este camino, todo lo que nos rodea, desde las pequeñas cosas diarias hasta el mantenimiento de industrias enteras se verá afectado. Además, afectará a incontables especies que necesitan de estos ecosistemas para sobrevivir.



Todos somos responsables, pero nuestros gobiernos están permitiendo que los ríos, lagos y humedales sean explotados de una manera que causa daños permanentes. Por ejemplo, las represas y otras infraestructuras (como las hidroenergéticas, las de defensa contra las inundaciones o de navegación) cortan el flujo de los ríos e impiden que las especies se reproduzcan. Mientras, la agricultura insostenible contamina y malgasta mucha agua. 
A través de la normativa europea del agua (la DMA), los gobiernos acordaron poner fin a esta destrucción, sin embargo, no han cumplido con sus promesas. Y para empeorar las cosas, ahora quieren debilitar esta legislación.

ACTÚA AHORA: Dile a la Comisión Europea que proteja la ley. 



No es posible dar marcha atrás en este deterioro sin una legislación fuerte.

En Europa, tenemos una rigurosa legislación que protege nuestros ríos, lagos, humedales, arroyos, aguas costeras y subterráneas, la Directiva Europea Marco del Agua. Esta normativa garantiza que las aguas que no estén en buen estado sean recuperadas y protegidas para el 2027, como muy tarde.                                           

16 dic 2018

El respeto al silencio natural del bosque


   Fragmentos del libro de Hasier Larretxea ,
    EL LENGUAJE DE LOS BOSQUES. Ed. Espasa
   "El ruido de la ciudad invade y contamina el equilibrio y el silencio pacificador de los entornos naturales. Entiendo que haya personas que no sepan o a las que no les hayan inculcado el respeto hacia el entorno.  Que necesitan ir con los altavoces a todo trapo con su rave machacona y particular. El ruido como imposición. La falta de respeto va más allá de tirar un plástico al suelo.   Un entorno natural que llama a la tranquilidad, al sosiego, a poder descansar de los ruidos y de la energía centrífuga y descontrolada de la ciudad para que los elementos vayan emergiendo en ella.  Hay a quienes no les han enseñado, o no han querido aprender, a escuchar la quietud y la música de los bosques." 


  
 "Nos paramos ante las formas que conformaba la madera. A través del tacto descubrimos la textura esponjosa del musgo abundante, que no es posible recoger. Cuántas veces decoramos en el pasado con musgo el Belén familiar. En algún caso se formaba una estrella a través de las hendiduras en las anillas del tronco"

17 oct 2018

El lenguaje de los bosques




   El árbol tiene su propia música y recrea su sinfonía en movimiento con la ayuda del viento.

Los bosques se caracterizan además por se espacios silenciosos y espirituales donde poder adentrarse para hinchar y limpiar los pulmones con amplitud.

El pensamiento y los pasos sobre las hojas se entremezclan con el canto de los pájaros, el fluir de la regata o la melodía del viento que agita las ramas creando una estampa compacta de los mismos elementos que acompañan al leñador en sus momentos más reflexivos.

El árbol, como cualquier ser no es perfecto. Sus ramas pueden romperse y generar nudos, taparse y hasta formar estructuras irregulares. Cualquier rama rota va a suponer que se quede una cicatriz dentro, escondida, esperando a que alguien la encuentre...

Del libro El Lenguaje de los bosques de Hasier Larretxea 
(Un diálogo con el paisaje. Con el tacto y el olor de la madera.)

21 abr 2018

Día Mundial de la Tierra 2018

Día de la Tierra, ¿cómo celebrarlo?



                    Nosotros mismos, y al margen de sumarnos a los actos que se organizan en todos los países, podemos celebrar El día de la Tierra de una forma ecológica y de manera particular. ¿Qué podemos hacer? Pues podemos realizar pequeños actos que en conjunto que en realidad conformen grandes actos. Aquí os dejamos con algunos consejos que debéis llevar a cabo para mejorar la situación de nuestro planeta tierra.
  • Recomendar  a un amigo que cambie de las lámparas incandescentes a las lámparas de bajo consumo.
  • Tenéis que hablar a la gente sobre los beneficios de las energías renovables, y lo malas que son las energías fósiles para nuestro mundo.
  • Aconsejar a todos que por un día, desconecten su conexión a Internet y que apenas gasten electricidad.
  • Otra idea es plantar un árbol. E invitar a vuestros amigos a hacer lo mismo.
  • Enseñar a los niños a apreciar y a cuidar a la naturaleza. Y sobre la importancia de la biodiversidad.
  • Juega con los niños en la calle. Aprovecha este día para enseñarles por ejemplo la importancia de cuidar del medio ambiente pero no desde casa, o desde un ordenador.
  • Decir a esa persona que ha arrojado basura en la calle, que la levante y la tire en el contenedor de la basura.
  • Reciclar, y alentar a vuestros amigos también a que lo hagan. Que sepáis qué es biodegradable y qué no lo es.
  • No utilicéis bolsas de plástico, y si se tienen que usar, lo mejor es reciclarlas. Podéis utilizar las que os dan en los comercios como bolsas de residuos. Se pueden difundir estas ideas entre vuestros  amigos. Miles de animales os lo van a agradecer.
  • Se puede difundir entre quienes no lo saben, qué es el calentamiento global, y qué asociación tiene con el cambio climático.
  • Aprovecha para hacer algo de limpieza social. En este día, algunas organizaciones se dedican a proponer distintos lugares que necesitan una limpieza pero están abandonados.
  • Calcula tu huella de Carbono. Con la ayuda de un calculador de carbono podrás conocer cuál es tu contribución personal al calentamiento global y de este modo, poner remedio y reducir tu propia contaminación.
  • También se pueden explicar a vuestros amigos qué son los gases de efecto invernadero, y cómo afectan a nuestro planeta produciendo el calentamiento del planeta.
  • Siempre que se pueda, se ha de evitar utilizar transportes que contaminen. Es mejor utilizar la bicicleta para ir a lugares cercanos, y si para los más cercanos, caminando.
  • Practica algún deporte. Ya os hemos aconsejado que salgas de casa, o que tomes consciencia del exterior que te rodea. Practicar un deporte te mantendrá en conexión con la tierra mientras te pones en forma. Quién sabe, quizás tomes la costumbre y gracias al Día de la Tierra comienzas a cuidarte más y también a tu entorno.
  • También puedes optar por cambiar tus productos de limpieza ya que estos cuentan con un buen número de componentes químicos, de modo que quizás ha llegado el momento de empezar a hacer tus propios productos de limpieza, y con ello que seas capaz de contaminar menos.
  • Por otro lado podemos intentar también nuevos hábitos en nuestra alimentación, y de este modo puede que te apetezca dejar de comer carne y otros derivados, así como alimentos procesados y probar la comida vegetariana.
  • Comparte en redes sociales o a través de otros medios, tu “selfie” por el día Mundial de la Tierra.Seguro que en un día como este te apetecerá poder hacer fotos de todo aquello que hagas. Ahora es el mejor momento de todos para hacerte el “selfie” de rigor.
  • Comienza a pensar en cambiar a un coche eléctrico.
  • Haz que todos los días sean el día de la Tierra. Para ello, nada mejor que comprometerte a cuidar a diario de tu planeta. A veces las pequeñas acciones de todos juntos son las que dan pie a los grandes cambios.
No es broma, no es exageración. En los últimos 35 años hemos perdido un tercio de la vida silvestre global. Sí, un tercio. Es muchísimo.
Cuidemos a nuestro planeta, y logremos que los demás también lo cuiden. Por eso en esteDía de la Tierra, hagan algo para el cambio, aunque sea algo tan pequeño como uno de estos 10 puntos que hemos enumerado.

7 abr 2018

Calendario de fenómenos astronómicos para marzo, abril y mayo


Marzo, abril y mayo

El mes de marzo nos trajo, de nuevo, dos lunas llenas. La primera fué el día 2, la luna del gusano, denominada así porque en esta época, la tierra se ablanda lo suficiente como para que vuelvan a aparecer los característicos agujeros cavados por el gusano de tierra. El 20 de marzo dimos la bienvenida al equinoccio de primavera, a las 17:15 (horario peninsular). Finalmente, el día 31 despedimos el mes con una nueva luna llena. Será, de nuevo, una luna azul.
Abril nos trae una cita con la lluvia de las Líridas. Será en la noche del 22 al 23. Si bien es una lluvia que no es demasiado activa (se esperan unos 5 meteoros por hora), podría ser un buen espectáculo porque el cielo, a partir de medianoche (el mejor momento de observación) estará libre de la luz de nuestro satélite. El día 30, también, llegará la luna llena, conocida popularmente como luna rosa, por marcar la llegada de las primeras flores de la primavera.
En mayo también tendremos la lluvia de estrellas de las Eta Acuáridas. Sin embargo, aunque es posible que se pueda observar alguna estrella en el hemisferio norte, es visible casi exclusivamente en el hemisferio sur. Si por casualidad estuvieses por allí, en la noche del 6 al 7 de mayo, puede producir hasta 60 meteoros por hora. La luna llena, por su parte, llegará el 29 de mayo. Será la luna de las flores, denominada así por ser el momento en el que las flores son más abundantes.

16 dic 2017

Voyager 1 enciende propulsores después de 37 años

La Voyager 1 es una sonda espacial robótica de 722 kilogramos, lanzada el 5 de septiembre de 1977, desde Cabo CañaveralFlorida. Sigue operativa en la actualidad, prosiguiendo su misión extendida que es localizar y estudiar los límites del sistema solar, incluyendo el cinturón de Kuiper y más allá, así como explorar el espacio interestelar inmediato, hasta fin de misión


Si trataste de encender un automóvil que ha estado en un garaje durante décadas, es posible que no esperes que el motor responda. Pero un conjunto de propulsores a bordo de la nave espacial Voyager 1 se disparó con éxito el miércoles después de 37 años sin uso.
La Voyager 1, la nave espacial más lejana y rápida de la NASA, es el único objeto hecho por el hombre en el espacio interestelar, el ambiente entre las estrellas. La nave espacial, que ha estado en vuelo durante 40 años, se basa en pequeños dispositivos llamados impulsores para orientarse a sí mismo para que pueda comunicarse con la Tierra. Estos propulsores disparan en diminutos pulsos, o "soplos", que duran apenas milisegundos, para girar sutilmente la nave espacial de modo que su antena apunte a nuestro planeta. Ahora, el equipo de Voyager puede usar un conjunto de cuatro propulsores de respaldo, inactivos desde 1980.
En los primeros días de la misión, el Voyager 1 voló por Júpiter, Saturno y lunas importantes de cada uno. Para volar con precisión y apuntar los instrumentos de la nave a una mezcla heterogénea de objetivos, los ingenieros utilizaron "maniobra de corrección de trayectoria" o TCM, propulsores idénticos en tamaño y funcionalidad a los impulsores de control de actitud, y están ubicados en la parte posterior de la nave espacial. . Pero debido a que el último encuentro planetario del Voyager 1 fue con Saturno, el equipo del Voyager no necesitó usar los propulsores TCM desde el 8 de noviembre de 1980.
El martes 28 de noviembre de 2017, los ingenieros de Voyager dispararon los cuatro propulsores de TCM por primera vez en 37 años y probaron su capacidad de orientar la nave con pulsos de 10 milisegundos. El equipo esperó ansiosamente mientras los resultados de la prueba viajaban por el espacio, tomando 19 horas y 35 minutos para llegar a una antena en Goldstone, California, que forma parte de la Red de Espacio Profundo de la NASA.
"El equipo Voyager se emocionó cada vez más con cada hito en la prueba de propulsión. El estado de ánimo fue de alivio, alegría e incredulidad después de presenciar cómo estos propulsores bien descansados ​​tomaron el testigo como si no hubiera pasado el tiempo", dijo Barber. , un ingeniero de propulsión JPL.
De https://www.jpl.nasa.gov