28 feb. 2019

El reto de acoger


Los flujos migratorios actuales constituyen posiblemente el movimiento de personas y pueblos más amplio de todos los tiempo. Esto plantea un gran reto para los países desarrollados; para la comunidad política, para la sociedad civil y para la Iglesia. Las respuestas cristianas giran en torno a cuatro verbos:

1. Acoger. Hay un tipo de rechazo que induce a no mirar al prójimo como a un hermano al que acoger, sino a dejarlo al margen del horizonte personal de vida.

2. Proteger. La experiencia migratoria suele hacer a las personas más vulnerables a la explotación, al abuso y a la violencia. Defender sus derechos y respetar su dignidad es tarea de todos.

3. Promover. No basta con proteger, sino que hay que promover el desarrollo humano integral de los migrantes, desplazados y refugiados.

4. Integrar. Que no es asimilación ni incorporación, es un proceso fundado en el mutuo reconocimiento de la riqueza cultural del otro.

No olvidemos las palabras de Pablo VI: "El planeta es de toda la humanidad y para toda la humanidad, y el mero hecho de haber nacido en un lugar con menos recursos no justifica que algunas personas vivan con menos dignidad"

http://www.serpersona.info/

22 feb. 2019

Evangelio día 24: Domingo VII del tiempo ordinario


"El amor a los enemigos es posible por Jesús"

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,27-38):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.»
Palabra del Señor

Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Lc (6,27-38)

SIN ESPERAR NADA

¿Por qué tanta gente vive secretamente insatisfecha? ¿Por qué tantos hombres y mujeres encuentran la vida monótona, trivial, insípida? ¿Por qué se aburren en medio de su bienestar? ¿Qué les falta para encontrar de nuevo la alegría de vivir?
Quizás, la existencia de muchos cambiaría y adquiriría otro color y otra vida, sencillamente si aprendieran a amar gratis a alguien. Lo quiera o no, el ser humano está llamado a amar desinteresadamente; y, si no lo hace, en su vida se abre un vacío que nada ni nadie puede llenar. No es una ingenuidad escuchar las palabras de Jesús: «Haced el bien… sin esperar nada». Puede ser el secreto de la vida. Lo que puede devolvernos la alegría de vivir.
Es fácil terminar sin amar a nadie de manera verdaderamente gratuita. No hago daño a nadie. No me meto en los problemas de los demás. Respeto los derechos de los otros. Vivo mi vida. Ya tengo bastante con preocuparme de mí y de mis cosas.
Pero eso, ¿es vida? ¿Vivir despreocupado de todos, reducido a mi trabajo, mi profesión o mi oficio, impermeable a los problemas de los demás, ajeno a los sufrimientos de la gente, me encierro en mi «campana de cristal»?
PARA COLOREAR
Vivimos en una sociedad donde es difícil aprender a amar gratuitamente. Casi siempre preguntamos: ¿Para qué sirve? ¿Es útil? ¿Qué gano con esto? Todo lo calculamos y medimos. Nos hemos hecho a la idea de que todo se obtiene «comprando»: alimentos, vestido, vivienda, transporte, diversión… Y así corremos el riesgo de convertir todas nuestras relaciones en puro intercambio de servicios.
Pero, el amor, la amistad, la acogida, la solidaridad, la cercanía, la confianza, la lucha por el débil, la esperanza, la alegría interior… no se obtienen con dinero. Son algo gratuito que se ofrece sin esperar nada a cambio, si no es el crecimiento y la vida del otro.
Los primeros cristianos, al hablar del amor utilizaban la palabra «ágape», precisamente para subrayar más esta dimensión de gratuidad, en contraposición al amor entendido solo como «eros» y que tenía para muchos una resonancia de interés y egoísmo.
Entre nosotros hay personas que solo pueden recibir un amor gratuito, pues no tienen apenas nada para poder devolver a quien se les quiera acercar. Personas solas, maltratadas por la vida, incomprendidas por casi todos, empobrecidas por la sociedad, sin apenas salida alguna en la vida.
Aquel gran profeta que fue Helder Cámara nos recuerda la invitación de Jesús con estas palabras: «Para liberarte de ti mismo, lanza un puente más allá del abismo que tu egoísmo ha creado. Intenta ver más allá de ti mismo. Intenta escuchar a algún otro, y, sobre todo, prueba a esforzarte por amar en vez de amarte a ti solo».

https://odresnuevos.es/

Jaime Mayor Oreja «Hay una moda dominante que se dedica a destruir los valores de la civilización cristiana»


Jaime Mayor Oreja presenta en el Senado de París el primer «think tank» para recuperar los valores y principios que dieron lugar a Europa.  El exeurodiputado popular  (San Sebastián, 1951) está dispuesto a librar la batalla cultural que se disputa en Europa. 


—¿Le va costar más a Europa salir de su crisis moral que de su crisis económica? 
—No hay una crisis económica, ni financiera, ni política, ni institucional. La crisis es una crisis cultural, de la civilización pero también de la conciencia y de la actitud personal ante la vida. Todos y cada uno somos parte de la crisis. Vivimos en el extremo desorden, vemos cómo se van troceando todas las naciones, los espacios políticos. Esto no es una casualidad, tiene una causa y es que hemos ido destruyendo un orden a fuerza de destruir todas las referencias permanentes. Ese es el diagnóstico. La razón es la que nos lleva a esta conclusión.

—Su federación lanzará una plataforma cultural europea formada por intelectuales, ¿qué objetivos pretenden alcanzar? 

—Hacer lo que hasta la fecha no se ha hecho y es estar en el ámbito cultural, prepolítico, de las ideas, en el campo de los valores y de las convicciones, involucrando e implicando a pensadores e intelectuales europeos.

—¿Cuál ha sido la respuesta de los intelectuales? 
—Creo que la cuestión no es de cantidad sino de autenticidad. Esto es el arranque de un proceso. Vamos a tratar de hacer lo que no hemos hecho hasta ahora. Vamos a cohesionarnos por los principios, por los valores. Cada partido político tiene múltiples concepciones de la vida, de la familia, del matrimonio, de la eutanasia. Nosotros vamos a tratar de cohesionarnos por los valores y los principios.

—¿Puede esta plataforma ayudar a concienciar de que estar en contra del aborto o de la eutanasia no es una cuestión religiosa? 
—La tarea es de concienciación. No se puede pedir a los partidos políticos que adopten decisiones si antes no ha habido una concienciación social previa. Hay una moda dominante que es la causa de lo que hoy padecemos y que desde hace décadas está dedicada a socavar y a destruir todos los valores de nuestra civilización cristiana. No es un orden mundial inocuo; trata de reemplazar una sociedad fundamentada en los valores cristianos.

Ustedes consideran la reforma de la educación como un punto clave para que Europa recupere la senda, pero la escuela se ha convertido en un laboratorio de las ideologías en España, ¿cómo se puede romper este círculo vicioso? 
—Para nosotros la educación reglada es importante pero la primera educación se recibe en la familia. Lo que hay que hacer es entender que esa educación en valores tiene que ser el gran objetivo. En la familia, en la reforma educativa, en todo.


—La sociedad civil sigue trabajando en defensa de la vida, pese a que esta causa está en vía muerta en la agenda política, ¿cree que el ámbito cultural e intelectual puede ayudar a relanzar esta causa? 
—La crisis, que ha significado la pérdida de referentes permanentes, empezó el día que se legalizó y se legitimó el aborto. Ese debate no lo podemos perder porque no es la expresión de un tiempo nuevo, sino de una terrible decadencia moral. Cuando los que se consideran a sí mismos como «modernos o progres» afirman que la defensa de la vida es «un debate del pasado» es la expresión más clara de la frivolidad, de la mediocridad y de la incapacidad de entender la crisis que vivimos hoy. ¿Por qué no vas a matar a una persona que tiene un mes de vida si tú has legitimado que puedes matarlo un mes antes porque está en el seno de su madre? ¿Solo porque nazca tiene derechos pero se los niegas todos mientras está en el vientre de la madre? Eso no es lógico y no es por la fe. Es por la razón. Por eso este debate no lo podemos perder.

abc.es
Juan Ramón Domínguez Palacios

20 feb. 2019

Cumbre anti abusos: ¿Primero proteger a los niños o las luchas culturales?

Ary Waldir Ramos Díaz | Feb 19, 2019

En la cumbre sobre los abusos de menores en la Iglesia que inicia esta semana (21-25 de febrero 2019) en el Vaticano, el papa Francisco se propone, junto a 190 eclesiásticos y expertos de los cinco continentes, a escuchar el sufrimiento de las víctimas, trabajar para rendir cuentas, mejorar la transparencia y exigir mayor responsabilidad a los obispos para que nunca más haya encubrimiento y silencio.

El papa Francisco lo dijo y sus colaboradores lo saben: existe el riesgo de sobrevalorar la cumbre anti abusos de los próximos días y caer en discusiones alrededor de temas controvertidos como la relación entre homosexualidad y abusos, y perder de vista que el punto esencial es más complejo aún, pues la Iglesia deberá trabajar por recuperar su credibilidad que significa: cero abusos y cero tolerancia para quienes cometan o encubran estos horrendos crímenes. 
En todo caso, la mancha de los abusos sexuales, de poder y de conciencia crece en la Iglesia y, como ha sucedido con la crisis en Chile, el informe del Gran Jurado de Pensilvania, la investigación de los obispos en Alemania, etc, apenas estamos ante la punta del iceberg. La mugre debajo del tapete sigue saliendo con la crónica de cada caso nuevo. 
El problema es tal, que sin exageraciones, esto podría decidir cómo será recordado el pontificado de Francisco en futuro.  Un cisma eclesial equiparable a la Reforma. Un problema que el papa Francisco no causó, pero que deberá enfrentar como líder actual de la ‘barca de Pedro’. Francisco es un líder inspirador y carismático, quizás como indicaba el filósofo Zygmunt Bauman: una luz al final del túnel ante la falta de liderazgo a nivel internacional y delante a la mediocridad espiritual y moral dentro y fuera de la Iglesia. Pero, si llega a ser visto como parte del problema de los abusos, eso podría acabar con su primavera eclesial. 
Los tres días de la cumbre anti abusos en el Vaticano  (21-25 de febrero) son definitivos en la medida en que se espera concretamente haya, un antes y un después, en la forma de tratar cada tragedia que devora la inocencia de los niños, la fe de los pequeños y desfigura el rostro misericordioso de la Iglesia. Porque el trabajo no terminará en el Vaticano: deberá llegar a cada rincón de cada iglesia local.
Es un grito que clama al cielo, como dijo el Papa, y tres días son pocos, pero que deberán ser suficientes para sacudir conciencias, renovar la esperanza y exigir que se asuman responsabilidades.
La Cumbre será un detonador, no la solución: los obispos  tienen que ayudar y defender a las víctimas antes que pensar en preservar los inmuebles o el patrimonio de sus diócesis, especialmente en Occidente. Porque en definitiva, los peores casos de encubrimiento se realizaron, mirando atrás, especialmente en Estados Unidos, cuando el obispo escuchaba únicamente a sus abogados y asesores financieros, antes que prestar atención al sufrimiento de las víctimas, sus familiares y comunidades. 
El problema ahora, es quedarse en las diatribas y en los juegos de poder que confunden lo esencial con las marañas para debilitar la imagen del Papa, alimentando viejas polémicas deterministas e ideológicas que apuntan como un cliché en la misma dirección y sin profundidad.
Todo ello, haciéndole juego al clericalismo, distrayendo en la mejora de la selección y la formación de los candidatos al sacerdocio por vocación, el apoyo social, eclesial a las familias más vulnerables, la discusión seria sobre las vocaciones y su diversificación, el papel de la mujer en la Iglesia, la responsabilidad de la entera sociedad en cuidar del porvenir de los niños y de las niñas, entre otros temas. 

16 feb. 2019

¿Cuántos pasos has dado hoy?

Las navidades pasadas los Reyes Magos le trajeron a mis hijos una pulsera electrónica que además de la hora, marca el ritmo cardíaco, las horas de sueño y los pasos. Todos los días, al acostarse, les gusta ver cuántos pasos dio casa uno y, por supuesto, descubrir quién gana.
Esta semana, en unos de esos momentos, me dio por pensar que quizás podemos saber la cantidad de pasos que damos cada día pero, quizá nos faltaría saber qué tipos de pasos estamos dando. Y es que a lo largo del día, damos pasos firmes que ayudan a unir, pasos que reconcilian, pasos que generan vida, pasos que buscan el bien de los demás... y otras veces pasos más débiles, que dividen, que generan distancia y desconfianza, que sólo buscan el propio bien...
Y, al igual que dar muchos pasos mejora nuestra salud, dar pasos por los demás es bueno para nuestra salud mental, porque dándonos es donde encontramos ese sentido de vida que nos hace vivir felices. Por ello al final del día es un buen ejercicio contar los pasos que hemos dado pero, también descubrir si esos pasos son por los "demás", son de Vida, son de Evangelio.
¡Adelante!

¿Por qué estaba Antonio César Fernández en Burkina Faso?

Un inédito vídeo muestra el impresionante testimonio del misionero asesinado

Antonio César Fernández fue asesinado hoy, a los 72 años de edad de tres disparos a unos 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso. Los salesianos y toda la Iglesia llora su pérdida. En el programa “Fin de Semana” de la Cadena COPE los misioneros que lo conocían dicen “ha muerto un santo”. “César llegó a Togo en el año 81, estaba muy unido a ese pueblo, era muy conocido por tanta gente a la que ayudaba y por la que ha dado su vida. Era una persona increíble, los testimonios que recibo de la gente que le conocía dicen que ha muerto un santo”, explica Faustino García compañero suyo.
¿Por qué estaba Antonio César Fernández en Burkina Faso? ¿Cuál era su vocación? Él mismo lo cuenta en un vídeo que conmociona:




La Inspectoría Salesiana María Auxiliadora informaba “con profundo dolor” del asesinato del misionero salesiano Antonio César Fernández Fernández. “El trágico suceso se produjo pasadas las 15:00 del viernes 15 de febrero tras recibir tres disparos durante un ataque yihadista perpetrado a cuarenta kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso. El salesiano regresaba a su comunidad en Uagadugú junto a otros dos religiosos que pudieron sobrevivir al asalto, tras celebrar en Lomé (Togo), la primera sesión del Capítulo Inspectorial de la Inspectoría Salesiana de África Occidental Francófona (AFO)”.

Antonio César Fernández Fernández, nacido en Pozoblanco el 7 de julio de 1946, fue misionero en diversos países de África desde 1982, siendo fundador en dicho año de la presencia salesiana en Togo, siendo su primer destino. A lo largo de su trayectoria trabajó como maestro de novicios (1988 – 1998) y ejerció, entre otras funciones, como delegado de la AFO en el Capítulo General 25 (2002). En la actualidad ejercía su ministerio en Burkina Faso. Tenía 72 años de edad y había cumplido los 55 de salesiano y los 46 de sacerdote.

Este ataque se enmarca dentro de la ola de violencia que asola Burkina Faso desde 2015, en un contexto que ha vivido un recrudecimiento de la amenaza terrorista en las últimas semanas tras la celebración de la V Conferencia de jefes de Estado del G5 del Sahel, en la que este país asumió la presidencia rotatoria.

“Que el Señor Resucitado acoja con ternura al hermano Antonio César entre todos aquellos que han entregado su vida a la misión salesiana, y que María Auxiliadora, a la que tanto amó, lo acoja con el cariño de Buena Madre del cielo. Que descanse en paz”, muestra la Inspectoría Salesiana.

RESUMEN DE LA PRIMERA PARTE DEL CURSO DE PREPARACIÓN Y ACTUALIZACIÓN DE LOS AGENTES DE PASTORAL PARROQUIAL


Jesucristo, fue enviado al mundo por Dios Padre y la complacencia del Espíritu Santo ungiéndole como:

SACERDOTE =      “Este es mi Hijo el                                         amado…”
 Por este sacerdocio se constituirá pueblo     sacerdotal o Nuevo Pueblo de  Dios.

PROFETA =  “Me ha enviado Evangelizar a los pobres, Proclamar…"

REY=  “Yo soy Rey, para esto vine al mundo… no vine para ser servido, sino para servir .  
      
             

TODOS LOS LAICOS O SEGLARES
LOS RELIGIOSOS Y RELIGIOSAS
LOS OBISPOS, SACERDOTES Y DIÁCONOS,

fuimos constituidos partícipes del ministerio sacerdotal, profético y real de Cristo, por el sacramento del bautismo.
Los obispos, sacerdotes, diáconos son consagrados especialmente por el sacramento del Orden




Todos tenemos, pues, el deber de VIVIR en el amor y en la caridad del Reino de Dios.

Todos tenemos, además, la misión con Cristo de ENSEÑAR Y EDUCAR en la fe, la esperanza y en la caridad del Reino de Dios.

Finalmente participamos también con Cristo en la misión CELEBRATIVA O LITÚRGICA de los Misterios del Reino de Dios

15 feb. 2019

Frases de san Juan de la Cruz


Evangelio día 17: Domingo VI del tiempo ordinario


Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,17.20-26):

En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.
Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»
Palabra del Señor
Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Lc (6,17.20-26)



FELICIDAD

Uno puede leer y escuchar cada vez con más frecuencia noticias optimistas sobre la superación de la crisis y la recuperación progresiva de la economía.
Se nos dice que estamos asistiendo ya a un crecimiento económico, pero ¿crecimiento de qué? ¿crecimiento para quién? Apenas se nos informa de toda la verdad de lo que está sucediendo.
La recuperación económica que está en marcha va consolidando e, incluso, perpetuando la llamada «sociedad dual». Un abismo cada vez mayor se está abriendo entre los que van a poder mejorar su nivel de vida cada vez con más seguridad y los que van a quedar descolgados, sin trabajo ni futuro en esta vasta operación económica.
De hecho, está creciendo al mismo tiempo el consumo ostentoso y provocativo de los cada vez más ricos y la miseria e inseguridad de los cada vez más pobres.
La parábola del hombre rico «que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día» y del pobre Lázaro que buscaba, sin conseguirlo, saciar su estómago de lo que tiraban de la mesa del rico, es una cruda realidad en la sociedad dual.
Entre nosotros existen esos «mecanismos económicos, financieros y sociales» denunciados por Juan Pablo II, «los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionaban de modo casi automático, haciendo más rígidas las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros».
Una vez más estamos consolidando una sociedad profundamente desigual e injusta. En esa encíclica tan lúcida y evangélica que es la Sollicitudo rei socialis, tan poco escuchada, incluso por los que lo vitorean constantemente, Juan Pablo II descubre en la raíz de esta situación algo que solo tiene un nombre: pecado.
Para colorear
Podemos dar toda clase de explicaciones técnicas, pero cuando el resultado que se constata es el enriquecimiento siempre mayor de los ya ricos y el hundimiento de los más pobres, ahí se está consolidando la insolidaridad y la injusticia.
En sus bienaventuranzas, Jesús advierte que un día se invertirá la suerte de los ricos y de los pobres. Es fácil que también hoy sean bastantes los que, siguiendo a Nietzsche, piensen que esta actitud de Jesús es fruto del resentimiento y la impotencia de quien, no pudiendo lograr más justicia, pide la venganza de Dios.
Sin embargo, el mensaje de Jesús no nace de la impotencia de un hombre derrotado y resentido, sino de su visión intensa de la justicia de Dios que no puede permitir el triunfo final de la injusticia.
Han pasado veinte siglos, pero la palabra de Jesús sigue siendo decisiva para los ricos y para los pobres. Palabra de denuncia para unos y de promesa para otros, sigue viva y nos interpela a todos.

Papa Francisco: El miedo es el origen de toda dictadura

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El Pontífice en la apertura del Encuentro: Libres del miedo, organizado por la Fundación Migrantes, la Caritas italiana y el Centro Astalli.


“El miedo es el origen de la esclavitud. Los israelitas preferían ser esclavos por el miedo. Y también el origen de toda dictadura porque sobre el miedo del pueblo crece la violencia de los dictadores”, dijo el papa Francisco este viernes, 15 de febrero 2019, durante la misa presidida en la Fraterna Domus de Sacrofano, a las afueras del Vaticano. 
Con esta celebración se inauguró el Encuentro de los Organismos de acogida a los migrantes y refugiados, titulado: Libres del miedo, organizado por la Fundación Migrantes, la Caritas italiana y el Centro Astalli, en programa del 15 al 17 de febrero de 2019 en Roma.
El Pontífice en su homilía exhortó a abandonarse a la promesa de Dios y de no tener miedo de la diversidad y de las adversidades.

Sueño de libertad

“Ante la maldad y lo feo de nuestro tiempo[…], estamos tentados de abandonar nuestro sueño de libertad. Sentimos un miedo legítimo ante situaciones que nos parecen no tener salida”, aseguró. 

“Y – continuó – las palabras humanas de un líder o de un profeta no son suficientes para tranquilizarnos, cuando no podemos sentir la presencia de Dios y no somos capaces de abandonarnos a su providencia”.
Así, invitó, “a no cerrarnos en nosotros mismos, en nuestras frágiles seguridades humanas, en el círculo de los seres queridos, en nuestra rutina tranquilizadora. Y al final renunciamos al viaje a la Tierra Prometida para volver a la esclavitud de Egipto”.

Abrirse a los demás

“Este replegarnos en nosotros mismos, signo de derrota, aumenta nuestro miedo a los otros, a los desconocidos, a los emarginados y a los forasteros”, expresó. 














Recordó, por lo demás, que “son ellos los privilegiados del Señor, como vemos en Mateo, 25”. 
“Y esto es particularmente evidente hoy, ante la llegada de migrantes y refugiados que llaman a nuestra puerta en busca de protección, seguridad y un futuro mejor”. 
El Papa indicó que el temor es legítimo sobre todo “porque falta la preparación para este encuentro”.

No es fácil















“No es fácil entrar en la cultura de los demás, ponerse en el lugar de personas tan diferentes a nosotros, comprender sus pensamientos y experiencias. Y así, a menudo, renunciamos al encuentro con el otro y levantamos barreras para defendernos”, manifestó. 
En este sentido, pidió de recordar lo que dijo Jesús a sus discípulos: “¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo! (Mt 14,27)”. 

Más allá de la apariencia


“Es Él, aunque nuestros ojos tengan dificultad para reconocerlo: con ropas rotas, pies sucios, rostros deformados, cuerpos adoloridos, incapaces de hablar nuestro idioma…. También nosotros, como Pedro, podríamos ser tentados a poner a prueba a Jesús, a pedirle una señal”. 
Por ello, invitó a no “ser víctimas de nuestros miedos”. Hizo hincapié en que el “otro” nos da la oportunidad del encuentro con Jesús. 


La misión

Y reiteró que es una gracia “que trae consigo una misión, fruto de una entrega total al Señor, que es para nosotros la única certeza verdadera”. 

Al final, antes de abandonar la Fraterna Domus, el Pontífice saludó a los religiosos que dirigen el Centro. “No tengan miedo, gracias por todo lo que hacen”.

9 feb. 2019

60 AÑOS POR LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS






MANOS UNIDAS defiende que...



  • Los bienes de la tierra nos los ha dado Dios para ser compartidos por todos.

  • La pobreza y el hambre son contrarios a la dignidad humana.


Sabemos que nuestra opción por los derechos humanos nos exige:

  • Anunciar y promover, a través de la educación para el desarrollo y de los proyectos de cooperación, la justicia que nos merecemos por el hecho de ser personas.
  • Ir a las causas que generan condiciones de vida inhumana.
  • Denunciar las estructuras que generan injusticias.

8 feb. 2019

Evangelio día 10: Domingo V del tiempo ordinario

"Jesús me ama, me llama y me atrapa"


Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.
Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
«Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».
Respondió Simón y dijo:
«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:
«Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».
Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Y Jesús dijo a Simón:
«No temas; desde ahora serás pescador de hombres».
Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor




Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Lc (5,1-11)

LA FUERZA DEL EVANGELIO

El episodio de una pesca sorprendente e inesperada en el lago de Galilea ha sido redactado por el evangelista. Lucas para infundir aliento a la Iglesia cuando experimenta que todos sus esfuerzos por comunicar su mensaje fracasan. Lo que se nos dice es muy claro: hemos de poner nuestra esperanza en la fuerza y el atractivo del Evangelio.
El relato comienza con una escena insólita. Jesús está de pie a orillas del lago, y la gente se va agolpando a su alrededor para oír la Palabra de Dios. No vienen movidos por la curiosidad. No se acercan para ver prodigios. Solo quieren escuchar de Jesús la Palabra de Dios.
No es sábado. No están congregados en la cercana sinagoga de Cafarnaún para oír las lecturas que se leen a al pueblo a lo largo del año. No han subido a Jerusalén a escuchar a los sacerdotes del Templo. Lo que les atrae tanto es el Evangelio del Profeta Jesús, rechazado por los vecinos de Nazaret.
También la escena de la pesca es insólita. Cuando de noche, en el tiempo más favorable para pescar, Pedro y sus compañeros trabajan por su cuenta, no obtienen resultado alguno. Cuando, ya de día, echan las redes confiando solo en la palabra de Jesús que orienta su trabajo, se produce una pesca abundante, en contra de todas sus expectativas.
En el trasfondo de los datos que hacen cada vez más patente la crisis del cristianismo entre nosotros, hay un hecho innegable: la Iglesia está perdiendo de manera imparable el poder de atracción y la credibilidad que tenía hace solo unos años. No hemos de engañarnos.
Los cristianos venimos experimentando que nuestra capacidad para transmitir la fe a las nuevas generaciones es cada vez menor. No han faltado esfuerzos e iniciativas. Pero, al parecer, no se trata solo ni primordialmente de inventar nuevas estrategias.
Ha llegado el momento de recordar que en el Evangelio de Jesús hay una fuerza de atracción que no hay en nosotros. Esta es la pregunta más decisiva: ¿Seguimos «haciendo cosas» desde una Iglesia que va perdiendo atractivo y credibilidad, o ponemos todas nuestras energías en recuperar el Evangelio como la única fuerza capaz de engendrar fe en los hombres y mujeres de hoy?
Para colorear
¿No hemos de poner el Evangelio en el primer plano de todo? Lo más importante en estos momentos críticos no son las doctrinas elaboradas a lo largo de los siglos, sino la vida y la persona de Jesús. Lo decisivo no es que la gente venga a tomar parte en nuestras cosas sino que puedan entrar en contacto con él. La fe cristiana solo se despierta cuando las personas se encuentran con testigos que irradian el fuego de Jesús.